Estas son las preguntas que nos hacen una y otra vez: en un taller, en una feria, por correo o en el café de los miércoles. Las respuestas intentan ser honestas más que entusiastas: cuando algo no se puede demostrar, lo decimos. Si buscas una introducción más corta, empieza por qué es el esperanto; si lo que quieres es aprenderlo, la puerta es Aprende esperanto.
- ¿Qué es el esperanto? ·
- Aprenderlo ·
- En el mundo de hoy ·
- Para qué sirve ·
- Como idea ·
- ¿Ha fracasado? ·
- Quién manda ·
- Género y lenguaje inclusivo ·
- Lenguas minorizadas ·
- El movimiento ·
- El grupo de Valencia ·
- Quiero probarlo
1. ¿Qué es el esperanto?
¿Qué es exactamente el esperanto?
Una lengua planificada, publicada en 1887 en Varsovia por Ludwik Lejzer Zamenhof en un folleto en ruso, Международный языкъ («Lengua internacional»), que el movimiento conoce como Unua Libro. Lo firmaba con el seudónimo D-ro Esperanto, y el seudónimo acabó dando nombre a la lengua.
Desde entonces la ha usado una comunidad internacional que ha producido literatura, música, prensa, congresos y asociaciones. La historia del grupo de Valencia, fundado en 1903, es un trozo de esa historia.
¿Es una lengua artificial?
Depende de qué se entienda por «artificial». El origen es planificado: la gramática y el vocabulario iniciales los propuso una persona conscientemente. Pero tras más de un siglo de uso, su evolución se parece a la de cualquier otra lengua: los hablantes crean expresiones, aparecen palabras nuevas, algunos usos se pierden y otros se imponen.
Por eso se habla de lengua planificada y no de lengua «artificial»: lo que se planificó fue el punto de partida, no lo que vino después. Es el término que usa la disciplina que estudia estos proyectos, la interlingüística (Blanke, 2009).
¿De dónde sale el vocabulario?
Sobre todo de lenguas europeas —románicas y germánicas en primer lugar—, con una gramática muy regular y un sistema de prefijos y sufijos que permite formar muchas palabras a partir de pocas raíces. Quien sabe español, valenciano, francés o inglés reconoce una parte considerable desde el primer día.
El reparto de las raíces y cómo se comportan dentro de la lengua está estudiado en detalle —Radikoj kaj vortoj en Esperanto, de Wim Jansen—, y la lista fundacional de raíces es el Universala Vortaro de 1905.
Eso sí: la regularidad es de forma, no de significado. Qué palabra de cada familia se ha tomado como básica —martelo ya es el martillo, pero ŝraŭbo es el tornillo y el destornillador hay que construirlo, ŝraŭbilo— sigue estando en el diccionario. Lo explicamos en «¿Por qué se dice martelo pero ŝraŭbilo?».
¿El esperanto es fácil?
Preferimos decir que es más fácil de aprender que la mayoría de lenguas, no que sea fácil. La ortografía es regular, la gramática casi no tiene excepciones y la formación de palabras ahorra mucho vocabulario.
La pregunta completa, sin embargo, es fácil para quién. Ninguna lengua es fácil en abstracto: lo es para alguien que parte de unas lenguas concretas. El ranking de dificultad más citado del mundo, el de la escuela de idiomas del Departamento de Estado de los Estados Unidos, lo dice sin rodeos cuando clasifica el árabe, el chino, el japonés y el coreano como lenguas «excepcionalmente difíciles para hablantes nativos de inglés» —exceptionally difficult for native English speakers—. Con el esperanto pasa igual: quien habla valenciano, español, francés o italiano reconoce el vocabulario desde el primer día, y quien habla japonés o yoruba, no.
Ahora bien, hablar bien cualquier lengua exige tiempo, práctica y contacto con otros hablantes. Eso el esperanto no lo ahorra; y como aquí no se oye por la calle, la práctica hay que buscarla a propósito. Esa es, de hecho, la parte difícil. Lo desarrollamos en «¿Fácil, para quién?».
¿Cómo se pronuncia?
