Claude Piron (1931-2008) tradujo para la ONU y para la Organización Mundial de la Salud, ejerció de psicoterapeuta y enseñó psicología en Ginebra durante veinte años. Con ese bagaje hizo tres cosas distintas en esperanto: escribió novelas policíacas que han leído decenas de miles de personas, defendió una manera de usar la lengua que todavía se discute, y analizó el problema de la comunicación internacional en un libro que sigue siendo la referencia del movimiento. Aquí está toda la obra, y también cómo llegó al castellano: por la web de una asociación obrera esperantista de Murcia, desde 1996.
Conviene decirlo al principio porque su nombre suele llegar recortado. Mucha gente lo conoce solo por Gerda malaperis!, el libro con el que aprendió; otra, por Le défi des langues; y otra, por un ensayo sobre por qué el esperanto irrita. Son el mismo hombre y son cosas diferentes, y ninguna de las tres lo resume.
El hombre
Nació en Namur, Bélgica, en 1931. Se diplomó por la escuela de intérpretes de la Universidad de Ginebra y trabajó como traductor de la ONU en Nueva York de 1956 a 1961 —traducía al francés desde el inglés, el chino, el español y el ruso—. Después pasó ocho años en la Organización Mundial de la Salud, entre otros lugares en Asia oriental y en África.
En paralelo se formó como psicoanalista y psicoterapeuta. Empezó a ejercer en la región de Ginebra en 1969 y enseñó en la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universidad de Ginebra desde 1973 hasta jubilarse en 1994; después, su actividad principal, aparte de la consulta, fue formar psicoterapeutas jóvenes. Murió en Gland, Suiza, el 22 de enero de 2008.
Esa doble formación —el oficio de traducir y la psicología clínica— es lo que explica todo lo demás. Cuando escribe sobre el coste de no entenderse habla de lo que ha hecho para ganarse la vida; cuando habla de mecanismos de defensa, de lo que ha estudiado.
El esperantista
Aprendió esperanto en 1942, a los once años, y no lo dejó nunca. Entró en la organización juvenil TJO —la que después sería TEJO— en 1946 y en la UEA —la Asociación Universal de Esperanto, la organización internacional del movimiento— en 1947, y fue miembro vitalicio desde 1958. Ese mismo año cofundó el club de esperanto de la ONU en Nueva York y fue su primer presidente. Dirigió la revista Svisa Espero entre 1963 y 1966.
Y llegó al centro de la institución. Fue miembro de la Akademio de Esperanto —el cuerpo que fija la norma de la lengua, el equivalente de una academia de la lengua— de 1979 a 1988; ese mismo año de 1979 fue rector de la Internacia Somera Universitato, el programa académico que acompaña al congreso mundial, celebrado esa vez en Lucerna. En 1994 recibió el Premio Onisaburo Deguĉi de la UEA, y en 1998 la UEA lo hizo miembro honorario, su distinción más alta.
Nada de esto es decorativo para entenderlo: quiere decir que cuando hablaba de esperanto hablaba desde dentro, con cuarenta años de oficio y con el reconocimiento de las instituciones del movimiento. Lo que venía de fuera era la otra mitad, la psicología.
El escritor: Johan Valano
La parte de su obra que más gente ha leído no la firma Piron. Con el seudónimo Johan Valano publicó en 1976 Ĉu vi kuiras ĉine? —«¿cocinas a la china?»—, la primera de una serie de cinco novelas policíacas que hicieron época, seguida del poemario Malmalice (1977) y de la colección de cuentos Ĉu rakonti novele? (1986). En 1997 publicó la novela de ciencia ficción Tien. Antes de todo eso, entre 1954 y 1956, ya había ganado premios en la rama de poesía de los Belartaj Konkursoj, el concurso literario anual de la UEA. Y en 1982 sacó un casete de canciones, Frandu piron —un juego con su apellido: «saborea una pera»—.
