Historia del Esperanto en Valencia

Desde 1903. El grupo fundado aquí y la sociedad española nacida junto con él, la visita de Zamenhof en 1909, la cátedra universitaria de 1918, la calle que lleva el nombre del doctor desde 1934, la persecución, los quince años durante los cuales la Federación Española tuvo su sede en Valencia y los congresos —1923, 1952, 1964, 1988, 1993, 1997— organizados desde aquí. Cada fecha lleva su fuente.

Esta página está hecha a partir del rastreo de la prensa valenciana digitalizada, de la revista La Suno Hispana, del republicano Hispana Esperanto-Gazeto y de la colección completa del Boletín de la Federación Española. Donde las fuentes se contradicen, lo decimos: no elegimos la versión más brillante.

«Notas sobre la visita del doctor Zamenhof a Valencia»: la crónica del poscongreso de 1909, recopilada de la revista valenciana La Suno Hispana y reeditada medio siglo después en el Boletín de la Federación Esperantista Española (n.º 118, noviembre-diciembre de 1959).
«Notas sobre la visita del doctor Zamenhof a Valencia»: la crónica del poscongreso de 1909, recopilada de la revista valenciana La Suno Hispana y reeditada medio siglo después en el Boletín de la Federación Esperantista Española (n.º 118, noviembre-diciembre de 1959).


1903: el Grupo, y una sociedad española naciendo con él

El año inicial es 1903, y dos cosas ocurren a la vez.

Por un lado se funda el Grupo Esperantista de Valencia. Lo cofundaron Fernando Soler Valls, Román Ayza y Rafael Duyós Sedó: un telegrafista y dos militares. De ese grupo procede, sin interrupción de entidad jurídica a lo largo del siglo pero con todas las interrupciones que cuenta esta página, la asociación que se ocupa hoy de este sitio web.

Por otro lado, el 1 de febrero de 1903, en Valencia, se funda la Sociedad Española para la Propaganda del Esperanto. Poco después, los esperantistas de San Sebastián y de Barcelona le piden organizar el 5.º Congreso Universal de Esperanto. La sociedad opina que para la lengua es mejor celebrarlo en Barcelona y lo solicita para esa ciudad. La generosidad le sale cara: al final del congreso, el comité organizador barcelonés rompe la dependencia de la sociedad y se funda la Federación Catalana de Esperanto. La fuente lo llama, sin tapujos, «el primer cisma». La sociedad valenciana dura hasta que la Primera Guerra Mundial barre casi todas las organizaciones regionales.

Fuentes: Hispana Esperanto-Gazeto n.º 34, marzo de 1934, sección «Faktoj sen komentarioj» (sin firmar); Fundación Esperanto de la Comunidad Valenciana, historia.

¿Cuándo se hizo esperantista Soler Valls? Aquí hay tres fechas y no podemos elegir una. La historia de la Fundación lo hace cofundador del grupo en 1903. La necrológica de su hijo lo hace esperantista desde 1904. Y él mismo, entrevistado en 1951, contaba que conoció la lengua en el verano de 1905, en Enguera, donde estaba destinado como telegrafista, cuando el coronel de estado mayor Román Ayza le dio una octavilla de dos páginas con las dieciséis reglas.

Entre los primeros esperantistas españoles hay valencianos y gente que pasa por allí: los militares Augusto Jiménez Loira y Rafael Duyós, el padre escolapio Guinart i Garrigós, el comandante Miguel Elizaicín en Alicante y, en Madrid, Joaquín Arce Bodega, bibliotecario del Senado y primer difusor de la gramática de Zamenhof.

1906: el grupo en la prensa

En septiembre de 1906 los periódicos de la ciudad ya lo tratan como una institución. El 21 de septiembre: «queda establecido en la calle de la Paz, 20, 3.º, el domicilio social del grupo esperantista de Valencia», y se convoca una junta general para preparar la biblioteca y la Academia de la lengua internacional.

Al día siguiente, otro periódico da su tamaño: el grupo lo componen «más de cien individuos», cuyo dirigente es el padre Guinart, de las Escuelas Pías, y allí aparece Jiménez Loira como «decano de los esperantistas valencianos». Ya se gestiona un aula en la Universidad y se anuncia que pronto se constituirán centros en Benicarló, Alcalà de Xivert y Vinaròs.