Aquí la ventaja sí es objetiva y se puede describir sin exagerar: cada letra se lee siempre igual y cada sonido se escribe siempre igual. Lo dice la novena de las dieciséis reglas del Fundamento: «Ĉiu vorto estas legata, kiel ĝi estas skribita», cada palabra se lee tal como se escribe. Y la décima fija el acento siempre en la penúltima sílaba, de modo que no hay que escribirlo nunca ni memorizarlo. El PMEG detalla cómo suena cada letra en «Bazaj elparolaj reguloj».
Eso significa que quien lee una palabra nueva ya sabe cómo se pronuncia, y quien la oye por primera vez ya sabe cómo se escribe. No hay letras mudas, ni dígrafos ambiguos, ni reducción de las vocales átonas, ni tonos, ni vocales largas y breves. Las cinco vocales son prácticamente las del español y el valenciano.
Hay dos cosas que cuestan más, y vale la pena decirlas. La primera es que el esperanto distingue siete sonidos sibilantes y africados (s, z, c, ŝ, ĵ, ĉ, ĝ), y un hablante de español no tiene como fonemas propios la z, la ŝ, la ĵ ni la ĝ —ni tampoco la v—, aunque un valencianohablante de la Safor o la Marina sí los tiene todos. La segunda es que el acento penúltimo no cae donde el español espera: familio son cuatro sílabas, fa-mi-LI-o, no fa-MÍ-lio.
Y una cosa que hace más ligero el resto: en una lengua sin una masa de hablantes nativos, nadie tiene el acento correcto. Un acento extranjero no deja a nadie fuera de la conversación.
¿Cuánto tiempo necesito?
Depende de la persona, de las lenguas que ya sabe y del nivel que quiera. En pocas semanas se leen textos sencillos y se mantienen conversaciones elementales; expresarse con precisión cuesta, como siempre, bastante más.
Lo hemos medido con un curso concreto. Contrastando las doce lecciones de Esperanto12 con los descriptores del Marco Común Europeo de Referencia, al acabarlas se llega a A2 de comprensión lectora —rozando el B1— y a A1 de expresión oral. Es decir: entenderlo va mucho más rápido que hablarlo, y no por la gramática, sino porque un curso no puede darte a alguien al otro lado. Por eso, al acabar un curso, el paso siguiente no es otro curso: es hablar con gente.
2. Aprender esperanto
¿Dónde puedo aprenderlo?
La lista completa de materiales que recomendamos —todos gratuitos salvo que se indique lo contrario— está en Aprende esperanto. Si solo quieres un enlace, que sea lernu.net: curso, gramática, ejercicios y diccionario en la misma página.
También tienes los materiales de nuestro curso desde cero, hechos para el grupo y libres.
¿Se puede aprender gratis?
Sí. Hay material gratuito suficiente para llegar a un buen nivel sin pagar matrícula.
¿Mejor por Internet o en un curso?
Las dos cosas son compatibles y la combinación es la que funciona: las bases por tu cuenta y, cuanto antes mejor, hablar con gente. Una lengua que no se habla se olvida.
¿Hace falta saber inglés?
No. Hay materiales en español, en valenciano y en decenas de lenguas más.
¿Puedo venir al grupo sin saber esperanto?
Sí. No hace falta saber la lengua para acercarse a una asociación esperantista; ayudar a quien quiere empezar es precisamente una de las cosas que hacemos.
3. El esperanto en el mundo de hoy
¿Todavía se habla?
Sí. Hay encuentros locales e internacionales, congresos, asociaciones, comunidades en línea, publicaciones, pódcast, música y literatura. No es una lengua de uso masivo, pero sí una lengua viva que se usa a diario.
¿Cuánta gente lo habla?
No se sabe, y ninguna de las cifras que circulan es un recuento. Nunca se ha hecho un censo mundial de hablantes de esperanto; las estimaciones publicadas a lo largo del siglo van desde 100.000 hasta dieciséis millones, según qué se contara —socios de asociaciones, ejemplares de manuales vendidos, matriculados en cursos— y según qué se entienda por «hablar esperanto».
La fuente de la cifra de los dos millones es una: el psicólogo Sidney S. Culbert, de la Universidad de Washington, que hizo entrevistas en decenas de países buscando quién tenía competencia profesional en la lengua y extrapoló unos dos millones de hablantes en el mundo. Es la encuesta más amplia que se ha hecho nunca, y aun así es una extrapolación de una muestra, no un censo.
