El 29 de octubre de 2024 la DANA mató a 233 personas en la provincia de Valencia, según el recuento judicial de septiembre de 2026. Siete semanas antes, Cheste había acogido el Congreso Español de Esperanto, y Cheste también sufrió la riada y se quedó sin luz y sin teléfono. Los días siguientes, el grupo de WhatsApp de los esperantistas valencianos sirvió para saber quién estaba bien, para recibir los mensajes que llegaban de Bolonia, de Sevilla y de Francia, y para recordar la riada de 1957, que dos miembros del grupo habían vivido.
Todos los esperantistas de quienes se tuvo noticia estaban bien. La Federación Española de Esperanto expresó el pésame a los familiares de los muertos y propuso donar dinero a Cruz Roja; a diferencia de 1957, no hemos encontrado ninguna colecta propia del movimiento. Las ayudas que constan son individuales —voluntariado y un donativo de material—.

«Inundoj en Valencio», la nota del boletín Nia Ponto, del grupo esperantista de Bilbao, núm. 141 (octubre-diciembre de 2024), p. 5.
Qué pasó
La lluvia del 29 de octubre cayó sobre todo en el interior: el pluviómetro de Chiva recogió 461 litros por metro cuadrado en veinticuatro horas, según la Confederación Hidrográfica del Júcar. La crecida del barranco del Poyo empezó en su cabecera, en Chiva, y a su paso por la A-3 llevaba unos 2.300 metros cúbicos por segundo, una estimación que la Confederación da con «elevada incertidumbre», porque el agua se llevó el sensor cuando marcaba unos 2.000; más abajo, con el agua de otros barrancos, pudo llevar unos 3.000. Arrasó los pueblos de l’Horta Sud; el Magro hizo lo mismo en Utiel, en Requena y en la Ribera. La cifra de 233 muertos es la que dio la jueza de Catarroja que instruye la causa, el 28 de septiembre de 2026; ha ido subiendo a medida que se han ido reconociendo más. La causa, que investiga la gestión de la catástrofe, sigue abierta, y las tres asociaciones de víctimas —Damnificats per la DANA de l’Horta Sud, Víctimes de la DANA 29 d’Octubre de 2024 y Víctimes Mortals de la DANA 29-O— se concentran cada mes desde la tragedia para pedir «verdad, justicia y reparación»; en la concentración de septiembre de 2026, en Alicante, pedían que se le retirara el aforamiento al expresidente de la Generalitat Carlos Mazón.
El Turia también bajó muy lleno, pero no inundó la ciudad. La Confederación lo atribuye a «la canalización del río Turia en su tramo inferior que impidió la inundación de la ciudad», es decir, al cauce nuevo que se construyó después de la riada de 1957. Cómo la vivieron aquella vez los esperantistas de la ciudad lo contamos en «La riada de 1957, contada por los esperantistas de Valencia».

El cauce nuevo del Turia, lleno de barro, en el barrio de La Torre, el 31 de octubre de 2024.
Foto: Jaigascom, CC BY-SA 4.0, en Wikimedia Commons.
Los primeros días, en el grupo
Los primeros mensajes (30 y 31 de octubre)
Miércoles 30 de octubre. El primer mensaje del día fue de Iván García, el tesorero: quedaba suspendida la cena y la charla sobre el esperanto que el grupo tenía que hacer aquella misma noche en Picanya, invitado por una tertulia cultural del pueblo en la que participaba la familia de Félix Navarro Clemente, el maestro que enseñó esperanto durante décadas y lo llevó a la radio. Picanya era uno de los pueblos destrozados. A continuación, Iván preguntaba por Cheste.
Contestó Pepe Manzanera Sapena, el presidente del grupo Lumradio de Cheste, que se había quedado en Valencia: «Estoy encerrado en Valencia y no puedo llegar a mi pueblo». Por la tarde añadía que en Buñol, Chiva y Cheste habían caído quinientos litros, que no podía volver y que el tren no funcionaría hasta dentro de cuatro días, y resumía así los daños: «El problema es el agua que entra por los tejados de las casas y los grandes daños en el campo. Todavía no lo sé». Desde Cullera, Dennis Keefe enviaba una foto de la playa cubierta de kilómetros de cañas, «rastro mudo de las terribles tormentas mortales», y preguntaba por Cheste, Chiva, Requena y Bugarra. Ese mismo día, Ana Montesinos de Gomis y Elías Hernández Capdevila recordaron la riada de 1957, que habían vivido de pequeños.