Fuentes: La Correspondencia de Valencia, 21 de septiembre de 1906; Las Provincias, 22 de septiembre de 1906.

Del padre Guinart, una crónica posterior de la Federación dice que fue «quien primero introdujo el Esperanto en Valencia». Las Escuelas Pías serán, en palabras del congreso de 1923, «el nido del Esperanto en Valencia».

En diciembre de 1908 el grupo nombra a Alfonso Sabadell su representante en Barcelona, para preparar los arreglos con los que Valencia acogerá a los congresistas al año siguiente (La Correspondencia de Valencia, 20 de diciembre de 1908).

1908: una gramática hecha en Enguera

Ese mismo año Soler Valls publica en Enguera Esperanto al alcance de todos, la gramática que se reeditará durante más de medio siglo. La segunda edición (1910) ganó una medalla de plata en la Exposición Regional de Valencia de 1909. La duodécima y última, póstuma, es de 1976: la editó su hijo.

1909: Zamenhof en Valencia

El estand de la Exposición Regional

«El Grupo Esperantista Valenciano en la Exposición Regional»: la crónica de La Suno Hispana (año VI, n.º 69, septiembre de 1909) que describe el estand, reproducida en el Boletín n.º 115 de mayo-junio de 1959 con el título «…y ahora, cincuenta años después, ¡nuestro fervor —desafiando al tiempo— no se marchita!».
«El Grupo Esperantista Valenciano en la Exposición Regional»: la crónica de La Suno Hispana (año VI, n.º 69, septiembre de 1909) que describe el estand, reproducida en el Boletín n.º 115 de mayo-junio de 1959 con el título «…y ahora, cincuenta años después, ¡nuestro fervor —desafiando al tiempo— no se marchita!».

El Ayuntamiento de Valencia subvencionaba al grupo desde hacía dos años —esto es, desde 1907— y le cedió un salón de cuarenta metros cuadrados en su palacio de la Exposición Regional. La instalación, que la fuente reconoce como la primera exposición de Esperanto de España, tenía un retrato de Zamenhof con sus postales dirigidas a esperantistas valencianos, la colección completa de la editorial Hachette, ciento cuarenta y dos publicaciones periódicas esperantistas distintas, seis carteles y una vitrina de productos comerciales con marca esperantista: licor «Esperanto», pastillas antipolillas y naranjas «Zamenhof» y «Verda Stelo». En el techo, una estrella verde de cinco puntas; encima de las puertas, el rótulo ESPERANTO, LINGVO INTERNACIA. El salón se encontraba entre el de la Institución para la Enseñanza de la Mujer y el de la Escuela de sordomudos y ciegos.

Fuente: La Suno Hispana, año VI, n.º 69, septiembre de 1909, reproducida en el Boletín n.º 115, mayo-junio de 1959.

El poscongreso, día a día

Tras el final del 5.º Congreso Universal de Barcelona, Zamenhof vino a Valencia. El relato que sigue es el de la crónica coetánea de La Suno Hispana, retomada medio siglo después por el Boletín n.º 118 (noviembre-diciembre de 1959).

Martes, 14 de septiembre. La Estación del Norte abarrotada. Allí esperan el alcalde, Pedro Aliaga, con concejales, y el señor Trenor, presidente del Comité de la Exposición Regional. Del tren bajan Zamenhof y su esposa —ella recibe un ramo de flores de manos del alcalde—, el general Sébert, Moscheles, Bourlet, director de La Revuo, y el barón de Menil. La banda municipal toca La Espero. Los coches recorren el centro entre aplausos hasta el Hotel Palace, en la calle de la Paz, donde Zamenhof tiene que salir al balcón a saludar; a los lados cuelgan dos tapices florales con los lemas «Vivu Zamenhof» y «Vivu Esperanto».

Por la noche, apertura del poscongreso en el teatro de la Exposición, con el himno de la Exposición —el que hoy es himno oficial de la Comunidad Valenciana; el Boletín ya lo anotaba a pie de página en 1959— interpretado por la banda municipal y cantado por los coros de las sociedades populares «Vega» y «Micalet». Saluda oficialmente V. Inglada, presidente del Grupo de Valencia. El alcalde —traducido por el señor Marzal— afirma que el Ayuntamiento de Valencia es el primero de España que dio apoyo oficial al Esperanto. Habla Zamenhof; lo traduce Inglada. Después, Aida en el Teatro-Circo.