Pero su libro más difundido es otra cosa: Gerda malaperis! (1983), una novela-curso para principiantes construida con vocabulario creciente, de modo que el lector va aprendiendo mientras avanza la trama. Se ha reimpreso muchas veces y se ha vendido por miles de ejemplares; es uno de los textos originales en esperanto que aparecen en los grandes corpus digitales (El esperanto en 108.000 libros) y está en nuestro catálogo. Para una cantidad considerable de esperantistas vivos, es literalmente el primer libro que leyeron entero en la lengua.
La lengua: La bona lingvo
En 1989 publicó La bona lingvo, donde defiende una posición de estilo que se ha discutido desde entonces: que el esperanto se habla mejor cuanto más se aprovechan sus recursos propios —la derivación regular, los prefijos y sufijos— y menos se calcan las estructuras y los préstamos de las lenguas nacionales. Donde otro diría komputilo y malsana, hay quien prefiere importar palabras nuevas; Piron sostenía que ese camino hace la lengua más difícil sin hacerla más precisa, y lo argumentaba con psicología del aprendizaje, no solo con gusto.
Lo llevó a la práctica: escribió cuentos en lengua fácil para la revista juvenil Kontakto y novelas cortas pensadas para principiantes. La posición tiene detractores —se la ha acusado de querer congelar el léxico— y sigue siendo uno de los debates vivos de la lengua.
Babel: el coste de no entenderse
Aquí es donde está su obra principal. Le défi des langues (L’Harmattan, París, 1994) —«el desafío de las lenguas»— es, en palabras suyas, una especie de psicoanálisis de la comunicación internacional: por qué un problema que cuesta miles de millones y que afecta a todo el mundo se trata como si no existiera. Hay edición castellana, El desafío de las lenguas, y traducción al esperanto, La lingva defio.
No es un libro aislado. Piron trabajó el tema durante treinta años y con métodos distintos:
- En 1980 publicó en Language Problems and Language Planning un análisis del funcionamiento lingüístico de la ONU y las organizaciones de su entorno, hecho sobre los informes de la propia organización: «Problèmes de communication linguistique aux Nations Unies et dans les organisations apparentées».
- En 2002, en la misma revista, publicó «Communication linguistique: Étude comparative faite sur le terrain», donde compara cinco maneras de organizar una reunión internacional según trece criterios: tiempo de aprendizaje previo, inversión de los estados y de la institución, desigualdad y discriminación, coste lingüístico de una sesión, coste y retraso de la producción de documentos, pérdidas y distorsiones de información, handicap lingüístico en el debate y en la lectura, problemas terminológicos. Es la pieza más comparativa de su obra y se puede leer entera en su sitio.
- En 1977 había publicado, en la serie Esperanto-dokumentoj, Esperanto: ĉu eŭropa aŭ azia lingvo? —sobre hasta qué punto el esperanto es una lengua europea—, y en 1984 un estudio sobre la aportación del yídish al esperanto, la lengua materna de Zamenhof.
De todo esto, lo que más circula es el libro de 1994. Conviene saber que detrás hay un trabajo de comparación y de lectura de informes que no suele acompañar a los argumentos del movimiento.
El ensayo que todavía escuece
Y después está el texto que a mucha gente —entre ellos quien firma esta página— le quedó clavado: Psikologiaj reagoj al Esperanto, publicado en 1988 en la misma serie Esperanto-dokumentoj, a partir de un original francés de mediados de la década.
Su objeto no es el esperanto: son quienes opinan de él. Piron parte de una observación suya repetida —que cuando se pide a alguien que opine sobre el esperanto habla mucho y casi todo lo que dice es comprobablemente falso: que nadie ha escrito nunca una novela, que no lo habla nadie, que no hay niños que lo tengan como lengua materna— y la pone al lado de una reacción de comparación:
«Se, por disponi komparan, referencan reagon, la esploranto proponas al sia kunparolanto sammaniere esprimi sin pri la bulgara aŭ la indonezia, li ricevas tute alian respondon. Unuminute la demandito klarigas per perfekte neŭtrala tono ĉion, kion li povas pri tiuj eldiri, nome, ĝenerale, ke koncerne ilin li scias nenion.»