«Kilómetros de cañas y de trozos de caña invaden ahora la playa de Cullera.» Foto de Dennis Keefe, enviada al grupo de WhatsApp el 30 de octubre de 2024.
Jueves 31. Raúl Salinas pasó al grupo la noticia de que Ramón Diago Marco, de Bugarra, estaba bien: solo les faltaba conexión a internet.
Las noticias de fuera y la ayuda (del 1 al 5 de noviembre)
Viernes 1 de noviembre. Fue el día de las noticias de fuera. La Federación Española de Esperanto (la HEF) escribió a su lista de socios, Hefanaro, un mensaje firmado por el secretario, Manolo Parra:
La Federación Española de Esperanto expresa el pésame a los familiares de los muertos y se solidariza con quienes han sufrido grandes pérdidas. Especialmente, nos solidarizamos con nuestros samideanoj de Cheste, donde hicimos el congreso hace dos meses, porque el pueblecito se ha quedado completamente sin electricidad y sin servicio de teléfono. Se sugiere enviar ayuda económica a través de Cruz Roja. […] Si alguien conoce una manera mejor de ayuda mutua esperantista, que lo diga.
Ese mismo día, según el boletín bilbaíno Nia Ponto, un canal informativo de la HEF hizo llegar al resto de España la tranquilidad: «Según informa Luis Salag, esperantista valenciano, todos los esperantistas valencianos se encuentran bien». Al grupo llegaba un mensaje del grupo esperantista de Bolonia: «Hemos visto lo que pasa en vuestra casa y nos ha impresionado horrorosamente. […] Hacednos saber, si podéis, cómo están nuestros samideanoj».
Dennis Keefe propuso que la ayuda de los esperantistas pasara por la Cruz Roja de Cheste, ya que durante la preparación del congreso Luis Salag Laguarda había hecho contactos allí, y un director de Cruz Roja de Valencia había hablado en él invitado por Luis: «¿Sería posible ayudar económicamente a la Cruz Roja de Cheste en nombre de Lumradio, del VEG [nuestro grupo] o de esperantistas particulares de la región?». Luis contestó que las oficinas estaban cerradas y que el lunes llamaría para pedir la cuenta.
Por la noche, Elías Hernández contaba que había ido a Paiporta a llevar comida a unos familiares: «Parece como si hubiera pasado una guerra; casi todo el pueblo fue golpeado por la DANA, casi desapareció». Y Luis Salag anunciaba que al día siguiente estaría trabajando en la coordinación en el Centro de Comunicación de la Ciudad de las Ciencias: «Si alguien quiere venir a ayudar, que contacte conmigo».

Una calle de Paiporta el 31 de octubre de 2024.
Foto: Enkantari, dominio público (CC0), en Wikimedia Commons.
Sábado 2 y domingo 3. Luis anunciaba que aquella semana trabajaría todas las mañanas en el Hemisfèric con la Plataforma del Voluntariado, que agrupaba a más de doscientas entidades; el domingo contaba que era «muy difícil, porque no se puede entrar». En el grupo circulaban las cuentas de donativos de Cruz Roja y de la Generalitat y la recogida de alimentos de Bétera; Ana Montesinos contestaba que ella ya había donado material en Valencia para los pueblos. Un esperantista de Francia pedía la cuenta de Cruz Roja y, días después, si se podía enviar dinero a Cheste.
Martes 5. Luis resumía: «La situación todavía no es del todo normal: miles de soldados y de voluntarios trabajan en los pueblos para ayudar a los miles de personas afectadas».
Hacia la normalidad (del 12 al 16 de noviembre)
Martes 12 y miércoles 13. Ángel Arquillos, el redactor del Boletín de la HEF, pasó al grupo un mensaje de la Asociación Esperantista de Sevilla, que había coorganizado el congreso del año anterior, dirigido «a Cheste y al pueblo valenciano en general»: «Así queremos expresar nuestro deseo de ayudar, y por eso podréis contar con nosotros en las circunstancias actuales». Rosa Zanón Ferrando dio las gracias desde Cheste: «Ya recuperamos una parte de la normalidad».
Jueves 14. Con una nueva alerta roja por lluvia, el Kafo-Kunveno —la reunión semanal de conversación del grupo en una cafetería— se suspendió.