Miércoles, 15. Visita a la ciudad y al puerto. Zamenhof, con Sébert, Ayza, Inglada y el concejal doctor Aguilar Blanch, hace la visita oficial a las autoridades y pasa por el Museo Paleontológico y por el Conservatorio. A las siete y media, sesión del poscongreso: se lee una carta de R. Codorniú que anuncia que el Gobierno nombrará a Zamenhof comendador de la Orden de Isabel la Católica. Saludan Ferri, la señorita Julia Lacruz, Bourlet, el padre Guinart, el doctor Mibs, el capitán Perogordo —pionero de la aerostación, que había hablado en Esperanto de un globo a otro— y Alfonso Sabadell, vicepresidente del congreso de Barcelona. Inglada improvisa unos versos que empiezan «En urb’ de la floroj». Por la noche, La Bohème; los fuegos artificiales con inscripciones en Esperanto se cancelaron por la lluvia.

Jueves, 16. Excursión a Sagunto. Visitando las ruinas del castillo, una parte de la muralla cayó sobre cinco congresistas; hubo un solo herido, atendido por la Cruz Roja local mientras el capitán Perogordo hacía de intérprete entre el herido y el médico. Del servicio que allí prestó el Esperanto se informó oficialmente.

Ese mismo día una mujer pidió a Zamenhof que le operase los ojos. Él no tenía ni sala ni instrumental; el doctor Aguilar Blanch, también oculista, le cedió una consulta e instrumentos. La operación salió bien. Zamenhof no quiso aceptar pago y, ante la insistencia, aceptó los honorarios y los donó al Grupo de Valencia. Por la noche, almuerzo del Ayuntamiento en el Palacio Municipal de la Exposición y baile en el Gran Casino.

Viernes, 17, a las nueve de la mañana. Despedida en la Estación del Norte. Cuando el tren arrancó, Klara Zamenhof lanzó una rosa por la ventanilla a Inglada.

¿Cuánta gente asistió? Las fuentes no coinciden: la crónica de Gazetoteko habla de doscientos esperantistas en la excursión a Sagunto; Fernando Soler Valls, que estuvo allí, recordaba en 1951 «trescientos samideanos»; y el cálculo que dimos en nuestra página sobre las calles distingue 102 congresistas llegados de Barcelona de unos trescientos más venidos de otros lugares.

¿Y el accidente? La versión que circula desde Gazetoteko dice que «dos señoras y tres señores resbalaron». La crónica coetánea dice que sobre ellos cayó parte de la muralla. Lo dejamos como lo cuenta la fuente más antigua.

De aquellos años quedan nombres que después ya no aparecen: el general Luis Moncada, presidente del Grupo de Valencia, y Ramón Ayza, jefe de estado mayor y profesor de Esperanto. Y el movimiento se extiende a Castelló, Alicante, Alcoi, Utiel, Enguera, Carcaixent, Llíria, Elx, Borriana, Vinaròs y Benicarló.

Los años diez: reconocimiento, guerra y penal

  • 1911. La Gaceta de Madrid publica un decreto que autoriza la introducción del Esperanto en las escuelas españolas. Ese mismo año el programa de la Feria de Valencia se imprime en español, francés y Esperanto.
  • 26 de febrero de 1912. Velada esperantista con José Martínez Aloy y el concejal Enrique de Alzaga, con recitales de poesía en Esperanto a cargo de un buen grupo de señoritas de la ciudad (Las Provincias).
  • 1913. Se reedita la revista El Sol Español.
  • 14 de diciembre de 1914. Un periódico alicantino acusa recibo del Boletín de la Federación Esperantista Levantina y resume su contenido: pese a la guerra, el Esperanto vive «en Valencia, en Carcagente, en Cheste, en Chiva, en Alcalá de Chivert»; dos rusos dan conferencias en Valencia y en Alicante; y progresa el grupo esperantista establecido en el penal de Sant Miquel dels Reis (El Tiempo).
  • 1916. Participación valenciana en el 7.º Congreso de la Federación Catalana, en Reus.
  • 1917. Muere Zamenhof. El grupo de Valencia, como todos los de España, le dedica una sesión.
  • 1918. Manuel Caplliure Ballester empieza los cursos de Esperanto en el Instituto de Idiomas de la Universidad de Valencia. Es la entrada de la lengua en la universidad de la ciudad, y durará décadas: en los años veinte todavía se impartían, con estudiantes becados por la Cámara de Comercio y la de Navegación. Vicente Olcina llegó incluso a dirigir una cátedra de Esperanto en la vieja Universidad de Valencia.