Traducido: si, para disponer de una reacción de comparación, el investigador propone al interlocutor que se pronuncie igual sobre el búlgaro o el indonesio, recibe una respuesta completamente distinta — en un minuto explica, con un tono perfectamente neutro, que no sabe nada de ellos.
De ahí saca su explicación: las lenguas como el búlgaro se perciben como hechos, y el esperanto como una propuesta; ante un hecho uno se inclina, ante una propuesta uno se siente obligado a decir sí o no y después a defender la posición. Y a partir de ahí aplica al material que recoge el vocabulario de su oficio clínico, clasificando los argumentos como mecanismos de defensa: negación —la enciclopedia Le Langage de la Pléiade dedica 1.525 páginas al argot, el pidgin, la traducción y la afasia, y ni un párrafo a una lengua que hacía cien años conocía una sola persona—, proyección, racionalización y aislamiento, cada uno con citas reales de autores con nombre y año.
Qué no es este texto. No es un estudio empírico, y vale la pena decirlo con claridad, porque dentro del movimiento a menudo se cita como si lo fuera: no da número de personas encuestadas, ni procedimiento de selección, ni cuestionario, ni ningún resultado cuantitativo. La «reacción de comparación» es un recurso de argumentación y de clínica, no un grupo de control de un experimento. Lo que Piron aporta es una interpretación psicológica de un contraste que afirma haber observado, ilustrada con citas documentadas.
Y no es un análisis externo. Piron era un defensor declarado del esperanto —tiene un artículo titulado «Kial mi kredas je Esperanto?», por qué creo en el esperanto— y el ensayo acaba presentando la lengua en términos claramente favorables. Calificar de negación, proyección o racionalización los argumentos del contrario es una operación que hay que mirar con cuidado: describe el tono de una conversación, no refuta los argumentos que se dan en ella. Un argumento puede estar motivado por una incomodidad y ser correcto igualmente, y eso el texto no lo contempla. Leído como si refutara, se convierte exactamente en lo que denuncia: una manera de no tener que contestar.
Dicho esto, ha tenido una influencia enorme en cómo una parte del movimiento interpreta el rechazo que encuentra, y cualquier esperantista reconoce la conversación que describe. Su calidad como descripción es una cosa; su valor como prueba, otra.
Cómo llegó al castellano
Esta parte no la hemos encontrado contada en ningún sitio, y es la que aportamos.
El texto lo tradujo al inglés William Auld —el poeta escocés, tres veces candidato al Nobel de literatura— para la serie Esperanto Documents en 1995. Y del inglés pasó al castellano en un sitio web que hoy solo existe en el archivo: «Esperanto España», publicado por Jesuo de las Heras desde Murcia, con los créditos del Grupo Ricardo Codorniú, de la Agrupación Universitaria Piedra de la Rosetta y de HALE, la asociación de trabajadores españoles esperantistas, entonces la colaboradora en España de SAT —la organización esperantista obrera fundada en 1921—. No era una página de aficionado: el programa que el presidente de HALE presentó en el primer congreso de la asociación, en Lorca en abril de 1999, la pone como punto 9, «continuar la página de internet Esperanto España como medio para hacer propaganda de HALE y del esperanto» (Kajeroj el la Sudo 42, p. 4). El contador de visitas de la portada dice desde cuándo estaba en pie: 12 de diciembre de 1996.
La cabecera de la página dice exactamente esto:
«El siguiente ensayo de Claude Piron apareció por primera vez en la serie en francés Documents sur l’espéranto a mediados de los años ochenta. La presente traducción se basa en la que realizó William Auld al inglés y fue publicada en la English language series, en inglés en 1995, y ésta es la primera vez que se publica en español en la red o en cualquier otro lugar.»