Sábado 16. Rosa Zanón avisaba de que no podría ir a la asamblea del grupo del día siguiente, «por la situación en que todavía nos encontramos en Cheste: el transporte todavía no funciona».
Lo que publicaron los boletines
El boletín del grupo esperantista de Bilbao, Nia Ponto, núm. 141 (octubre-diciembre de 2024), dedicó a las inundaciones una nota en la página 5:
El 29 y el 30 de octubre, después de saber de las terribles inundaciones en el oeste y el sur de la ciudad de Valencia, muchos de nosotros nos hicimos la misma pregunta: «¿Qué hay de nuestros samideanoj de esa bella región?». Por suerte, el 1 de noviembre llegó este mensaje tranquilizador por medio de un canal informativo en línea de la HEF: «Según informa Luis Salag, esperantista valenciano, todos los esperantistas valencianos se encuentran bien». Recordemos que el congreso español de este año se celebró en septiembre en la ciudad de Cheste, que también sufrió el desbordamiento de un río.

El artículo de Elías Hernández Capdevila en el Boletín de la Federación, núm. 448 (final de 2024), p. 21.
El Boletín de la Federación, en el núm. 448 (final de 2024), lo dijo en el saludo de apertura —la DANA había caído «en la provincia de Valencia, donde viven muchos esperantistas, pero por suerte todos están bien y siguen reuniéndose para practicar la lengua en un buen ambiente»— y publicó un artículo de Elías Hernández Capdevila, «Pri la inundego okazinta en Valencio la 29-an de Oktobro 2024» (p. 21-22). Empieza diciendo que la fecha «la recordarán todos los valencianos durante toda una generación» y hace el balance con las cifras que había entonces: 563 kilómetros cuadrados anegados, más de 220 muertos y 16 desaparecidos, 26 puentes destruidos, unos cien mil vehículos dañados. Después viene el párrafo que dedica a la gestión de la catástrofe:
La ayuda oficial tardó demasiado en llegar, y el descontento general crece, porque se cree que se empezó demasiado tarde a buscar a las personas atrapadas en sus coches arrastrados por las aguas, lo que sin duda aumentó el número de muertos. Por otra parte, el gobierno local [el valenciano] (políticamente de derechas) culpó al gobierno estatal (políticamente de izquierdas) de una ayuda insuficiente y tardía; el gobierno estatal culpó al gobierno local de no haber pedido ayuda; el gobierno local, a su vez, afirmó que había que ayudar sin necesidad de pedirlo, pero el gobierno estatal sostiene que quien mejor conoce el asunto es el gobierno local. En conjunto, la ayuda llegó demasiado tarde y en poca cantidad…
Y termina así:
La solidaridad fue evidente aquellos días, con la llegada de muchos voluntarios de Valencia y de cualquier otra parte de España, por lo cual los valencianos les estarán eternamente agradecidos.

Voluntarios camino de los pueblos de l'Horta Sud por el puente que se llamó «de la Solidaridad», el 1 de noviembre de 2024.
Foto: Pacopac, CC BY-SA 4.0, en Wikimedia Commons.
Fuera de España, la única publicación del movimiento esperantista que hemos encontrado viene de Brasil: el 9 de noviembre de 2024, el proyecto Programo Mia Amiko anunció «Valencia petas helpon» («Valencia pide ayuda»), la traducción al esperanto de la letra de una canción dedicada a las víctimas, y aseguraba que los ingresos que generara la canción se donarían íntegros a los damnificados; no hemos encontrado ningún dato que lo confirme. Ni La Ondo de Esperanto, ni Libera Folio, ni Esperanta Retradio, ni los comunicados de prensa de UEA y los sumarios de su revista hablaron de la DANA en los meses siguientes. En esperanto también hay noticias en The European Times, un medio multilingüe que no tiene relación con el movimiento y que traduce automáticamente sus informaciones.