1923: el Primer Congreso de Esperantistas Ibéricos

El 12 de noviembre de 1922, en el Ateneo Científico, una reunión decide celebrar en Valencia un congreso de esperantistas ibéricos el mayo siguiente. Entre quienes lo impulsan están Manuel Caplliure, maestro; José Ventura, licenciado en Ciencias; Aurelio Yanguas, procurador, y el doctor Daniel Llorens, médico de Pedralba (Hispana Esperantisto n.º 61).

El congreso se celebró del 17 al 20 de mayo de 1923, bajo la presidencia de honor de Alfonso XIII. El programa oficial dice:

  • Día 17, a las diez de la mañana, recepción en el Grupo Esperantista Valencia, calle del Mar, 23; a las cuatro de la tarde, sesión inaugural solemne en el Paraninfo de la Universidad, con la Banda Municipal cedida por el Ayuntamiento y discurso inaugural del profesor Won Kenn, representante de diversas corporaciones chinas.
  • Día 18, primera sesión de trabajo en el Ateneo Científico; a las seis, almuerzo oficial del Ayuntamiento en el Palacio Municipal de la Exposición.
  • Día 19, segunda sesión de trabajo.
  • Día 20, misa en la iglesia de las Escuelas Pías con sermón en Esperanto del padre Mojado, de Madrid, y, acto seguido, en el auditorio del Colegio Andresiano, descubrimiento de la lápida de mármol que el Grupo Esperantista Valencia dedica a las Escuelas Pías «como recuerdo del nido del Esperanto en Valencia».

Fuente: Kongresa Bulteno, Valencia, mayo de 1923.

El programa oficial del Primer Congreso de Esperantistas Ibéricos, Kongresa Bulteno, Valencia, mayo de 1923. Se lee allí la convocatoria «al Grupo Esperantista Valencia, calle del Mar, 23» y el descubrimiento de la lápida «como recuerdo del nido del Esperanto en Valencia».
El programa oficial del Primer Congreso de Esperantistas Ibéricos, Kongresa Bulteno, Valencia, mayo de 1923. Se lee allí la convocatoria «al Grupo Esperantista Valencia, calle del Mar, 23» y el descubrimiento de la lápida «como recuerdo del nido del Esperanto en Valencia».

Los años veinte: la Federación Levantina

La Federación Esperantista Levantina tuvo su sede en la misma calle del Mar, 23, en el Ateneo Científico. Los congresos regionales van de un pueblo a otro: en octubre de 1924, en Xest; en 1925, en Llíria, con el doctor Juan Francisco Serra Ferrando, presidente del grupo de Llíria, y el secretario de la federación, el señor Piñó, acompañado de Caplliure y Soler Valls. En 1926, la Federación Levantina está representada en el 6.º Congreso Nacional por Soler i Valls, Andrés Piñó y Caplliure.

Ojo con la numeración. La Suno Hispana n.º 88 (septiembre de 1924) anuncia el de Xest como el «Primer Congreso de la Federación Esperantista Levantina»; el acta reproducida en el n.º 103 (1925) llama a esa misma reunión «Segundo Congreso Regional». Las dos numeraciones están en las fuentes.

De 1928 a 1931 Soler Valls no está en Valencia: la Dirección General de Comunicaciones lo envía como jefe de Telégrafos a Cáceres, donde firma en el periódico Nuevo Día la sección «Horizontes nuevos. El idioma internacional». Sus cursos en Valencia —algunos organizados por la Sociedad Vegetariana— los continuaría después.

Los años treinta: obrerismo, calle y congreso internacional

En 1931 aparece el Grupo Esperantista Obrero, impulsado por Luis Hernández —las fuentes le dan dos segundos apellidos, Huertas y Lahuerta, y no nos atrevemos a elegir uno—, ligado a Sennacieca Asocio Tutmonda, que entendía la lengua internacional como una herramienta de la clase obrera. Una veintena de músicos dirigidos por Matías Márquez formaron la Orquesta Esperantista.

1934 fue probablemente el año más brillante del esperantismo valenciano:

  • El 1 de enero la sede de la Confederación Española de Esperanto pasa a Valencia, a la calle de la Sangre número 9.
  • El 21 de julio el Ayuntamiento aprueba dar el nombre de calle Doctor Zamenhof a una calle del barrio de la Petxina; la lápida se descubre el 7 de agosto. La idea la había propuesto el concejal Marzal ya en 1927 y se formalizó en 1932 en el 24.º Congreso Universal de París.
  • Del 3 al 8 de agosto Valencia acoge el 14.º Congreso de Sennacieca Asocio Tutmonda (SAT). El comité organizador tenía la oficina en la calle de l’Home del Hospital, 12. El sábado 4 hubo recepción oficial en el Salón de Fiestas del Ayuntamiento, con discursos del alcalde y del concejal esperantista, el abogado Vicente Marzal; por la noche, un acto en el local del Centro de Actuación Valencianista, en la avenida de Nicolás Salmerón.

¿Cuánta gente asistió? Aquí hay una diferencia que vale la pena contar entera. La versión que circuló durante décadas —y que nosotros mismos reprodujimos— habla de unas cuatrocientas personas de trece países. La crónica coetánea, escrita por Jacinto Martín, delegado oficial de HEA que asistió, dice que asistieron 156 de los 168 inscritos, con congresistas de Francia, Países Bajos, Alemania, Inglaterra, Suiza y Suecia, y que «la mayoría pertenecía a la clase obrera». La cifra de cuatrocientos es de propaganda posterior; la de 156 es un recuento.

Fuente: Hispana Esperanto-Gazeto n.º 40, septiembre de 1934.

Dos años después, cuando la guerra ya había empezado, la misma revista aún recordaba que «SAT, organización esperantista en absoluto neutral, organizó y llevó a cabo el Congreso de Valencia», y que la asociación española le dio apoyo moral y material (Hispana Esperanto-Gazeto n.º 61, julio de 1936). De aquellos años es también la Memoria del año 1935 que el Grupo Esperantista de Valencia publicó como folleto.

Guerra, cárcel y silencio

La guerra lo cortó todo. Luis Hernández Lahuerta (Valencia, 1906 – 1961), que a los veintiocho años había presidido el comité local del congreso de SAT, redactó durante la guerra el boletín Popola Fronto, publicado en Esperanto para difundir en el extranjero la posición del gobierno republicano. Al final, fue a la cárcel.

La Fundación Esperanto de la Comunidad Valenciana resume así lo que ocurrió con los demás: los esperantistas valencianos fueron perseguidos, acusados de comunismo, aunque algunos cursos se siguieron impartiendo más discretamente. No fue un caso aislado: el movimiento fue perseguido en medio mundo, de la Alemania nazi —que prohibió sus organizaciones en 1936 y donde murieron los tres hijos de Zamenhof— a la Unión Soviética de Stalin.

Sobre lo que ocurrió exactamente con el grupo entre 1939 y 1947 las fuentes que hemos rastreado no dicen nada. Es un agujero real, no una omisión: quien tenga papeles de aquellos años, que nos escriba.

1947-1962: la Federación Española, con sede en Valencia

Cuando el movimiento vuelve a organizarse, lo hace desde aquí, y Hernández Lahuerta está presente: participa en la fundación de la Federación Esperantista Española y será su secretario y redactor del boletín. El Boletín de la Federación Esperantista Española se imprime en Valencia durante trece años, y la cabecera cambia de dirección junto con la sede:

Años Dirección
1949 – 1955 Ruzafa, 7 (Casa Chaume)
1956 – 1958 Pelayo, 7, 1.º
1959 – 1962 Marqués de Caro, 6

Portada del Boletín de la Federación Esperantista Española de marzo de 1949, con la dirección de la sede: «Ruzafa, 7 · VALENCIA (ESPAÑA)». El boletín de toda la federación española se hacía desde aquí.
Portada del Boletín de la Federación Esperantista Española de marzo de 1949, con la dirección de la sede: «Ruzafa, 7 · VALENCIA (ESPAÑA)». El boletín de toda la federación española se hacía desde aquí.

En diciembre de 1962 el Boletín anuncia que, «tras trece años desde su fundación, la Federación se traslada de Valencia a Zaragoza», porque aceptó su presidencia el profesor Miguel Sancho Izquierdo.

