En corto: si dos personas que hablan esperanto acaban siempre en castellano, un pacto sencillo lo arregla: hablar sólo en esperanto cuando quedáis, con tres excepciones. Aquí tienes cinco normas para elegir y el pacto ya escrito en esperanto, listo para copiar.
¿Por qué se acaba hablando en castellano?
Por comodidad. Si las dos personas hablan castellano, a la primera palabra que no sale se pasan al castellano, y la conversación ya no vuelve al esperanto. Un acuerdo hecho de antemano cierra esa salida fácil. La clave es que sea sencillo y fácil de cumplir: tiene que ayudar a aprender, no convertirse en una obligación incómoda.
¿Qué normas se pueden poner?
Cinco, de la más general a la más concreta. Podéis quedaros con una o combinarlas:
- El pacto del esperanto (Interkonsento pri la uzo de Esperanto): siempre que quedéis para hablar, se habla en esperanto. El castellano deja de ser la opción por defecto.
- Primero, el esperanto (Esperanto antaŭ ĉio): si no sabes una palabra, la explicas con otras en esperanto, buscas un sinónimo o describes la idea antes de traducirla.
- Reformula, no traduzcas (Reformulu, ne traduku): si una persona se pasa al castellano, la otra la invita a decirlo otra vez en esperanto, sin reproches y sin cortar a cada momento.
- La inmersión a ratos (Mergiĝo en Esperanto): fijáis momentos concretos —cada encuentro, una tarde a la semana o una hora al día— en los que sólo se habla esperanto.
- El compromiso de las dos partes (Reciproka engaĝiĝo): las dos personas se comprometen por igual a seguir en esperanto, a echarse una mano cuando falten palabras y a no usar el castellano para salir de un apuro.
¿Cómo se escribe el pacto?
Así, en esperanto, con tres normas y tres excepciones. Se puede copiar tal cual:
Interkonsento pri la uzo de Esperanto
Ni interkonsentas, ke kiam ni renkontiĝas por babili, ni parolos nur Esperante.
Niaj reguloj:
- Ni klopodos esprimi ĉion en Esperanto, eĉ kiam tio estas malfacila.
- Se ni ne konas vorton, ni provos klarigi ĝin per aliaj vortoj en Esperanto.
- Se unu el ni transiras al la hispana, la alia amike invitos tiun reveni al Esperanto.
Esceptoj:
- Kiam necesas klarigi ion, kion ni alie vere ne povas kompreni.
- Kiam temas pri urĝa aŭ grava afero.
- Kiam ni ambaŭ konsentas provizore flankenlasi la regulon.
Ni ne celas paroli perfekte, sed paroli pli kaj pli bone. Nia celo estas, ke Esperanto estu nia komuna lingvo.
En castellano viene a decir: acordamos que, cuando quedemos para charlar, hablaremos sólo en esperanto. Intentaremos decirlo todo en esperanto aunque cueste; si no sabemos una palabra, la explicaremos con otras en esperanto; y si una de las dos personas se pasa al castellano, la otra la invitará con buenas maneras a volver al esperanto. Las excepciones: cuando haga falta aclarar algo que de otra forma no podemos entender, cuando sea algo urgente o importante, y cuando las dos personas estemos de acuerdo en dejar la norma un rato. No buscamos hablar perfecto, sino cada vez mejor: queremos que el esperanto sea nuestra lengua común.
¿Y si una persona se pasa al castellano?
Mejor sin multas ni castigos. Funciona más una consecuencia positiva: quien se pasa al castellano vuelve a decir lo mismo en esperanto. Así, cada despiste se convierte en práctica.
¿Un pacto amistoso o uno estricto?
Depende de lo que busquéis. Para un acuerdo amistoso y que motive, basta con el pacto de arriba. Si queréis algo más serio, casi un contrato que cueste romper incluso por costumbre, ponedle un nombre solemne, como La ĵuro de Esperanto («el juramento del esperanto»), y firmadlo.
¿Dónde se puede practicar esperanto en Valencia?
En nuestra Kafo-Kunveno, esperanto alrededor de un café, y con las ideas y preguntas para un intercambio de idiomas, que también sirven para charlar en esperanto. Y si empiezas de cero, mira los cursos de esperanto en línea.