1957 y 2024
En 1957 la Federación tenía la sede en Valencia, y los esperantistas recogieron dinero y lo repartieron entre los socios damnificados el 18 de enero de 1958; un esperantista alemán añadió quinientas pesetas. En 2024 la Federación expresó el pésame, propuso Cruz Roja y preguntó, en la misma nota, si alguien conocía «una manera mejor de ayuda mutua esperantista». En el grupo se compartieron las cuentas de Cruz Roja y de la Generalitat, y Dennis Keefe propuso una donación a la Cruz Roja de Cheste. No hemos encontrado que ninguna entidad esperantista hiciera una colecta: hemos mirado el WhatsApp del grupo, la lista Hefanaro de noviembre de 2024, Nia Ponto 141 y el Boletín 448. Las ayudas que constan en el grupo son individuales: Luis Salag, como voluntario; Ana Montesinos, con su donativo. En 2024 se propuso donar a Cruz Roja, y Luis Salag trabajó con la Plataforma del Voluntariado; en las fuentes examinadas no hay ninguna colecta de una entidad esperantista. Los papeles permiten decir que la ayuda se organizó de otra manera, no si hubo más o menos solidaridad que en 1957.
La noticia también corrió de otra manera. En 1957, el testimonio de los esperantistas de Valencia llegó al resto del movimiento con el boletín, semanas después, y a Estados Unidos, meses después y con las cifras cambiadas. En 2024, la primera noticia de fuera llegó a los tres días, desde Bolonia, y la tranquilidad —«todos se encuentran bien»— salió de Valencia por un canal informativo de la Federación el 1 de noviembre.
Cartas en esperanto entre el barro
Hay un último rastro de la DANA que tiene que ver con el esperanto, aunque no sabemos de quién era. El programa Salvem les Fotos, de la Universitat de València, recupera las fotografías familiares que el agua estropeó. Según Europa Press (22 de mayo de 2026), el trabajo se ha ampliado a otros formatos, «como cartas y postales (algunas de ellas escritas en esperanto), partituras, libros y documentos». No sabemos de quién eran, de cuándo son ni de qué pueblo. Si eran de vuestra familia, o sabéis de quién, nos gustaría saberlo: escribidnos.
Lo que no sabemos, y cómo nos podéis ayudar
No sabemos cuántos esperantistas de los pueblos más castigados —Paiporta, Picanya, Catarroja, Alfafar…— sufrieron daños en casa: el mensaje «todos se encuentran bien» hablaba de las personas, no de las casas, y reflejaba lo que se sabía el 1 de noviembre. Tampoco sabemos si la donación a la Cruz Roja de Cheste se llegó a hacer.
Si sois esperantistas y la DANA os tocó de cerca —en casa, en la familia, en el pueblo—, o si ayudasteis como voluntarios, nos gustaría que nos lo contarais. También nos interesan los mensajes que recibisteis de esperantistas de otros países y cualquier noticia en esperanto que hablara de ella y que no hayamos encontrado. Escribidnos y lo añadiremos a esta página, con vuestro nombre si queréis.
Fuentes
- Mensajes en el grupo de WhatsApp Grupo Esperanto Valencia, del 30 de octubre al 16 de noviembre de 2024: Iván García, Pepe Manzanera Sapena, Dennis Keefe, Ana Montesinos de Gomis, Elías Hernández Capdevila, Raúl Salinas, Luis Salag Laguarda, Ángel Arquillos y Rosa Zanón Ferrando. Casi todos están escritos en esperanto: aquí van traducidos, y los originales están en la versión en esperanto de este artículo.
- Programo Mia Amiko, «Valencia petas helpon», 9 de noviembre de 2024.
- Hispana Esperanto-Federacio, «helpo al viktimoj de la ŝtormego», mensaje a la lista Hefanaro firmado por Manolo Parra, secretario, 1 de noviembre de 2024.
- Nia Ponto (Grupo Esperantista de Bilbao), núm. 141, octubre-diciembre de 2024, p. 5, en la Bitoteko.
- Boletín de la Federación Española de Esperanto, núm. 448 (2024): saludo de apertura y Elías Hernández Capdevila, «Pri la inundego okazinta en Valencio la 29-an de Oktobro 2024», p. 21-22, en la Bitoteko.
- Confederación Hidrográfica del Júcar, «Obras de emergencia DANA 29 de octubre de 2024»: lluvia, caudales y el papel del cauce nuevo del Turia.
- EFE, «La jueza eleva a 233 la cifra de víctimas mortales de la dana de Valencia», 28 de septiembre de 2026.
- Europa Press, «Salvem les Fotos afronta su fase final», 22 de mayo de 2026.
Véase también: La riada de 1957, contada por los esperantistas de Valencia y El 82.º Congreso Español de Esperanto: Cheste, septiembre de 2024.
Referencias
- La riada de 1957, contada por los esperantistas de Valencia
- El 82.º Congreso Español de Esperanto: Cheste, septiembre de 2024
Leer en:
