El 24 de septiembre de 2013, la radio de la Universitat de València (MediaUni) entrevistó sobre el esperanto a Berta Raposo Fernández, catedrática de Filología Alemana de la Universitat de València.
El programa era «A fons», de Ràdio Universitat, presentado por Lorena Hernández con el control técnico de Jorge Ruiz, y trataba de las nuevas tecnologías aplicadas a la traducción. Según la descripción que hizo el grupo:
Hoy nos preguntamos sobre las nuevas tecnologías relacionadas con la traducción. Nos referimos sobre todo a los traductores automáticos, y reflexionamos sobre la posibilidad de que estas máquinas sean más perfectas con la profesora de Traducción e Interpretación Laura Ramírez. Además, hablamos sobre ejemplos de lenguas artificiales como el esperanto con Berta Raposo, catedrática de Filología Alemana.
Berta Raposo es hija de Jesús Raposo, miembro de la asociación y una de las voces que pasaron por el programa de esperanto de Radio Klara.
Programa completo emitido por la radio de la Universitat de València el 24 de septiembre de 2013 (30 minutos). La primera parte, con Laura Ramírez Polo, trata de la traducción automática; la parte dedicada al esperanto, con Berta Raposo, empieza en el minuto 15:36.
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En su intervención, Berta Raposo explica cómo está construido el esperanto: una gramática de base europea pero muy simplificada —sin género, con conjugaciones mínimas— y un léxico tomado sobre todo de las lenguas románicas, después de las germánicas y, en menor medida, de las eslavas, como el polaco que hablaba Zamenhof.
Transcripción de la parte sobre el esperanto
Transcripción automática del tramo dedicado al esperanto (minutos 15 a 26), revisada para corregir nombres propios. En la emisión la locutora preguntaba en valenciano y Berta Raposo respondía en castellano; aquí las preguntas van traducidas y las respuestas se reproducen tal cual. La versión en valenciano conserva el original de las dos partes.
Locutora [15:36] — Hoy por hoy el esperanto es la lengua artificial más hablada del mundo. En «A fons» nos gustaría profundizar un poco en esta cuestión, reflexionar sobre la posibilidad de que exista una lengua común y también hablar sobre los idiomas más hablados del mundo. Un tema que vamos a tratar con Berta Raposo, catedrática de Filología Alemana de la Universitat de València y además hablante de esperanto. Hola, buenos días. He presentado un poco, a grandes rasgos, este tema del esperanto y también el de las propuestas de lenguas únicas. Usted conoce este idioma: ¿cómo empezó a estudiarlo?, ¿por qué?, ¿cómo le interesó este tema?
Berta Raposo [16:15] — Bueno, eso porque mi padre sí que era un hablante de esperanto, bueno, con más profundidad y más intensidad que yo y fue por eso y también por algún amigo que también lo hablaba.
Locutora [16:31] — Hemos hablado un poco de cómo apareció esta lengua, fue Zamenhof, pero nos gustaría que nos comentara un poco más cómo fue su origen, ¿por qué se creó?
Berta Raposo [16:40] — El doctor Zamenhof era, como dices, más bien polaco de nacimiento, pero también, además, era judío, y vivía en una ciudad de Bialystok que pertenece actualmente también a Polonia, pero era una zona… Donde había una gran mezcolanza de lenguas, lenguas y de etnias y de nacionalidades, y Zamenhof vio desde su infancia que, bueno, le pareció, y quizá tenía razón, que esas nacionalidades y esas etnias estaban bastante enfrentadas entre sí y que la lengua la utilizaban como instrumento de enfrentamiento, como arma. Entonces, como Zamenhof era un pacifista radical, pensó que la manera de que se pudieran reconciliar… No sólo esos pueblos del Imperio Ruso donde él vivía, sino, en general, en todo el mundo, él pensó que el crear una lengua común, que no fuera patrimonio ni propiedad de nadie, pudiera ser un medio para conseguir la paz mundial, vamos, directamente, lo digo así de manera muy simplificada, pero esa era su idea.
Locutora [17:50] — Y poco a poco se fue extendiendo, se fue aprendiendo. Al fin y al cabo su objetivo, que era convertirse en una lengua común a todas y a todos, no se ha conseguido; aunque hay una comunidad de gente que habla este idioma, no se ha conseguido porque quizá no hay interés en que se logre ese objetivo de que haya una lengua común a todas las personas.
Berta Raposo [18:17] — Sí, hay interés, claro, indudablemente. Bueno, el primer gran golpe para el Esperanto fue la Primera Guerra Mundial. Precisamente Zamenhof murió en 1918 al terminar la guerra y ya no pudo ver lo que pasó luego, porque antes sí que hubo intentos de institucionalizar el Esperanto, tampoco lo conozco mucho, pero lo que sí sé es que luego, después de la Primera Guerra Mundial, cuando se fundó la Sociedad de Naciones, que fue la precursora de la actual ONU, Organización de Naciones Unidas. Ahí se llegó a solicitar, bueno, hubo intentos ya bastante serios e oficiales de… De introducir el esperanto como lengua de trabajo o lengua de comunicación. Y entonces, sobre todo, Francia y los países francófonos se opusieron porque entonces el francés era todavía, a principios del siglo XX, la lengua de… De comunicación oficiosa, porque, vamos, nunca ha habido una lengua oficial de comunicación. Eso fue, ya digo, en la época de entreguerras, entre la primera y la segunda, cuando había la Sociedad de Naciones. Ya con la Segunda Guerra Mundial, pues otra vez se volvió a… Bueno, fue otra vez otro retraso, otro retroceso, diríamos. Y después de esta guerra ya… Retrocedió, el inglés tomó su puesto y, bueno, no, es que ya nadie pensaba seriamente en que se pudiera imponer, o por lo menos, o bueno, no digo ya imponer, pero introducir una lengua… Llamada artificial como instrumento de comunicación. Es demasiado complicado.
Locutora [20:04] — Vamos a profundizar un poco más en esta lengua, porque hemos dicho que es la más hablada de las artificiales. Antes hemos escuchado un fragmento de una película rodada íntegramente en esperanto y hemos oído un poco cómo suena, pero nos gustaría saber cuál es el sistema, cómo funciona, en qué se basó Zamenhof para crear este idioma.
Berta Raposo [20:23] — Sí, sí, sí. Eso sí que es interesante y, vamos, me parece que… Zamenhof estuvo muy acertado en su creación porque vosotros habéis hablado antes de una lengua artificial que se creó poco antes del Esperanto, llamada Volapük. Y esa lengua, el problema que tenía es que era muy difícil. Gramaticalmente, vamos, por lo que… El vocabulario, el léxico, no se basaba en ninguna lengua conocida, o si se basaba, estaba todo tan transformado que no era fácil de reconocerlo. En cambio, Zamenhof ideó una gramática muy sencilla, muy sencilla, sencillísima, sobre la base, pero eso sí, sobre la base de las lenguas indoeuropeas, pero muy sencilla y además con algunos elementos que son también propios de las lenguas aglutinantes, o sea, no solo de las lenguas indoeuropeas que son mayoritariamente… Y eso en cuanto a la gramática y en cuanto al léxico… Ahí sí que él creó una lengua eminentemente europea, cosa que entonces era normal. Puede que parezca un poco eurocentrista, pero entonces no se podía evitar en aquella época. La base del léxico son las lenguas románicas, en primer lugar, el latín y las lenguas románicas, francés, español, italiano. Luego hay una gran parte también de palabras derivadas de las lenguas románicas, alemán, inglés… Sobre todo, alguna parte ya mucho más pequeña, derivada de lenguas eslavas, el propio polaco que hablaba Zamenhof, el ruso, etcétera. Y, bueno, no sé si hay alguna palabra, algún vocablo también procedente de lenguas europeas, eso ya no lo sé, pero… Las bases son esas, gramática… Sobre base indoeuropea, pero muy sencilla, sin conjugaciones, sin géneros, sin declinaciones, por supuesto, y el léxico basado en las lenguas europeas, prácticamente en todas, son las tres ramas lingüísticas, románica en primer lugar, germánica en segundo y eslava en tercero.
Locutora [22:41] — O sea que va, más o menos, cogiendo ingredientes de diferentes lenguas y poniéndolos juntos en un mismo idioma. ¿Y es posible, hoy por hoy, que haya una lengua de estas características que se hable en todo el mundo? ¿Sería posible, ya fuera el esperanto u otra que se creara?
Berta Raposo [23:03] — No, el mundo es demasiado complicado y está hecho de una manera que, aunque a lo mejor sería práctico, razonable, yo lo veo prácticamente imposible.
Locutora [23:18] — Como he comentado antes, hay muchos intereses creados detrás, también de las lenguas, de los idiomas. Comentaba el tema del francés, que en aquel momento de creación del esperanto era una lengua importante. Ahora, por ejemplo, está el inglés. ¿Podríamos decir que el inglés se ha convertido en una especie de lengua global?
