«Herederos del doctor Zamenhof»: *Las Provincias* visita la sede de la Fundación (2026)

El 19 de octubre de 2026, Las Provincias publicó un reportaje de Jorge Alacid sobre los esperantistas de Valencia, hecho en el piso de la calle Duque de Calabria donde tiene su sede la Fundación de Esperanto de la Comunidad Valenciana. Los protagonistas son Raúl Salinas, patrono de la Fundación, y Joan Català i Piñón, autor de una guía para iniciarse en el esperanto. El titular, «Herederos del doctor Zamenhof: los guardianes del esperanto en Valencia», y el subtítulo: «Un puñado de seguidores del idioma universal creado en el siglo XIX resisten en su sede valenciana, recién recuperada con la idea de potenciar un movimiento muy arraigado en la ciudad y la provincia».

Raúl Salinas en la sede de la Fundación, ante un retrato de Zamenhof y con la bandera esperantista. Montaje de Las Provincias sobre una foto de José Luis Bort.
Raúl Salinas en la sede de la Fundación, ante un retrato de Zamenhof y con la bandera esperantista. Montaje de Las Provincias sobre una foto de José Luis Bort.

El reportaje es de pago en la web del diario y va acompañado de seis audios grabados durante la visita: cinco con los dos entrevistados —una presentación en esperanto, los libros, una traducción en directo, una pregunta sobre el futuro de la lengua y una despedida— y una canción de rap en esperanto. Aquí reproducimos los cinco hablados, con la transcripción.

La Fundación de Esperanto de la Comunidad Valenciana es una entidad distinta de la asociación, nacida en 1988 de una herencia: se constituyó como «Esperanto-Fundación Fernando Soler» en memoria del cofundador de nuestro grupo, Fernando Soler Valls, y tiene su sede en el piso que dejó la familia. Desde junio de 2026 la rige un patronato formado por tres miembros del grupo —Ramón Diago Marco, Raúl Salinas y Luis Salag Laguarda—, que es la «recuperación» de la que habla el titular.

Lo que cuenta el reportaje

El artículo empieza por Raúl Salinas —cuarenta años de informático, esperantista desde la adolescencia, cuando llegó a sus manos un disquete para aprender la lengua que regalaba la revista PC World— y pasa enseguida a la calle del Doctor Zamenhof, en la Petxina, que «hacia 1934» dedicó a Zamenhof el Ayuntamiento republicano. Sobre esa calle y su origen, véase el artículo sobre las calles de Valencia con nombre de esperanto.

Raúl Salinas en el balcón de la sede de la Fundación. Foto: José Luis Bort / Las Provincias.
Raúl Salinas en el balcón de la sede de la Fundación. Foto: José Luis Bort / Las Provincias.

La parte central es el piso. Las Provincias lo describe como «una suerte de museo del esperantismo» que aún se está ordenando: un cartel antiguo de Zamenhof, retratos de los fundadores, «un misterioso piano», archivos y carpetas, la bandera verde, un ordenador antiguo que, según el reportaje, Salinas consiguió desencriptar, y una estrella en el techo del pasillo sobre un suelo de baldosas verdes. Hay también una anécdota: según el artículo, «el fallecido Fernando Soler» llamó Verda («verde») a su perrita. El reportaje termina diciendo que el piso «está a punto de salir al mercado de alquiler», a un precio que la Fundación todavía ha de decidir.

El pasillo del piso, con el suelo de baldosas verdes. Foto: José Luis Bort / Las Provincias.
El pasillo del piso, con el suelo de baldosas verdes. Foto: José Luis Bort / Las Provincias.

Un apartado aparte, «Cheste, Compostela valenciana del esperanto», repasa la figura de Francisco Máñez Sánchez y cita a Rosa Zanón, del grupo de Cheste: «Que el esperanto continúe teniendo la importancia que siempre ha tenido en nuestro pueblo».

Al final, sobre el perfil de los esperantistas, el artículo recoge lo que dijo Salinas: que en los años de auge, a mediados del siglo pasado, el esperanto se extendía entre militantes de izquierda —del socialismo al anarquismo— y sindicalistas, y que el perfil de ahora es más bien el suyo y el de Català, «el de adictos a la informática, como afición o como oficio».

Esperanto al alcance de todos, la gramática de Fernando Soler Valls, en su duodécima edición, entre los libros de la sede. Foto: José Luis Bort / Las Provincias.
Esperanto al alcance de todos, la gramática de Fernando Soler Valls, en su duodécima edición, entre los libros de la sede. Foto: José Luis Bort / Las Provincias.

Los audios y la transcripción

Transcripción automática, revisada. Conserva la lengua original de cada intervención: las preguntas y las explicaciones van en castellano, y las frases en esperanto, en esperanto. La pregunta del periodista no siempre se oye en los audios.

Presentación


Raúl Salinas y Joan Català se presentan en esperanto (0:38).

Joan Català — Saluton, mi estas Joan, mi estas komputikisto sed amanto de la lingvoj, mi povas babili pli-malpli ses lingvoj, kaj unu el ili estas Esperanto, la internacia lingvo Esperanto. Soy Joan, soy informático y hablo seis idiomas; me gustan mucho los idiomas.

Raúl Salinas — Saluton, mi estas Raúl, kaj mi eklernis Esperanton antaŭ tridek unu jaroj, kaj mi tre ŝatas la lingvon, kaj mi provas uzi ĝin tre ofte. He dicho que soy Raúl, que hablo esperanto desde hace treinta años, y luego he dicho que lo he aprendido de joven y que me gusta mucho.

Los libros


Los libros que trajeron a la entrevista (1:12).

Periodista — Habéis traído una serie de libros, un diccionario…

Raúl Salinas — Este libro, que es de Joan, que es el autor, es Tus hijos deberían comer más coliflores y aprender un poco de esperanto, que es Aproximación a una lengua auxiliar y apátrida. Este está escrito en castellano, pero es una guía para iniciarse en esperanto. Estos otros que tenemos aquí son libros escritos en esperanto. Ĉi tiu dika libro estas bonega vortaro de hispana al Esperanto, kiu povas praktike solvi ĉiajn dubojn, mi pensas. Este grueso libro es un diccionario de castellano a esperanto, y es muy bueno y puede resolver todas las dudas.

Joan Català — Ĉi tiu libro estas facila libro por scii kio estas Esperanto, kial Esperanto ekzistas, kaj estas demandoj kaj respondoj, kaj ĉefe mi ĝin verkis por miaj familianoj kaj geamikoj. Pues he dicho que escribí el libro, es muy fácil de leer. Son preguntas y respuestas sobre el esperanto, sobre qué es el esperanto y por qué. Y mi objetivo era para mis familiares y mis amigos: por qué yo aprendí esperanto, para qué existe y por qué es tan divertido aprenderlo.

Los libros en esperanto de la sede. Foto: José Luis Bort / Las Provincias.
Los libros en esperanto de la sede. Foto: José Luis Bort / Las Provincias.

El titular, en esperanto


Traducción en directo de un artículo del diario (1:03).

Periodista — El 22 de septiembre, en la contraportada de Las Provincias, hay un artículo que escribe un tal Jorge Alacid y que se titula «Amanecer en el viejo cauce». ¿Cómo se diría en esperanto, Raúl?

Raúl Salinas — Aŭroro en la malnova riverlito.

Periodista — Y tiene como subtítulo, Joan, «Retrato a primera hora del Jardín del Turia». ¿Cómo se diría en esperanto?

Joan Català — Ĝardeno de la Turia, y retrato…

Raúl Salinas — ¿Portreto?

Joan Català — Sí: portreto de la Ĝardeno de la Turia.

Raúl Salinas — Porque los nombres propios nunca se tienen que traducir, evidentemente. Aunque las palabras importantes sí que las decimos también traducidas: igual que decimos en castellano Londres y no decimos London, pues en esperanto diríamos Turio, a lo mejor, o Valencio.

Periodista — ¿«El mendigo que duerme al raso»?

Joan Català — Almozulo: es mendigo. La almozulo, kiu dormas…

Raúl Salinas — Pero en realidad «al raso» es a la intemperie, ¿no? Ekstere, mi dirus.

Joan Català — Sub la ĉielo, ¿eh? La almozulo, kiu dormas sub la ĉielo.

¿Tiene futuro el esperanto?


La pregunta sobre el futuro de la lengua (1:35).

Periodista — ¿Sentís que cuando habláis esperanto, cuando transmitís esta clase de conocimiento entre vosotros, formáis parte de una colonia extravagante, de un colectivo como si fueran los galos de Astérix, del poblado galo? ¿O pensáis que, a pesar de todo, de que el esperanto seguramente no cuajó como el idioma universal, tiene futuro, tiene sentido perseverar en su aprendizaje, en su enseñanza?

Joan Català — Yo estudio lenguas informáticas que son muy minoritarias, pero tienen su utilidad para muchas cosas. Entonces, que una mayoría no las use no significa que [no] tengan utilidad. Ahora estoy estudiando para la titulación de patrón de embarcación, y estudiamos el código Morse, el Código Internacional de Banderas, el RIPA, el Reglamento Internacional de Prevención de Abordajes, y aunque no todo el mundo navegue ni conozca el mar, es un lenguaje que existe en el mar. Entonces yo, con la lengua internacional esperanto, veo que, aunque sea una comunidad pequeñita, sí que tiene su utilidad.

Raúl Salinas — Pienso que no podemos decir que el esperanto haya fracasado. Sí que ha fracasado en el sentido de que no es idioma auxiliar, no es idioma internacional de toda la humanidad, pero hay una cosa cierta: es un idioma que funciona. O sea, que tú puedes hablar de lo que quieras; si en algún momento te falta una palabra, pues la buscas, y a partir de ahí ya te la sabes. Eso funciona, y hay una comunidad, hay mucha literatura, hay mucha gente por el mundo. No veo el esperanto como la solución para que toda la humanidad lo hable, pero vamos, para una cosa de nicho, una cosa de comunidades, de gente a quien le gusten los idiomas. Porque yo pienso que si a uno no se le dan bien los idiomas en general, es difícil que pueda hablar un idioma como el esperanto, aunque sea mucho más sencillo.

Despedida


Cómo se dice adiós en esperanto (0:34).

Periodista — ¿Cómo se dice adiós?

Raúl Salinas — Se puede decir adiaŭ, que es el adiós tal cual, como en francés adieu, ¿no? Luego tienes ĝis: ĝis es «hasta»; ĝis la revido, que es «hasta la vista». Y luego hay una cosa que es idiosincrática del esperanto, que es una abreviatura de ĝis la revido, que es como si dijeras «hasta», que es ĝis. Adiaŭ, ĝis la revido, ĝis.

Periodista — Pues a ver si lo hago bien, en los tres formatos: adiaŭ, ĝis la revido, ĝis. ¿Qué tal lo he hecho, Amalia?

Una voz — Uy, pues ha sonado bastante creíble, ¿eh?

Periodista — Pues me alegro, porque yo, si quieres que te diga la verdad, nunca pensé hacer un podcast en esperanto.

El sexto audio del reportaje es una canción: un rap en esperanto del grupo Eterna Rima, que el diario titula Mia loco y cuyo estribillo empieza «Ĉi tie mia loko». No lo reproducimos: se puede escuchar en la página del reportaje.

Véase también

Fuentes