El traductor no firma. Sabemos quién la publicó y que él consta ahí como contacto en castellano; quién la hizo, el documento no lo dice, y no lo completamos. Lo que sí está firmado es otra pieza del mismo sitio: «Confesión de un loco europeo» —el «Confession d’un fou» de Piron—, «traducido por don Francisco Zaragoza Ruiz, profesor de EGB», el mismo traductor que aparece en el folleto de «Esperanto: un tesoro educativo ignorado» que se repartía desde Alicante y Callosa de Segura bajo los auspicios de ILEI, la liga internacional de profesores esperantistas (Valencia Luno, 1991-2002). El rastro impreso y el rastro digital son el mismo hilo, y tiene nombre.
Un detalle que se pierde fácil: hay dos traducciones castellanas independientes de este ensayo. La de HALE, que viene del inglés de Auld y empieza «Reacciones variadas», y la que hoy hay en el sitio de Piron, «traducción libre y adaptada al español, con permiso de su autor», que viene del francés y empieza «Ignorancia ignorada». No son la misma cosa.
El Piron que se escuchó aquí
La pista más antigua que tenemos es de primera mano. En el Valencia Luno de enero de 1983, Carlos N. Moya Seguí reseña el congreso internacional de jóvenes esperantistas (IJK) celebrado en Bélgica en agosto de 1982, y entre las conferencias que destaca está «Scienco kaj pseŭdoscienco en la socio nuntempa» —ciencia y pseudociencia en la sociedad actual—, de Claude Piron (Valencia Luno 1982-1990). El tema del congreso era «Ciencia y sociedad», y quien fue a escucharlo era de Valencia.
Quince años después, el 8 de noviembre de 1997, De las Heras daba en el Casino de Murcia, dentro de la Semana Cultural de la Feria del Libro, una conferencia titulada «El Síndrome de Babel», que describe como un resumen de Le défi des langues combinado con su experiencia de más de veinte años como profesor de inglés — y añade una cosa que no se puede decir de cualquier divulgación: «La prelegon mem konas s-ro Piron, kiu aprobis la enhavon», el propio Piron la conoce y ha aprobado su contenido (Kajeroj el la Sudo 38). La repitió en los congresos de la federación valenciana y murciana. Y en 2003, en el congreso español de Valencia, la junta acordaba estudiar la compra de ejemplares de El desafío de las lenguas (congreso de 2003).
Y su vocabulario se quedó. En el Boletín de la federación española núm. 320, de marzo de 1995, Andrés Martín firma un artículo titulado «Psikologiaj reagoj» que usa el aparato de Piron —neado, raciecigo, projekcio, reago, nombrados uno por uno— pero girado hacia dentro: no contra los de fuera que desprecian la lengua, sino contra los esperantistas que se resisten a aplicarla en la economía y «prefieren soñar sin esfuerzo con un pacifismo fácil». Es el uso más interesante que se ha hecho de él aquí.
Lo que no encaja
Hay una tensión en el centro de su obra. El hombre que clasificó las creencias no examinadas de los demás tenía una que no sometió al mismo procedimiento.
En la conferencia «Kien Esperanto?», pronunciada en Cully (Suiza) en septiembre de 1994, afirma que sigue creyendo que el esperanto acabará ocupando el papel de lengua internacional, y lo dice con estas palabras: mi ne havas dubojn, no tengo dudas. Es una afirmación sobre el futuro y por tanto debería poder fallar; él no la hace depender de ningún plazo ni de ningún indicio comprobable. Lo hemos examinado en El mesianismo secular del esperanto.
Esto no invalida ni el libro de 1994 ni el ensayo de 1988. Pero quien use a Piron para diagnosticar a los demás debería saber que el mismo diagnóstico se puede volver contra el propio Piron.
Vale la pena añadir, en su descargo, que cambiaba de opinión y lo publicaba. En la revista feminista Sekso kaj Egaleco propuso primero el pronombre neutro zi, después lo encontró demasiado artificial, y finalmente defendió cambiar la regla en vez de inventar palabras: ŝi femenino, li neutro y ningún pronombre propio para los hombres. Le replicaron en el número siguiente (el riísmo). Y cuando Bernard Golden quería demostrar que el pronombre ci estaba muerto, el argumento más práctico que encontró era de Piron: en las grabaciones de conversación espontánea ci no aparece (el pronombre ci).
Dónde leerlo
Su sitio, claudepiron.free.fr, tiene casi toda la obra breve en francés, esperanto, inglés, español, italiano y portugués, ordenada por idiomas, y también sus artículos de psicología, que no tienen nada que ver con el esperanto. Algunos puntos de entrada:
- «Communication linguistique: Étude comparative faite sur le terrain» — la comparación de cinco soluciones con trece criterios.
- «Psikologiaj reagoj al Esperanto», y en castellano e inglés.
- La versión castellana de HALE, la que circuló aquí, solo en el archivo: «Reacciones psicológicas al Esperanto». Guardamos copia.
- «Kial mi kredas je Esperanto?» — para leerlo al lado del anterior.
Las novelas de Johan Valano y La bona lingvo se encuentran en la Retbutiko de Flandra Esperanto-Ligo y en el catálogo de la UEA.
Fuentes
Las citas en castellano se reproducen tal como las publicaron; las traducciones del esperanto y del francés son nuestras.
- Harris, Vilĉjo. «Forpasis Claude Piron», EsperantoUSA 2008:2 — el obituario, del que salen las fechas de la Akademio (1979-1988), la Internacia Somera Universitato (1979), el Premio Onisaburo Deguĉi (1994) y el nombramiento como miembro honorario de la UEA (1998).
- Piron, Claude. Sitio oficial: biografía, bibliografía y el texto completo de la mayor parte de sus artículos.
- Piron, Claude. «Problèmes de communication linguistique aux Nations Unies et dans les organisations apparentées», Language Problems and Language Planning 4(3), 1980, pp. 224-237. De pago; hemos visto la ficha.
- Piron, Claude. «Communication linguistique: Étude comparative faite sur le terrain», Language Problems and Language Planning 26(1), 2002 — ficha de la editorial; texto completo libre en el sitio del autor.
- Piron, Claude. Le défi des langues, L’Harmattan, París, 1994.
- Piron, Claude. Psikologiaj reagoj al Esperanto, Esperanto-dokumentoj, 1988. Versión inglesa de William Auld: «Psychological Reactions to Esperanto», Esperanto Documents, 1995.
- Piron, Claude. «Reacciones psicológicas al Esperanto», traducción castellana de la versión de Auld, en Esperanto España (HALE), copia del Internet Archive.
- Piron, Claude. «Confesión de un loco europeo», traducción de Francisco Zaragoza Ruiz, en Esperanto España, copia del Internet Archive.
- Piron, Claude. «Kien Esperanto?», Cully (Suiza), septiembre de 1994, recogida en Esejoj kaj Paroladoj.
- De las Heras, Jesuo. Esperanto España, portada castellana y «El Síndrome de Babel», conferencia del 8 de noviembre de 1997 en el Casino de Murcia.
- HALE. Kajeroj el la Sudo, núm. 38 (abril-junio de 1998) y núm. 42 (abril-junio de 1999).
- Martín, Andrés. «Psikologiaj reagoj», Boletín de la Hispana Esperanto-Federacio núm. 320, marzo de 1995, p. 13.
- Moya Seguí, Carlos N. Crónica de la IJK de Bélgica (agosto de 1982), Valencia Luno, enero de 1983.
Véase también
- El mesianismo secular del esperanto
- El riísmo — las propuestas de pronombre neutro, Piron incluido.
- El pronombre ci
- El esperanto en 108.000 libros
- Sekso kaj Egaleco
Si tienes copia en papel de alguno de estos textos, o sabes quién hizo la traducción castellana de HALE, escríbenos.
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