Berta Raposo [23:36] — En cierto modo, sí, aunque yo creo que en general será una mínima parte de la población del mundo que la conozca, pero aún así, es cierto que se ha convertido en una lengua más usada, a nivel. A nivel internacional.
Locutora [23:50] — Y además es una lengua hegemónica, está relacionada también con la hegemonía económica, por ejemplo, de los Estados Unidos, cosa que también poco a poco puede cambiar, porque, por ejemplo, China ya se sitúa a la cabeza de la economía mundial. Eso también puede transmitirse a la lengua.
Berta Raposo [24:09] — A lo largo de la historia siempre ha sido así. Eso no es ninguna novedad, que las potencias hegemónicas intentan más o menos abiertamente extender su lengua y así ha sucedido y así sigue sucediendo, supongo.
Locutora [24:29] — ¿Qué condiciones ha de tener una lengua para ser global?
Berta Raposo [24:33] — Yo creo que no… Bueno, la principal condición es que sea de una nación con mucho poder. Esa es la principal condición. Lo demás ya…
Locutora [24:42] — Es discutible. Por ejemplo, hablemos del chino. ¿Podría convertirse en el inglés del futuro?
Berta Raposo [24:49] — No lo sé, no lo sé.
Locutora [24:50] — No puedo contestar a eso. Porque, claro, hablamos por ejemplo del inglés, de su gramática: es una lengua que no es especialmente complicada en ese sentido; en cambio el chino sí que es una lengua mucho más distinta, por ejemplo, de las lenguas de origen indoeuropeo y de otras lenguas. Tal vez sería más difícil que la gente dominara esa lengua.
Berta Raposo [25:12] — Sí, es cierto que a lo mejor la sencillez de una lengua puede ayudar, en el caso del inglés seguramente ha ayudado a que se extienda mejor o con más rapidez, pero no sé, no es lo único, no es lo único condicionante, seguro que no. Seguro que hay casos en que a lo mejor, ahora mismo no me acuerdo de ninguno, pero seguro que habrá casos en que alguna lengua que resultaba muy difícil a otros, porque eso también depende, es una relación recíproca, ¿difícil para quién? Y puede haber casos en que una lengua que fuera muy difícil para otros, sin embargo, se… Si se extendiera por motivos políticos y económicos, puede ser.
Locutora [25:52] — Berta Raposo, catedrática de Filología Alemana de la Universitat de València, muchísimas gracias por haber hablado con nosotros. Hasta otra.
La primera parte del programa: la traducción automática, con Laura Ramírez Polo
El programa no iba solo de esperanto. Antes de hablar con Berta Raposo, «A fons» dedica los primeros quince minutos a la otra respuesta que la tecnología da a la misma pregunta —si es posible entenderse por encima de las lenguas—: la traducción automática. La invitada es Laura Ramírez Polo, profesora de Traducción e Interpretación de la Universitat de València, doctorada allí con una tesis sobre lenguajes controlados y traducción automática, y miembro de la junta de la Xarxa de Traductors i Intèrprets de la Comunitat Valenciana. La transcribimos aquí entera por el mismo motivo que la parte de Berta Raposo: es el documento que nos queda de aquella emisión, y el programa, de principio a fin, es una pieza sobre la posibilidad de una lengua común.
Toda la conversación fue en valenciano; la versión en valenciano de esta entrada conserva el original.
Lorena Hernández [0:15] — Hola, muy buenos días. Bienvenidas y bienvenidos un día más a «A fons» de Ràdio Universitat, un rincón en las ondas en el que profundizar en temas actuales que os interesan a vosotros, la comunidad universitaria. Os habla Lorena Hernández; el control técnico, Jorge Ruiz.
Lorena Hernández [0:35] — Cuenta la leyenda que hace muchísimos años, tantos que resulta difícil de recordar, todo el mundo hablaba la misma lengua y utilizaba las mismas palabras. Entonces decidieron construir una torre cuya cima llegaría hasta el cielo. Pero Dios se enfadó mucho y decidió destruirla. Tanto fue así que decidió confundir a los hombres y a las mujeres con sus lenguas. Se trata solo de una historia recogida en la Biblia, la de la torre de Babel, que nos permite introducir el tema del que vamos a hablar hoy, el de las lenguas. ¿Existe la posibilidad de un idioma universal que nos una a todas y a todos?