La revisión más reciente, la de Amri Wandel (2015), parte de una base distinta —los 320.000 usuarios de Facebook que declaraban hablar esperanto a finales de 2014, extrapolados a la población mundial— y llega a un orden de magnitud parecido, entre uno y dos millones. La coincidencia impresiona menos de lo que parece: dos de los cuatro factores de la extrapolación no salen de ningún dato, se eligen, y el mismo artículo enseña adónde lleva el método aplicado a otra lengua —250.000 perfiles declaran hablar klingon—. Lo repasamos entero en cuánta gente habla esperanto.
Y está la crítica contraria, que viene de dentro del movimiento: el historiador Ziko Marcus Sikosek, en Esperanto sen mitoj (1999), sostiene que estas cifras están infladísimas, y lo argumenta contando sobre el terreno: en Colonia, donde la proporción de un millón de hablantes en el mundo daría unos 180, encontró una treintena que hablaran la lengua con fluidez.
Lo que sí puede afirmarse sin estimar nada es que hay una comunidad internacional activa, repartida por muchos países, con asociaciones, congresos y publicaciones que pueden contarse una a una.
¿Dónde se habla?
No tiene territorio propio. Se habla sobre todo cuando se encuentran personas de lenguas distintas: congresos, viajes, encuentros juveniles, comunidades en Internet y amistades internacionales. Ser una comunidad dispersa es una de sus particularidades.
¿Hay quien lo tiene como lengua materna?
Sí, aunque son pocos. Algunas familias internacionales lo han usado con sus hijos desde el nacimiento, normalmente junto a una o varias lenguas familiares. La cifra que da la lingüística es de unas mil personas en todo el mundo: la fija Jouko Lindstedt, de la Universidad de Helsinki, en «Native Esperanto as a Test Case for Natural Language» (2006), un estudio que analiza precisamente qué hace —y qué no hace— la generación nativa con la lengua. En esperanto se les llama denaskuloj.
¿Hay literatura original?
Sí, desde prácticamente el primer año: poesía, narrativa, novela, ensayo y teatro escritos directamente en esperanto, además de una cantidad enorme de traducciones. La obra de referencia es la Concise Encyclopedia of the Original Literature of Esperanto, 1887-2007, de Geoffrey Sutton, con más de trescientas entradas de autor; puede consultarse su versión en línea en Originala Literaturo Esperanta. De lo que se ha dicho de él en libros de otras lenguas hicimos un catálogo a partir de 108.009 obras.
¿Hay música?
Sí, y de todos los géneros: cantautor, folk, rock, pop, rap y electrónica. El catálogo más grande es el del sello Vinilkosmo, y Muzaiko emite música y programas en esperanto las veinticuatro horas.
¿Hay congresos?
Sí, locales, estatales e internacionales. El más conocido es el Universala Kongreso de Esperanto, que se celebra cada año en una ciudad distinta desde 1905, con las interrupciones de las dos guerras mundiales: la lista completa de los congresos, con ciudad y número de asistentes, la publica la UEA —el primero, en Boulogne-sur-Mer en 1905, reunió a 688; el quinto se celebró en Barcelona en 1909. También hay congresos juveniles, encuentros familiares y temáticos y muchos eventos regionales.
4. ¿Para qué sirve?
Si ya tenemos el inglés, ¿para qué el esperanto?
El inglés cumple hoy, de hecho, muchas funciones de lengua internacional. La propuesta del esperanto es otra: que la comunicación internacional no se haga en la lengua nacional de una de las partes.
Eso no elimina todas las desigualdades —ni todos tenemos la misma facilidad para las lenguas, ni el mismo tiempo para estudiar—, pero quita la ventaja estructural del hablante nativo cuando se habla en su lengua. Esa ventaja se ha intentado cuantificar: el informe que el economista François Grin hizo para el Haut Conseil de l’évaluation de l’école francés, L’enseignement des langues étrangères comme politique publique (2005), calcula las transferencias que la posición dominante del inglés produce a favor del Reino Unido y compara tres escenarios de política lingüística europea, uno de ellos con el esperanto. No hace falta estar en contra del inglés para encontrar interesante el argumento; en 1994 ya lo explicamos así en la prensa valenciana.
¿La traducción automática y la inteligencia artificial no lo hacen inútil?
Han reducido muchísimo la dificultad de intercambiar textos entre lenguas. Pero hablar una lengua común sigue siendo otra cosa que leer lo que ha traducido una máquina: en una conversación, en un congreso o en una amistad, la lengua compartida es la relación misma.
La tecnología cambia algunas de las razones tradicionales para aprender esperanto. No las cambia todas.
¿Se puede viajar con esperanto?
Sí, y es una de las experiencias clásicas de la comunidad: alojarse en casa de esperantistas, tener quien te guíe por la ciudad, conocer gente que de otro modo no habrías conocido. La red de alojamiento tiene nombre y base de datos desde 1974: el Pasporta Servo, que ahora mismo tiene registradas unas 2.400 casas en más de 120 países. Aquí lo vivimos al revés cada primavera, cuando los alumnos que vienen a Cullera desde China, Corea o Japón bajan a Valencia y les enseñamos la ciudad.
¿Sirve profesionalmente?
En ámbitos muy concretos, sí, pero no recomendamos estudiar esperanto pensando que mejorará el currículum. Su utilidad es sobre todo cultural, social y lingüística.
5. El esperanto como idea
¿Pretende sustituir a las demás lenguas?
No. La propuesta es funcionar como lengua internacional auxiliar, no reemplazar las lenguas locales, nacionales o familiares. Un mundo que hablara solo esperanto sería contrario a lo que ha defendido la mayor parte del movimiento.
¿Está en contra del inglés?
No necesariamente. Se puede hablar inglés perfectamente y pensar a la vez que una lengua neutral para la comunicación internacional sería más equitativa.
¿Defiende la diversidad lingüística?
Una parte importante del movimiento considera que sí: si la lengua común para entenderse fuera de casa es relativamente accesible y no es la de nadie, las lenguas propias pueden seguir haciendo su trabajo. Desde ese punto de vista, una lengua auxiliar internacional es compatible con la defensa del valenciano, del vasco o de cualquier otra lengua minorizada.
¿El esperanto es una ideología?
La lengua, no: se puede hablar esperanto con prácticamente cualquier ideología política. Alrededor de la lengua, en cambio, sí que han existido corrientes —pacifistas, obreras, religiosas, internacionalistas— y siguen existiendo. Conviene distinguir entre hablar esperanto y compartir una determinada concepción del esperantismo.
¿Qué es la interna ideo?
Una expresión tradicional del movimiento que alude a la idea de que una lengua internacional neutral puede acercar a personas de pueblos distintos. La puso en circulación el propio Zamenhof en el discurso del segundo congreso universal, en Ginebra en 1906: «nin entuziasmigis… la interna ideo de la Esperantismo, kiun ni ĉiuj sentis en nia koro» —lo que nos entusiasmó fue la idea interna del esperantismo, que todos sentíamos en el corazón—. No es, sin embargo, ninguna doctrina obligatoria ni una condición para hablar la lengua: el mismo discurso discute precisamente si el movimiento puede exigirla o no.
¿Hay que ser pacifista o internacionalista para ser esperantista?
No. La comunidad es ideológicamente diversa. La Declaración de Boulogne, aprobada en el primer congreso universal de 1905, ya decía que es esperantista toda persona que sepa y use el esperanto, «sean cuales sean los fines para los que lo use».
¿Es políticamente neutral?
La lengua no tiene ideología. Muchas organizaciones esperantistas se han declarado neutrales respecto de partidos, religiones y conflictos nacionales, pero eso no significa que cada esperantista lo sea ni que dentro de la comunidad no haya debate político. También hay organizaciones esperantistas explícitamente vinculadas a corrientes ideológicas, religiosas o sociales: la obrera SAT y la Internacia Katolika Unuiĝo Esperantista, que remonta su historia a la revista Espero Katolika de 1903, son dos ejemplos de signo bien distinto.
6. ¿Ha fracasado el esperanto?
Si después de cien años no lo habla todo el mundo, ¿no es un fracaso?
Depende del objetivo con que se mida. Si el objetivo era convertirse rápidamente en la segunda lengua de toda la humanidad, no ha ocurrido.
Lo que sí ha conseguido no lo ha conseguido ninguna otra lengua planificada: una comunidad internacional estable que lo ha usado más de un siglo, ha hecho cultura en él y lo ha transmitido de generación en generación. Eso no es una manera de hablar nuestra: la interlingüística cuenta más de mil proyectos de lengua internacional desde el siglo XVII, y el artículo de Detlev Blanke «Causes of the relative success of Esperanto» (2009) estudia por qué solo uno llegó a tener hablantes. Que eso sea «éxito» o «fracaso» depende de la vara de medir, y la vara la elige quien pregunta.
¿Puede llegar a ser la lengua internacional?
Nadie lo sabe. La expansión de una lengua depende de factores políticos, económicos y tecnológicos mucho más que de sus cualidades. Aprender esperanto no exige creer que algún día se adoptará en todas partes: se puede aprender porque la lengua y la comunidad que ya existen resultan interesantes.
¿Por qué aprender una lengua que habla poca gente?
Porque el número de hablantes no es el único criterio. Da acceso a una comunidad internacional concreta, a encuentros, a una cultura propia y a una manera de hablar con gente de otros países en una lengua que normalmente no es la materna de ninguno de los dos.
7. ¿Quién manda en el esperanto?
¿De quién es el esperanto?
De nadie. No es propiedad de ningún estado, empresa, asociación ni familia.
¿Quién decide qué es correcto?
Hay una base normativa histórica, el Fundamento de Esperanto (1905), y una institución lingüística, la Akademio de Esperanto. Pero una lengua viva también evoluciona por el uso: la Academia estudia y orienta, no dicta cómo debe hablar la gente.
¿Qué es la Akademio de Esperanto?
Una institución lingüística independiente dedicada a velar por los principios fundamentales de la lengua y a orientar en cuestiones de uso. Según su historia oficial, se fundó en el primer congreso universal de 1905, a propuesta de Zamenhof, pero con el nombre de Lingva Komitato; «Akademio de Esperanto» era al principio el nombre de una comisión superior de ese comité, y ambas instituciones no se fusionaron en un solo cuerpo hasta 1948.
No dirige el movimiento ni las asociaciones, y no se elige por sufragio entre los hablantes: es una academia, no un parlamento.
¿Qué es la UEA?
La Universala Esperanto-Asocio, fundada en 1908 como asociación de esperantistas individuales, es la principal organización internacional del movimiento: dice tener miembros en 120 países, mantiene relaciones internacionales, presta servicios y organiza el Universala Kongreso. Tampoco es ningún «gobierno del esperanto».
¿Cambia el esperanto?
Sí, y lo ha hecho durante más de un siglo: vocabulario nuevo, expresiones nuevas, usos que se pierden. Al mismo tiempo, el núcleo gramatical es lo bastante estable como para que un texto de hace ochenta años se lea sin dificultad.
¿Se pueden proponer reformas?
Se han propuesto cientos desde el primer día, y el primero en proponerlas fue el propio Zamenhof: los artículos que publicó en la revista Esperantisto durante el primer semestre de 1894 son un paquete de reformas completo, y pueden leerse enteros en «Pri reformoj en Esperanto». No prosperaron, y la lengua de hoy sigue siendo la de 1887. Otras propuestas se han convertido en lenguas aparte —el ido es la más conocida—, algunas cosas han entrado en el uso y muchas han desaparecido. Al final solo se consolida lo que la comunidad acaba usando.
8. Género y lenguaje inclusivo
¿El esperanto tiene género gramatical?
Mucho menos que las lenguas de nuestro entorno: los adjetivos, los artículos y la mayor parte de los sustantivos no varían según el género de la persona. Los puntos discutidos son unos cuantos nombres de parentesco y los pronombres personales.
¿Qué es ri?
Un pronombre de tercera persona que se usa cuando el género es desconocido, irrelevante o no binario. No forma parte del sistema original —el PMEG lo describe como propuesta, no como pronombre oficial—, pero hoy lo conoce buena parte de la comunidad: el estudio empírico de Marcos Cramer (2020) mide cuánta gente lo conoce y lo usa, y encuentra que la diferencia mayor es de edad. Su historia —quién lo propuso, qué decían las que estaban en contra, que también eran feministas— está contada en el artículo que le dedicamos.
¿Qué es el iĉismo?
Una propuesta que reinterpreta como neutras raíces que tradicionalmente eran masculinas y marca el masculino con un sufijo nuevo, -iĉ-, simétrico al femenino -in-. Es una reforma de más calado y no forma parte del esperanto de uso general; qué raíces tienen sexo en la lengua estándar y cómo se marca está descrito en el PMEG, en «Seksa signifo de O-vortoj».
Que estas discusiones existan no es una anomalía: pasa en todas las lenguas vivas.
9. Esperanto y lenguas minorizadas
¿Qué relación tiene con el valenciano?
Son cosas muy distintas: el valenciano es la lengua histórica de un territorio; el esperanto, una lengua internacional planificada sin territorio. Pueden compartir, eso sí, una preocupación: que entenderse con el mundo no obligue a dejar de lado las lenguas menos poderosas.
Defender el esperanto no es sustituir al valenciano. Hacen trabajos distintos.
¿Se puede ser valencianista y esperantista a la vez?
Sí, como con cualquier otra lengua. De hecho, en la historia del movimiento ha habido esperantistas especialmente sensibles a la diversidad lingüística y a los derechos de las lenguas minorizadas; nuestra propia historia y las biografías del grupo dan ejemplos.
¿Por qué tenéis la web en tres lenguas?
Porque nos parece coherente explicar el esperanto en la lengua propia de aquí, en la que comparte el territorio y en la lengua de la que hablamos.
10. El movimiento
¿Qué significa ser «esperantista»?
No hay una definición única. La palabra puede referirse a quien habla la lengua, a quien la estudia, a quien participa en el movimiento o a quien simplemente le parece una buena idea. Cuando lo que queremos decir es que alguien habla la lengua, hablante de esperanto o esperantófono son más precisos.
¿Hay que estar en una asociación para hablarlo?
No. Las asociaciones existen para organizar cursos, encuentros e información, no para autorizar a nadie a hablar.
¿Todos los esperantistas piensan igual?
En absoluto. Unos ven en ello una cuestión de justicia lingüística; otros, una afición; otros, una comunidad internacional; otros, una herramienta educativa; y muchos, sencillamente, se lo pasan bien hablándolo.
¿Hay que dedicarse a difundirlo?
No. Se puede aprender y usarlo y ya está. Otros consideran importante darlo a conocer y se implican en asociaciones o proyectos. Las dos actitudes forman parte de la comunidad.
11. El Grupo de Esperanto de Valencia
¿Quiénes sois?
Una asociación cultural dedicada al esperanto en Valencia, fundada en 1903. Facilitamos el aprendizaje y el uso de la lengua, la damos a conocer y mantenemos viva la memoria del movimiento esperantista valenciano: la historia, las biografías y el boletín Valencia Luno desde 1960.
¿Hay que ser socio para participar?
No. Los encuentros son abiertos: ven y ya está. Hacerse socio es otra cosa —una manera de sostener el grupo— y las condiciones están en Hazte miembro.
¿Hay que hablar esperanto para participar?
No. Si estás empezando, lo que haremos es ayudarte y ponerte en contacto con otros hablantes.
¿Cuándo y dónde os reunís?
La actividad más constante es la Kafo-Kunveno: cada miércoles, de 11 a 13 h, en la sala del hotel UP, dentro de la estación del Norte de Valencia. Hay también un encuentro itinerante los jueves por la tarde, que cambia de barrio cada semana. Los detalles, la historia y las fechas de vuelta tras el verano están en el artículo de la Kafo-Kunveno; si quieres confirmación antes de venir, escríbenos.
¿Hacéis cursos?
Hemos hecho muchos —presenciales y en línea— y los materiales del curso desde cero son libres y están siempre disponibles. Para saber si hay algún curso abierto ahora mismo, pregúntanos.
¿Puedo venir solo por curiosidad?
Sí. No hace falta comprometerse a nada ni tener ninguna opinión formada sobre el esperanto.
¿Cómo contacto con vosotros?
Tienes todas las formas —correo, teléfono, formulario, WhatsApp, Telegram, Discord e Instagram— en la página de contacto. Contesta una persona, no un robot, y puedes escribir en español, valenciano o esperanto.
12. Quiero probarlo
¿Cómo sé enseguida si me interesa?
Probándolo. En un cuarto de hora se pueden aprender las reglas básicas y empezar a entender frases. No hace falta decidir antes si «crees» en el esperanto: mira cómo funciona y luego decides.
¿Por dónde empiezo?
Por el curso gratuito de lernu.net o por nuestra página de Aprende esperanto. Y, sobre todo, escríbenos: aprender las reglas es solo el principio, y una lengua empieza a tener gracia cuando la hablas con alguien.
Fuentes
Las respuestas de arriba enlazan la fuente dentro de la frase donde se hace la afirmación. Esta es la referencia completa de cada una, por secciones.
La lengua y su origen
- Zamenhof, L. L. Международный языкъ. Предисловіе и полный учебникъ (Varsovia, 1887), el Unua Libro — facsímil de la primera edición rusa en Internet Archive.
- Fundamento de Esperanto (1905), base normativa: las dieciséis reglas y el Universala Vortaro.
- Wennergren, Bertilo. Plena Manlibro de Esperanta Gramatiko (PMEG), la gramática descriptiva de referencia: pronunciación, pronombres de tercera persona, sexo de los sustantivos.
- Jansen, Wim. Radikoj kaj vortoj en Esperanto — de dónde salen las raíces y cómo se comportan.
- Zamenhof, L. L. Pri reformoj en Esperanto (artículos en Esperantisto, 1894; reimpresión de 1907), en el Tekstaro de Esperanto.
- Blanke, Detlev. «Causes of the relative success of Esperanto», Language Problems and Language Planning 33 (3), 2009 — por qué de entre más de mil proyectos de lengua internacional solo uno tiene hablantes. El artículo es de pago en la editorial; aquí hemos usado el resumen, que es abierto, no el texto completo.
Dificultad y aprendizaje
- Departamento de Estado de los Estados Unidos, Foreign Service Institute. Foreign Language Training — las cuatro categorías de dificultad y las horas de clase de cada una.
- Consejo de Europa. Common European Framework of Reference for Languages: Companion Volume (2020) — los descriptores A1-C2 que hemos usado para situar un curso.
Cuántos lo hablan
- Wandel, Amri. «How many people speak Esperanto? Or: Esperanto on the web», Interdisciplinary Description of Complex Systems 13 (2), 2015, pp. 318-321. Repasa las estimaciones anteriores (de 100.000 a 16 millones), explica la encuesta de Culbert y propone el cálculo a partir de las redes sociales.
- Lindstedt, Jouko. «Native Esperanto as a Test Case for Natural Language», SKY Journal of Linguistics 19, 2006, pp. 47-55 — la cifra de un millar de hablantes nativos y qué hacen con la lengua.
- Sikosek, Ziko Marcus. Esperanto sen mitoj (Amberes: Flandra Esperanto-Ligo, 1999) — la crítica interna a las cifras del movimiento, con recuentos hechos sobre el terreno. Hay edición en PDF.
Comunidad, instituciones y cultura
- Declaración de Boulogne (1905) — quién es esperantista, según el primer congreso universal.
- Zamenhof, L. L. Discurso del segundo congreso universal, Ginebra, 1906 — donde define y defiende la interna ideo.
- Akademio de Esperanto. Historio de la Akademio — fundación en 1905 como Lingva Komitato y fusión de 1948.
- Universala Esperanto-Asocio. Qué es la UEA y Listo de UK-oj — objetivos estatutarios y la serie completa de congresos universales desde 1905.
- Sutton, Geoffrey. Concise Encyclopedia of the Original Literature of Esperanto, 1887-2007 (Nueva York: Mondial, 2008) — versión en línea en Originala Literaturo Esperanta.
- Cramer, Marcos. «La efektiva uzado de seksneŭtralaj pronomoj laŭ empiria esplorstudo», Lingva Kritiko, 2020 — quién conoce y quién usa ri.
- SAT e IKUE — ejemplos de organizaciones esperantistas con adscripción declarada.
Política lingüística
- Grin, François. L’enseignement des langues étrangères comme politique publique, informe n.º 19 del Haut Conseil de l’évaluation de l’école, septiembre de 2005 — el cálculo de las transferencias que produce el dominio del inglés y la comparación de tres escenarios europeos.
Enlaces para empezar
- lernu.net — curso gratuito, gramática y diccionario.
- Aprende esperanto — todos los materiales que recomendamos.
- Universala Esperanto-Asocio — la asociación mundial.
- Federación Española de Esperanto — la asociación estatal.
- Pasporta Servo — la red de alojamiento.
- Vinilkosmo y Muzaiko — música y radio.
- Contacta con el grupo — que es, al final, por donde empieza todo.
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