La Federación no se pone de acuerdo consigo misma sobre cuándo nació: el número de diciembre de 1949 celebra «dos años de existencia legal» (es decir, finales de 1947); el de diciembre de 1962 cuenta trece años desde la fundación (1949); y en 1988 se celebró el 40.º aniversario (1948). Damos las tres.

Mientras tanto, el grupo de la ciudad se refuerza. En diciembre de 1950 el Boletín escribe: «En la propia Valencia, con más de cien socios, donde acaba de fundarse el grupo urbano, siguen funcionando los cursos», con excursiones, visitas y recepción de esperantistas extranjeros.

Los nombres de esa etapa son los del doctor Rafael Herrero Arroyo, que da cursos y conferencias —una, en el Colegio de Médicos, sobre el Esperanto como lengua auxiliar para los estudios de medicina—, Juan Devís, el doctor Ernesto Tudela, Rafael Vizcaíno y el veterano Fernando Soler Valls, al que sus compañeros llamaban «maestro de maestros» y que murió en Valencia el 24 de marzo de 1956: fue el doctor Herrero quien leyó su necrológica en la radio. En noviembre de 1956 se funda además un Grupo Esperantista dentro de la organización sindical «Educación y Descanso».

En 1952 Valencia acoge el 13.º Congreso Español de Esperanto y la emisora valenciana Radio Alerta cede veinte minutos para emisiones en Esperanto. En 1953 los esperantistas valencianos se reúnen a celebrarlo en la calle Doctor Zamenhof. Y el 27 de febrero de 1954 rinden homenaje a Hernández Lahuerta como exredactor del Boletín.

1964: dos congresos a la vez

En julio de 1964 Valencia acogió simultáneamente el 25.º Congreso Español de Esperanto, que fue el del jubileo, y el 30.º Congreso de la Unión Internacional Católica Esperantista (IKUE), este del 23 al 29 de julio. Hubo recepción en el Ayuntamiento, sesión inaugural en la calle de Trinitarios, misas en San Lorenzo y en la Capilla del Santo Cáliz de la Catedral. La Federación la presidía el doctor Sancho Izquierdo y el comité local, el doctor Herrero.

Fuente: Boletín n.º 145, septiembre-octubre de 1964.

Los sesenta y los setenta: jóvenes, radio y sede

Entre 1965 y 1968 hay en la ciudad un grupo juvenil esperantista que hace clases, excursiones, radio y teatro. Sabemos de él lo que nos contó un testigo directo, y todavía buscamos a quienes participaron: seis fotos y sesenta años. Los cursos se emitieron durante años por Radio Juventudes de Valencia.

Los jóvenes esperantistas de Valencia saludan al público al final de una representación teatral, entre 1965 y 1968. Fotografía de Foto-Reportaje Badía (Pintor Gisbert, 8, Valencia), cedida por Pedro García Domínguez.
Los jóvenes esperantistas de Valencia saludan al público al final de una representación teatral, entre 1965 y 1968. Fotografía de Foto-Reportaje Badía (Pintor Gisbert, 8, Valencia), cedida por Pedro García Domínguez.

Una junta directiva de aquellos años la componen Juan Devís Calpe como presidente, Francisco Marco Máñez como secretario, José Pérez Catalá como tesorero y José Soler Semper como bibliotecario. Devís murió de repente, de una embolia, el 6 de noviembre de 1968; la noticia la dio el programa «Micrófono Esperantista» de La Voz de Levante y lo sucedió al frente del grupo Juan Bosch.

En 1969 el doctor Herrero da un curso al que se apuntan de una vez cinco hermanos Casquero. De esa aula sale gran parte del grupo de las décadas siguientes.

Un 17 de octubre se inaugura la nueva sede de la Gran Via de Ferran el Catòlic, 45, 3.º, con más de setenta y cinco asistentes y con un discurso de Ada Fighiera-Sikorska, redactora de Heroldo de Esperanto. Esa dirección todavía será la del grupo décadas después. La revista del grupo es Valencia Luno, con cabecera diseñada por Monleón, y el grupo la sigue publicando.

Los ochenta: registro, calle, radio y congreso

  • 1980. Se registra la Asociación Cultural Grupo Esperanto Valencia, la personalidad jurídica del grupo actual.
  • 1984. En enero, el presidente del grupo, Pascual Pont Martínez, pide al Ayuntamiento una calle para Hernández Lahuerta; el Ayuntamiento lo aprueba el 9 de febrero.
  • 1986. Empieza el programa propio en Radio Klara, que todavía continúa.
  • 14-18 de julio de 1988. Valencia organiza el 48.º Congreso Español de Esperanto: «el primer congreso español del segundo siglo del movimiento», con 170 inscritos. La asamblea general de la Federación se celebra el 16 en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, en la calle de Blasco Ibáñez, 30. El comité local se forma dentro del grupo: presidente Augusto Casquero; vicepresidente Ramón Diago; secretario Juan Antonio Giménez; tesorero Ricardo Flores; relaciones internas Félix Navarro; relaciones externas Antonio León; publicaciones José Pérez y Pascual Pont; excursiones y banquete Manuel Gargallo.

Portada del Boletín de julio-agosto de 1988, dedicado al 48.º Congreso Español de Esperanto celebrado en Valencia. El escaneo conserva el grano duro de la impresión de la época.
Portada del Boletín de julio-agosto de 1988, dedicado al 48.º Congreso Español de Esperanto celebrado en Valencia. El escaneo conserva el grano duro de la impresión de la época.

Aquel julio el periódico Levante dedica un reportaje —«Esperanto: el tercer idioma de Valencia», 17 de julio de 1988— a un grupo de jóvenes esperantistas decididos a recuperar el arraigo que la lengua tuvo en la ciudad. Su presidente, Juan Fontecha, negociaba entonces con la Generalitat la introducción del Esperanto en un colegio piloto de EGB; la asociación tenía unos 400 socios, aunque solo una cincuentena estaban dispuestos a dar clases.

Y ese mismo año, José Fernando Soler Sempere (Valencia, 1913-1991), aparejador e hijo de Fernando Soler Valls, pone su patrimonio en una fundación dedicada a la difusión del Esperanto y no la crea con su nombre, sino con el de su padre: la «Fundación Esperanto Fernando Soler», constituida el 18 de abril de 1988 e inscrita aquel junio. En 2004 pasaría a llamarse Fundación Esperanto de la Comunidad Valenciana, que tiene web propia con su historia documentada.

1990: nace la Federación Valenciana

El 28 y 29 de abril de 1990 se celebra en Benicàssim el primer congreso de la Federación Valenciana de Esperanto (VEF), donde Juan Antonio Jiménez da una conferencia sobre la historia del movimiento esperantista valenciano. El segundo congreso es en Alcantarilla (Murcia) en abril de 1991, y desde entonces los congresos se celebran junto con Murcia, cada año y cambiando de ciudad: El Puig, Benidorm (1997), Castelló (1998, donde se inaugura la Plaza Esperanto con una escultura de Francisco Agut), Lorca (1999, donde Augusto Casquero es elegido presidente de la VEF), Alicante (2001), la Vall d’Uixó (2002), Xest, Borriana…

1993: el Congreso Universal

El 78.º Congreso Universal de Esperanto se celebró en Valencia del 24 al 31 de julio de 1993, en el Palau de la Música, con el tema «Educación para el siglo XXI». La dirección del comité organizador era la del propio grupo: Gran Via de Ferran el Catòlic, 45-A; lo presidió Augusto Casquero. A finales de enero ya había más de mil inscritos de cincuenta y ocho países —España (138), Francia (94), Alemania (84), Japón (79), Polonia (64), Países Bajos…

La Federación renunció al congreso nacional aquel año: su asamblea general se reunió el miércoles 28 de julio en la Escuela de Magisterio, en la calle de l’Alcalde Reig, 8, muy cerca del Palau.

En el congreso se premiaron la epopeya Poemo de Utnoa, de Abel Montagut; la cantata La profil’ de viaj spuroj, con orquesta sinfónica, coro y solistas, fruto de la colaboración entre Miguel Fernández y el músico Pedro Vilarroig; y el poemario colectivo Ibere libere, de Gonçalo Neves, Georgo Kamaĉo, Liven Dek y Miguel Fernández.

Un mes después, el 27 de agosto de 1993, el Consejo de Ministros declaró a la Federación Española de Esperanto asociación de utilidad pública. El mismo boletín atribuye el desbloqueo del expediente a la impresión que le causó a un alto funcionario del Ministerio de Cultura, que lo visitó, el congreso de Valencia.

Y una nota de justicia que el boletín se cuidó de dejar escrita: sin Ada Fighiera-Sikorska y Ĝian Carlo Fighiera —quienes apoyaron la candidatura contra «las terribles dificultades puestas por algunos»— el congreso de Valencia no se habría celebrado nunca.

Fuentes: Boletín n.os 281, 297, 307, 310, 311, 312, 315, 317, 329 y 333.

Primer comunicado del congreso en el Boletín de la Federación: «78.º CU de Esperanto en Valencia, 24-31 de julio de 1993». La dirección del comité organizador es la sede del grupo, Gran Via de Ferran el Catòlic, 45a.
Primer comunicado del congreso en el Boletín de la Federación: «78.º CU de Esperanto en Valencia, 24-31 de julio de 1993». La dirección del comité organizador es la sede del grupo, Gran Via de Ferran el Catòlic, 45a.

1997-2000: el congreso de la Universidad y Esperanto con créditos

En julio de 1997 Valencia vuelve a ser sede del 56.º Congreso Español de Esperanto, junto con el 7.º Congreso Internacional de Esperanto de Monda Turismo y el 7.º Foro Europeo, bajo la presidencia de honor de la reina Sofía. La sede fue la Facultad de Filología de la Universidad de Valencia, que no solo los acogió sino que además los patrocinó, ofreciendo gratuitamente todos los servicios; la decana, la doctora Carmen Morenilla, participó en la organización. Coordinaron Augusto Casquero, Ana Montesinos y Gian Carlo Fighiera. Se inscribieron 565 congresistas de 18 países y participaron más de 600.

Al año siguiente llega algo que no se había hecho nunca en España: en marzo de 1998 la Facultad de Filología imparte un curso de Esperanto con valor académico reconocido, dos créditos de libre elección. El profesor es Augusto Casquero y la directora académica, la doctora Berta Raposo, del Departamento de Filología Inglesa y Alemana. Se desbordó: hubo que retirar la publicidad por falta de espacio y, aun así, cincuenta personas más se quedaron fuera. En 1999 el curso pasa a tres créditos y 93 estudiantes reciben diploma de la Universidad; hacia 2000 habían pasado por él unos cuatrocientos estudiantes en cuatro años seguidos.

En 1997 la Universidad de Valencia sacó la portada de su boletín íntegramente en esperanto, mientras los cursos de la Facultad de Filología estaban en marcha.
En 1997 la Universidad de Valencia sacó la portada de su boletín íntegramente en esperanto, mientras los cursos de la Facultad de Filología estaban en marcha.

Que esto ocurriera se debe, según el mismo boletín, a las gestiones de Jesús Raposo Montero, vicepresidente del grupo, que murió el 16 de diciembre de 1999.

Desde entonces

El grupo no se ha parado: programa propio en Radio Klara, cursos anuales, congresos valencianos, encuentros y presencia en los medios. De eso ya tenemos testimonio directo y año a año en el blog y en la página En los medios. Y las personas que hicieron todo esto tienen página propia: Biografías.

Aviso sobre Xest

Buena parte de la documentación de la que sale esta página se recopiló investigando el esperantismo de Xest, que es, sin comparación, el pueblo valenciano con mayor huella esperantista. Aquí hemos buscado lo contrario de lo que suele pasar: que el material de Xest no se cuele como si fuera de la capital. Valencia y Xest tienen cada una su calle Doctor Zamenhof y su local, y las fuentes —incluso las enciclopedias— a menudo las confunden. Cuando un dato es de Xest, lo decimos.

Fuentes

  • Prensa histórica digitalizada (Las Provincias, La Correspondencia de Valencia, El Tiempo, Levante), en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  • La Suno Hispana (Valencia, 1903-1927), Hispana Esperantisto y Kongresa Bulteno de 1923.
  • Hispana Esperanto-Gazeto (1931-1936), digitalizado por la Biblioteca Nacional de España.
  • Boletín de la Federación Esperantista Española / de la Federación Española de Esperanto, colección de Gazetoteko.
  • Fundación Esperanto de la Comunidad Valenciana, para la familia Soler y para su propia historia.

Esta página sustituye a un texto anterior que reproducía, sin más, la historia publicada en Gazetoteko. Ha sido reescrita a partir de las fuentes originales y por eso algunos datos no coinciden con la versión antigua; donde hay discrepancia, lo decimos en el texto. Si encuentras un error o tienes documentos de aquellos años —sobre todo del periodo 1939-1947, del que no sabemos casi nada—, escríbenos a valencia@esperanto.es.


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