Lorena Hernández [1:12] — En el mundo se hablan alrededor de unas 7.000 lenguas, aunque la mayor parte de la población solo se comunica en un número reducido de ellas. El sueño de una lengua común, con la que podamos entendernos todas y todos, siempre ha estado en la sociedad. De hecho, la mayor parte de vosotros conoceréis el caso del esperanto, una lengua artificial creada por el oftalmólogo Lázaro Zamenhof en el siglo XIX, que pretendía convertirse en un idioma común. Sin embargo, con la globalización es verdad que algunos idiomas han pasado a ser más hablados y conocidos que otros. Es el caso, por ejemplo, del inglés, pero en los últimos tiempos también hay un ingrediente que se ha añadido: las nuevas tecnologías.
Lorena Hernández [2:26] — Todas y todos conocemos los traductores simultáneos que hay por la red. Si bien al principio eran bastante malos, poco a poco han ido mejorando. Google está tratando de crear el traductor perfecto, aquel que elimine todas las barreras lingüísticas. Una ingeniera alemana está trabajando en ese mecanismo que, al fin y al cabo, puede ser un camino hacia la inteligencia artificial. Suena a ciencia ficción, pero tal vez no tanto. Lo bien cierto es que la tecnología avanza muy rápidamente y, para analizar esta cuestión, vamos a hablar con una experta en el mundo de la traducción y también de las tecnologías relacionadas con este ámbito. Ella es Laura Ramírez, profesora de traducción e interpretación de la Universitat de València y también presidenta de la Xarxa de Traductors de la Comunitat Valenciana. Hola, buenos días.
Laura Ramírez [3:18] — Buenos días, Lorena, ¿qué tal?
Lorena Hernández [3:20] — Bien, empecemos hablando sobre esas herramientas que hemos mencionado de traducción que hay en internet, los traductores simultáneos. ¿Cuál es su calidad, hoy por hoy? ¿Cómo los valoráis vosotros, los traductores?
Laura Ramírez [3:30] — Bueno, eso depende bastante del tipo de texto, sobre todo, que quiero traducir. Sí que es verdad que ha habido una mejora de la calidad, pero sobre todo en textos que se pueden encontrar en la red. Normalmente, estas herramientas lo que hacen es basarse en la comparación de textos que ya están previamente traducidos y lo que hacen es calcular probabilidades de lo que ya se ha traducido antes. Entonces, por ejemplo, si traduzco los términos y condiciones de una página web o textos jurídicos, que hay, por ejemplo, muchos de la Unión Europea, al alcance de todos, sí que es fácil encontrar traducciones de buena calidad. Sin embargo, si quieres traducir un texto de marketing o de literatura, la verdad es que la calidad sigue siendo bastante mala.
Lorena Hernández [4:19] — Porque, en general, no son lo bastante fiables, hoy por hoy, porque hay veces que se traducen cosas que sí que conocemos, por ejemplo, un poco el idioma, y te das cuenta de que están mal traducidas.
Laura Ramírez [4:32] — Sí, efectivamente. Nosotros, en traducción automática, hablamos de tres usos de la traducción, que sería, en primer lugar, la asimilación, después la comunicación, y después la diseminación. Si quieres utilizar la traducción para asimilación, es decir, para entender lo que quiere decir el texto, el uso de la traducción automática puede ser útil, simplemente darte una idea o saber de qué va el texto. Y sobre todo si estás trabajando en lenguas que no conoces, siempre será más útil contar con una traducción automática del galés al español que leer el texto en galés, que probablemente no entenderás nada. Pero después tenemos otros usos como la comunicación o la diseminación: realmente, cuando quieres diseminar tu información, cuando quieres dar una imagen corporativa de tu empresa, no es conveniente utilizar este tipo de tecnologías, precisamente porque la calidad que dan no está a la altura de las necesidades de comunicación que tienen este tipo de textos.
Lorena Hernández [5:32] — Además, las lenguas, que son como seres vivos que no paran de evolucionar y de cambiar, ¿también todas esas novedades idiomáticas se van incorporando a estos traductores?
Laura Ramírez [5:40] — Sí, efectivamente, se van incorporando, pero como decía antes, cuando hablamos de lenguaje creativo, el problema es que la traducción es un fenómeno multidimensional: nosotros no solo jugamos con la lengua como cosa física, como signos lingüísticos, sino que hay muchas otras dimensiones como la cultural, la sociológica, etc. Y muchas veces, por ejemplo, yo hago mucha traducción de marketing, de publicidad, y tienes que sobrepasar la traducción e ir a una transcreación, o sea, a crear textos en la lengua de partida que sean totalmente naturales, que suenen como si los hubiera escrito un nativo. Y en estos aspectos la traducción automática, yo creo que todavía está —bueno, hablábamos antes de la inteligencia artificial—, pero todavía está muy lejos. Sí que de los usos, pienso que puede ser útil para contextos de asimilación, o, por ejemplo, muchos traductores lo están usando ya como borrador de las traducciones, sobre todo para textos muy técnicos o textos jurídicos donde hay una terminología muy específica o un lenguaje muy controlado en el que siempre se utilizan las mismas expresiones, etc. Pero primero siempre tiene que pasar la revisión del traductor profesional, que sabe distinguir o detectar dónde hay problemas; y, por otra parte, para otros tipos de texto, es un desastre.
Lorena Hernández [6:59] — Sí, mencionábamos —tú también lo has comentado— el tema de Google y de su traductor, que han contratado a un equipo concreto, a un ingeniero alemán, Franz Josef Och, y a un equipo que quieren, eso, conseguir precisamente que los traductores en la red sean más perfectos, que consigan aquello que hasta ahora las máquinas no han podido hacer, también funcionar un poquito como las personas. No sé qué piensas tú de esa intención, de esa propuesta; ¿crees que será posible que se consiga eso?
Laura Ramírez [7:27] — Bueno, yo personalmente no lo creo. Quiero decir, esa noticia yo creo que la leí ya hace… o sea, aunque está publicada hace poco, pero esas intenciones de Google y del señor Och sí que las he leído de antes, que tienen esa intención. El problema en el desarrollo de la traducción automática desde que empezó, desde los años 50, es que se empieza con una euforia porque al principio son métodos nuevos —por ejemplo, ahora, en el tema de los corpus del que hablaba antes. Las nuevas tendencias en traducción automática lo que hacen es coger una gran cantidad de textos que ya están traducidos y calcular probabilidades. Entonces, al principio de la aplicación de estas nuevas tecnologías, el aumento de la calidad era muy, muy, muy grande. Lo que pasa es que se llega a una especie de meseta, de punto en el que ya es muy difícil avanzar. Y creo que Google está ya llegando a ese punto de parada en el que después cada pequeña mejora es muy pequeña. Y por eso… no puedo predecir el futuro, pero yo pienso que todavía estamos muy lejos.
Lorena Hernández [8:39] — Los traductores todavía seguirán siendo necesarios en un futuro.
Laura Ramírez [8:44] — Sí, sobre todo en el campo de la traducción profesional. Ya os digo: sí que se están aplicando las tecnologías, pero siempre como una ayuda o un apoyo al trabajo del traductor. Y por otra parte, yo pienso que la traducción automática, como decíamos antes, tiene su papel para contextos de asimilación y también para estar cubriendo contextos, no que sustituyan al traductor, sino donde antes no había traductores. Por ejemplo, nadie contrata a un intérprete, se va a China y no contrata a un intérprete para que le traduzca los carteles que no ve; o, por ejemplo, si tú estás en un chat, no contratas a un traductor profesional para que traduzca la conversación con tus amigos que no hablan tu lengua. Entonces, la traducción automática cubre contextos que antes no estaban cubiertos por la traducción. Sin embargo, sí que tiene un peligro, que es que, como estamos trabajando con tecnologías que van a la red, que están al alcance público, hay que tener en cuenta todo el tema de la información confidencial, porque estamos dando datos —como pasa ya en WhatsApp, en Facebook, etcétera— que después esas compañías los pueden aprovechar para los usos que ellos consideren.
Lorena Hernández [10:00] — Y en lo que respecta a los traductores automáticos, ¿son igual de fiables para todas las lenguas o hay algunos que son más fiables que otros?
Laura Ramírez [10:07] — Sí, como decía antes, sobre todo estos traductores como Google, que están basados en métodos estadísticos, cuanta más cantidad de texto haya en la web, más fiables son. Entonces, por ejemplo, para los pares de lenguas inglés-español hay mucha fiabilidad, o francés-español. También, si la estructura de la lengua es parecida, es más fácil también que el traductor tenga mejor calidad. Pero, como publicaba también el señor Och, por ejemplo, para el par inglés-alemán parece que la calidad no es tan buena porque la estructura de las lenguas es difícil. Yo también he probado alguna vez alemán-español y también, bueno, deja mucho que desear, ¿no? No es tan fácil. Pero, bueno, para el par inglés-español, por la cantidad de textos que hay, están consiguiendo bastante buena calidad; pero ya, pues digo, o sea, en tipos de textos muy concretos, donde hay mucha terminología muy concreta, donde hay ya, sobre todo, muchos textos traducidos antes. Porque realmente, al final, lo que hace la máquina no es traducir, sino coger textos previamente traducidos por humanos y hacer un collage con las traducciones de antes.
Lorena Hernández [11:25] — O sea que, para todos nuestros oyentes y todas nuestras oyentes que utilizan estos traductores de forma habitual, decirles que sí, según los textos pueden ser más o menos fiables, pero que también, de todas maneras, siempre hay que revisarlos y ver qué cosas están bien y corregir aquellas que pensemos que no estén del todo correctas.
Laura Ramírez [11:42] — Sí, efectivamente, y sobre todo dependen del uso. Si realmente yo quiero, por ejemplo, tengo un artículo y simplemente quiero saber lo que significa y es para uso personal, pues puedes utilizar, obviamente, la traducción automática. Pero si después ese artículo se ha de publicar o estamos hablando… El otro día me contaba una amiga una anécdota, y era que habían traducido —era en un cámping— y «la sala de curas» la habían traducido por «the priests’ room», que es la sala de curas, pero bueno, del ramo de la Iglesia. Para este tipo de contextos donde hay información publicada para un público, etc., pues hay que tenerlo en cuenta; pero si es para uso personal, para ti, obviamente, es una ayuda.
Lorena Hernández [12:19] — Pues, Laura Ramírez, profesora de traducción e interpretación de la Universitat de València y presidenta de la Xarxa de Traductors de la Comunitat Valenciana, muchísimas gracias por habernos acercado a este mundo de la traducción automática y de la traducción a través de las nuevas tecnologías. Y bueno, pues hasta otra, muchísimas gracias.
Laura Ramírez [12:38] — Perfecto, muchas gracias a vosotros. Adiós.
Lorena Hernández [12:40] — «La historia de las lenguas perfectas es la de una utopía y de una serie de fracasos, pero nadie ha dicho que la historia de los fracasos sea fracasada». Es una frase del escritor Umberto Eco en su ensayo La búsqueda de la lengua perfecta, en el que reflexiona sobre la posibilidad de contar con un idioma perfecto para comunicarnos, un reto que se ha tratado de conseguir a lo largo de la historia, aunque no siempre con el objetivo de conseguir la perfección.
Lorena Hernández [13:39] — En general, son propuestas para conseguir lenguas universales que puedan ser aprendidas por todo el mundo. Hay algunos lenguajes creados por autores de ciencia ficción para satisfacer las exigencias de un argumento, como por ejemplo es el caso del na’vi de Avatar o del klingon de Star Trek. Otros, producto de transcripciones durante experiencias místicas, y casos de vocabularios que parten de obras artísticas. Pero, como hemos avanzado al principio del programa, hay idiomas que se han creado de la nada y que cuentan incluso con su propio diccionario, abecedario y léxico. La primera propuesta de un lenguaje universal fue en el siglo XIX por parte de un obispo alemán. La lengua se llamaba volapük, y su objetivo era promover el entendimiento entre las diferentes culturas. Pero pronto le salió un duro competidor, el esperanto, lengua creada por el oftalmólogo polaco Lázaro Zamenhof, que tuvo bastante impacto, incluso en el mundo del cine. La película Incubus, por ejemplo, rodada en 1960 y considerada como una cinta de culto, está filmada íntegramente en esperanto. Escuchemos un fragmento.
[Fragmento de Incubus en esperanto. A continuación empieza la parte sobre el esperanto transcrita más arriba.]
Transcripción automática de los minutos 0 a 15:30, revisada para corregir nombres propios y errores evidentes, y traducida al castellano.
Foto: ficha de personal de Berta Raposo en la Universitat de València.
Fuente: copia archivada de la entrada original en el blog esperantovalencia.blogspot.com, dado de baja en 2026.
Véase también
- Quince años de piezas diarias con el texto al lado: la Esperanta Retradio — un proyecto que desde 2011 publica cada día una pieza de audio con su transcripción, que es el criterio que seguimos aquí con cada grabación.
Entrada incorporada retrospectivamente el 20 de agosto de 2026. La fecha de la entrada corresponde al documento o actividad original.
Referencias
- El esperanto en Ràdio Klara
- Quince años de piezas diarias con el texto al lado: la Esperanta Retradio
Leer en:

