Historia del esperanto en Valencia

Desde 1903. El grupo fundado aquí y la sociedad española nacida junto con él, la visita de Zamenhof en 1909, la cátedra universitaria de 1918, la calle que lleva el nombre del doctor desde 1934, la persecución, los quince años durante los cuales la Federación Española tuvo su sede en Valencia y los congresos —1923, 1952, 1964, 1988, 1993, 1997— organizados desde aquí. Cada fecha lleva su fuente.

Esta página está hecha a partir del vaciado de la prensa valenciana digitalizada, de la revista La Suno Hispana, de la republicana Hispana Esperanto-Gazeto y de la colección completa del Boletín de la Federación Española. Allí donde las fuentes se contradicen, lo decimos: no elegimos la versión más brillante.

«Notas sobre la visita del doctor Zamenhof a Valencia»: la crónica del poscongreso de 1909, compilada de la revista valenciana La Suno Hispana y reeditada medio siglo después en el Boletín de la Federación Esperantista Española (núm. 118, noviembre-diciembre de 1959).
«Notas sobre la visita del doctor Zamenhof a Valencia»: la crónica del poscongreso de 1909, compilada de la revista valenciana La Suno Hispana y reeditada medio siglo después en el Boletín de la Federación Esperantista Española (núm. 118, noviembre-diciembre de 1959).

📑 Índice — salta al apartado que te interese:

1903: el Grupo, y una sociedad española que nace con él

El año inicial es 1903, y dos cosas pasan a la vez.

Por un lado se funda el Grupo Esperantista de Valencia. Lo cofundaron Fernando Soler Valls, Román Ayza y Rafael Duyós Sedó: un telegrafista y dos militares. De aquel grupo viene, sin interrupción de ente jurídico a lo largo del siglo pero con todas las interrupciones que cuenta esta página, la asociación que se ocupa hoy de este sitio web.

Por otro lado, el 1 de febrero de 1903, en Valencia, se funda la Sociedad Española para la Propaganda del Esperanto. Poco después los esperantistas de San Sebastián y de Barcelona le piden que organice el 5.º Congreso Universal de Esperanto. La sociedad considera que para la lengua es mejor hacerlo en Barcelona y lo pide para aquella ciudad. La generosidad le sale cara: al final del congreso, el comité organizador barcelonés rompe la dependencia de la sociedad y se funda la Federación Catalana de Esperanto. La fuente lo llama, sin rodeos, «el primer cisma». La sociedad valenciana dura hasta que la Primera Guerra Mundial barre casi todas las organizaciones regionales.

Fuentes: Hispana Esperanto-Gazeto núm. 34, marzo de 1934, sección «Faktoj sen komentarioj» (sin firma); Fundación Esperanto de la Comunidad Valenciana. La fecha de 1903 y los nombres de los tres cofundadores proceden de la documentación de la Fundación Esperanto de la Comunidad Valenciana.

¿Cuándo se hizo esperantista Soler Valls? Aquí hay tres fechas y no podemos elegir una. La historia de la Fundación lo hace cofundador del grupo en 1903. La necrológica de su hijo lo hace esperantista desde 1904. Y él mismo, entrevistado en 1951, contaba que conoció la lengua en el verano de 1905, en Enguera, donde servía como telegrafista, cuando el coronel de estado mayor Román Ayza le dio una hoja volandera de dos páginas con las dieciséis reglas.

Entre los primeros esperantistas españoles hay valencianos y gente que pasa por allí: los militares Augusto Jiménez Loira y Rafael Duyós, el padre escolapio Guinart y Garrigós, el comandante Miguel Elizaicín en Alicante y, en Madrid, Joaquín Arce Bodega, bibliotecario del Senado y primer divulgador de la gramática de Zamenhof.

1906: el grupo en la prensa

En septiembre de 1906 los diarios de la ciudad ya lo tratan como una institución. El 21 de septiembre: «queda establecido en la calle de la Paz, 20, 3.º, el domicilio social del grupo esperantista de Valencia», y se convoca una junta general para preparar la biblioteca y la Academia de la lengua internacional.

Al día siguiente, otro diario da su dimensión: el grupo lo forman «más de cien individuos», cuyo director es el padre Guinart, de las Escuelas Pías, y aparece Jiménez Loira como «decano de los esperantistas valencianos». Ya se cuida un aula en la Universidad y se anuncia que pronto se constituirán centros en Benicarló, Alcalá de Chivert y Vinaroz.

Fuentes: La Correspondencia de Valencia, 21 de septiembre de 1906; Las Provincias, 22 de septiembre de 1906.

Sobre el padre Guinart, una crónica posterior de la Federación dice que fue «quien introdujo primero el esperanto en Valencia». Las Escuelas Pías serán, según las palabras del congreso de 1923, «el nido del esperanto en Valencia».

En diciembre de 1908 el grupo nombra Alfonso Sabadell representante suyo en Barcelona, para preparar los trámites con los que Valencia recibirá a los congresistas al año siguiente (La Correspondencia de Valencia, 20 de diciembre de 1908).

1905-1906: el esperanto sale de Valencia

El grupo de la capital no se quedó en la capital. Un relato publicado por la página ABRIL Benicarló cuenta cómo se extendió la lengua por el resto del territorio a partir de 1905: los militares Jiménez Loira y el capitán Rafael Duyós, los escolapios Guinart y Garrigós en Valencia y el entonces comandante Miguel de Elizaicín en Alicante; en Castellón, el abogado José Seijas, y en Simat de la Valldigna, Julio Morató, que fundaron allí grupos importantes.

El método era ir y hablar. Según ese relato, Ayza y Loira viajaron a Benicarló y Vinaroz y dejaron plantados dos grupos nuevos después de sus discursos; el abogado Andrés Piñó dio una conferencia en Alcalá de Chivert; y el éxito fue tal que Jiménez Loira se fue a vivir a Benicarló una temporada, con el único objeto de dar clases de esperanto.

Esto último no es solo tradición oral: los dos diarios de Valencia lo anunciaban por separado el mismo fin de semana de septiembre de 1906. La Correspondencia de Valencia del día 21: «Tenemos noticias de la próxima formación de grupos esperantistas en Castellón, Benicarló y Alcalá de Chisvert». Y Las Provincias del día siguiente añadía Vinaroz. La crónica de Benicarló y la prensa de la capital, escritas con más de un siglo de diferencia, dicen lo mismo.

«Grupo esperantista · Benicarló»: el rótulo está en la misma cartulina de la fotografía. Difundida por la página ABRIL Benicarló el 30 de enero de 2024.
«Grupo esperantista · Benicarló»: el rótulo está en la misma cartulina de la fotografía. Difundida por la página ABRIL Benicarló el 30 de enero de 2024.

De dónde viene esto. El texto es de una publicación de la página de Facebook ABRIL Benicarló del 30 de enero de 2024, que no cita sus fuentes. Lo hemos contrastado con lo que sí tenemos: Jiménez Loira, Duyós, Guinart, Elizaicín y Piñó aparecen todos en nuestro corpus, y los grupos de Castellón, Benicarló, Alcalá y Vinaroz están en la prensa de 1906. José Seijas y Julio Morató, en cambio, no los hemos podido confirmar en ningún otro sitio: van con el crédito de esa página y punto.

1908: una gramática hecha en Enguera

Ese mismo año Soler Valls publica en Enguera Esperanto al alcance de todos, la gramática que se reeditará durante más de medio siglo. La segunda edición (1910) ganó medalla de plata en la Exposición Regional de Valencia de 1909. La duodécima y última, póstuma, es de 1976: la editó su hijo.

1909: Zamenhof en Valencia

El estand de la Exposición Regional

«El Grupo Esperantista Valenciano en la Exposición Regional»: la crónica de La Suno Hispana (año VI, núm. 69, septiembre de 1909) que describe el estand, reproducida en el Boletín núm. 115 de mayo-junio de 1959 con el título «…¡y ahora, cincuenta años después, nuestro fervor —desafiando el tiempo— no se marchita!».
«El Grupo Esperantista Valenciano en la Exposición Regional»: la crónica de La Suno Hispana (año VI, núm. 69, septiembre de 1909) que describe el estand, reproducida en el Boletín núm. 115 de mayo-junio de 1959 con el título «…¡y ahora, cincuenta años después, nuestro fervor —desafiando el tiempo— no se marchita!».

El Ayuntamiento de Valencia subvencionaba al grupo desde hacía dos años —es decir, desde 1907— y le cedió un salón de cuarenta metros cuadrados en su palacio de la Exposición Regional. La instalación, que la fuente reconoce como la primera exposición de esperanto de España, tenía un retrato de Zamenhof con sus postales dirigidas a esperantistas valencianos, la colección completa de la editorial Hachette, ciento cuarenta y dos publicaciones periódicas esperantistas diferentes, seis carteles y una vitrina de productos comerciales con marca esperantista: licor «Esperanto», pastillas antipolillas y naranjas «Zamenhof» y «Verda Stelo». En el techo, una estrella verde de cinco puntas; encima de las puertas, el rótulo ESPERANTO, LINGVO INTERNACIA. El salón estaba entre el de la Institución para la Enseñanza de la Mujer y el de la Escuela de sordomudos y ciegos.

Fuente: La Suno Hispana, año VI, núm. 69, septiembre de 1909, reproducida en el Boletín núm. 115, mayo-junio de 1959.

El poscongreso, día a día

Tras el final del 5.º Congreso Universal de Barcelona, Zamenhof vino a Valencia. El relato que sigue es el de la crónica coetánea de La Suno Hispana, retomada medio siglo después por el Boletín núm. 118 (noviembre-diciembre de 1959).

Martes, 14 de septiembre. La Estación del Norte a rebosar. Esperan el alcalde, Pedro Aliaga, con concejales, y el señor Trenor, presidente del Comité de la Exposición Regional. Del tren bajan Zamenhof y su esposa —ella recibe un ramo de flores de manos del alcalde—, el general Sébert, Moscheles, Bourlet, director de La Revuo, y el barón de Menil. La banda municipal toca La Espero. Los coches atraviesan el centro entre aplausos hasta el Hotel Palace, en la calle de la Paz, donde Zamenhof tiene que salir al balcón a saludar; a los lados cuelgan dos tapices florales con las divisas «Vivu Zamenhof» y «Vivu Esperanto».

Por la tarde, apertura del poscongreso en el teatro de la Exposición, con el himno de la Exposición —el que hoy es himno oficial de la Comunidad Valenciana; el Boletín ya lo anotaba a pie de página en 1959— tocado por la banda municipal y cantado por los coros de las sociedades populares «Vega» y «Micalet». Saluda oficialmente V. Inglada, presidente del Grupo de Valencia. El alcalde —traducido por el señor Marzal— afirma que el Ayuntamiento de Valencia es el primero de España que dio apoyo oficial al esperanto. Habla Zamenhof; lo traduce Inglada. Después, Aida en el Teatro-Circo.

Miércoles, 15. Visita a la ciudad y al puerto. Zamenhof, con Sébert, Ayza, Inglada y el concejal doctor Aguilar Blanch, hace la visita oficial a las autoridades y pasa por el Museo Paleontológico y por el Conservatorio. A las siete y media, sesión del poscongreso: se lee una carta de R. Codorniú que anuncia que el Gobierno nombrará a Zamenhof comendador de la Orden de Isabel la Católica. Saludan Ferri, la señorita Julia Lacruz, Bourlet, el padre Guinart, el doctor Mibs, el capitán Perogordo —pionero de la aerostación, que había hablado en esperanto de un globo a otro— y Alfonso Sabadell, vicepresidente del congreso de Barcelona. Inglada improvisa versos que empiezan «En urb’ de la floroj». Por la noche, La Bohème; los fuegos artificiales con inscripciones en esperanto se suspendieron por la lluvia.

Jueves, 16. Excursión a Sagunto. Visitando las ruinas del castillo, una parte de la muralla cayó encima de cinco congresistas; solo hubo un herido, al que atendió la Cruz Roja local mientras el capitán Perogordo hacía de intérprete entre el herido y el médico. Del servicio que allí prestó el esperanto se informó oficialmente.

Ese mismo día una mujer le pidió a Zamenhof que le operara los ojos. No tenía ni sala ni instrumental; el doctor Aguilar Blanch, también oculista, le cedió consulta e instrumentos. La operación salió bien. Zamenhof no quería aceptar ningún pago y, ante la insistencia, aceptó los honorarios y se los dio al Grupo de Valencia. Por la tarde, comida del Ayuntamiento en el Palacio Municipal de la Exposición y baile en el Gran Casino.

Viernes, 17, a las nueve de la mañana. Despedida en la Estación del Norte. Cuando el tren arrancó, Klara Zamenhof lanzó una rosa por la ventanilla a Inglada.

¿Cuánta gente asistió? Las fuentes no se ponen de acuerdo: la crónica de Gazetoteko habla de doscientos esperantistas en la excursión a Sagunto; Fernando Soler Valls, que estaba allí, recordaba en 1951 «trescientos samideanoj»; y la cuenta que dábamos en nuestra página sobre las calles distingue 102 congresistas llegados de Barcelona de unos trescientos más venidos de otros sitios.

¿Y el accidente? La versión que circula desde Gazetoteko dice que «dos señoras y tres señores resbalaron». La crónica coetánea dice que les cayó encima una parte de la muralla. Lo dejamos como lo cuenta la fuente más antigua.

De aquellos años quedan nombres que después ya no vuelven a aparecer: el general Luis Moncada, presidente del Grupo de Valencia, y Román Ayza, teniente coronel de Estado Mayor y profesor de esperanto —las fuentes de aquellos años lo llaman a veces Ramón—. Y el movimiento se extiende a Castellón, Alicante, Alcoy, Utiel, Enguera, Carcagente, Liria, Elche, Burriana, Vinaroz y Benicarló.

Los años diez: reconocimiento, guerra y penal

  • 1911. La Gaceta de Madrid publica un decreto que autoriza la introducción del esperanto en las escuelas españolas. Ese mismo año el programa de la Feria de Valencia se imprime en español, francés y esperanto.
  • 26 de febrero de 1912. Velada esperantista con José Martínez Aloy y el concejal Enrique de Alzaga, con recitales poéticos en esperanto a cargo de un buen puñado de señoritas de la ciudad (Las Provincias).
  • 1913. Se vuelve a editar la revista El Sol Español.
  • 14 de diciembre de 1914. Un diario alicantino acusa recibo del Boletín de la Federación Esperantista Levantina y resume su contenido: pese a la guerra, el esperanto vive «en Valencia, en Carcagente, en Cheste, en Chiva, en Alcalá de Chivert»; dos rusos dan conferencias en Valencia y en Alicante; y avanza el grupo esperantista establecido en el penal de San Miguel de los Reyes (El Tiempo).
  • 1916. Participación valenciana en el 7.º Congreso de la Federación Catalana, en Reus.
  • 1917. Muere Zamenhof. El grupo de Valencia, como todos los de España, le dedica una sesión.
  • 1918. Manuel Caplliure Ballester empieza los cursos de esperanto en el Instituto de Idiomas de la Universidad de Valencia. Es la entrada de la lengua en la universidad de la ciudad, y durará décadas: en los años veinte todavía se impartían, con estudiantes becados por la Cámara de Comercio y la de Navegación. Vicente Olcina incluso dirigió una cátedra de esperanto en la vieja Universidad de Valencia.

1923: el Primer Congreso de Esperantistas Ibéricos

El 12 de noviembre de 1922, en el Ateneo Científico, una reunión decide hacer en Valencia un congreso de esperantistas ibéricos el mayo siguiente. Entre quienes lo impulsan están Manuel Caplliure, maestro; José Ventura, licenciado en Ciencias; Aurelio Yanguas, procurador, y el doctor Daniel Llorens, médico de Pedralba (Hispana Esperantisto núm. 61).

El congreso se celebró del 17 al 20 de mayo de 1923, bajo la presidencia de honor de Alfonso XIII. El programa oficial dice:

  • Día 17, a las diez de la mañana, recepción en el Grupo Esperantista Valencia, calle del Mar, 23; a las cuatro de la tarde, sesión inaugural solemne en el Paraninfo de la Universidad, con la Banda Municipal cedida por el Ayuntamiento y discurso inaugural del profesor Won Kenn, representante de diversas corporaciones chinas.
  • Día 18, primera sesión de trabajo en el Ateneo Científico; a las seis, refrigerio oficial del Ayuntamiento en el Palacio Municipal de la Exposición.
  • Día 19, segunda sesión de trabajo.
  • Día 20, misa en la iglesia de las Escuelas Pías con sermón en esperanto del padre Mojado, de Madrid, y, a continuación, en el auditorio del Colegio Andresiano, descubrimiento de la lápida de mármol que el Grupo Esperantista Valencia dedica a las Escuelas Pías «como recuerdo del nido del esperanto en Valencia».

Fuente: Kongresa Bulteno, Valencia, mayo de 1923.

El programa oficial del Primer Congreso de Esperantistas Ibéricos, Kongresa Bulteno, Valencia, mayo de 1923. Se lee la convocatoria «en el Grupo Esperantista Valencia, calle del Mar, 23» y el descubrimiento de la lápida «como recuerdo del nido del esperanto en Valencia».
El programa oficial del Primer Congreso de Esperantistas Ibéricos, Kongresa Bulteno, Valencia, mayo de 1923. Se lee la convocatoria «en el Grupo Esperantista Valencia, calle del Mar, 23» y el descubrimiento de la lápida «como recuerdo del nido del esperanto en Valencia».

Los años veinte: la Federación Levantina

La Federación Esperantista Levantina tenía la sede en la misma calle del Mar, 23, en el Ateneo Científico. Los congresos regionales van de pueblo en pueblo: en octubre de 1924, en Cheste; en 1925, en Liria, con el doctor Juan Francisco Serra Ferrando, presidente del grupo de Liria, y el secretario de la federación, el señor Piñó, acompañado de Caplliure y Soler Valls. En 1926, la Federación Levantina está representada en el 6.º Congreso Nacional por Soler y Valls, Andrés Piñó y Caplliure.

Cuidado con la numeración. La Suno Hispana núm. 88 (septiembre de 1924) anuncia el de Cheste como el «Primer Congreso de la Federación Esperantista Levantina»; el acta reproducida en el núm. 103 (1925) llama a esa misma reunión «Segundo Congreso Regional». Las dos numeraciones están en las fuentes.

De 1928 a 1931 Soler Valls no está en Valencia: la Dirección General de Comunicaciones lo envía como jefe de Telégrafos a Cáceres, donde firma en el diario Nuevo Día la sección «Horizontes nuevos. El idioma internacional». Sus cursos en Valencia —algunos organizados por la Sociedad Vegetariana— los retomaría después.

Los años treinta: obrerismo, calle y congreso internacional

En 1931 aparece el Grupo Obrero Esperantista, impulsado por Luis Hernández —las fuentes le dan dos segundos apellidos, Huertas y Lahuerta, y no nos atrevemos a elegir uno—, ligado a Sennacieca Asocio Tutmonda, que entendía la lengua internacional como una herramienta de la clase obrera. Una veintena de músicos dirigidos por Matías Márquez formaban la Orquesta Esperantista.

1934 fue probablemente el año más brillante del esperantismo valenciano:

  • El 1 de enero la sede de la Confederación Española de Esperanto pasa a Valencia, a la calle de la Sangre número 9.
  • El 21 de julio el Ayuntamiento aprueba dar el nombre de calle del Doctor Zamenhof a una calle del barrio de la Pechina; la lápida se descubre el 7 de agosto. La idea la había propuesto el concejal Marzal ya en 1927 y se formalizó en 1932 en el 24.º Congreso Universal de París.
  • Del 3 al 8 de agosto Valencia acoge el 14.º Congreso de Sennacieca Asocio Tutmonda (SAT). El comité organizador tenía la oficina en la calle del Hombre del Hospital, 12. El sábado 4 hubo recepción oficial en el Salón de Fiestas del Ayuntamiento, con parlamentos del alcalde y del concejal esperantista, el abogado Vicente Marzal; por la tarde, acto en el local del Centro de Actuación Valencianista, en la avenida de Nicolás Salmerón.

¿Cuánta gente asistió? La crónica coetánea, escrita por Jacinto Martín, delegado oficial de HEA que estaba allí, da dos cifras que conviene no confundir: «Asistieron 372 congresistas, de los 432 inscritos; de España asistieron 156, de los 168 inscritos». Los 156 son el contingente español, no el total. Vinieron además de Francia, los Países Bajos, Alemania, Inglaterra, Suiza «y otros», e incluso de Suecia —cosa que Martín subraya porque «la mayoría de los congresistas pertenecía a la clase obrera»—. La cifra de unas cuatrocientas personas que suele darse es, por tanto, el número de inscritos redondeado; la Wikipedia en esperanto cuenta 376 de trece países.

Fuente: Hispana Esperanto-Gazeto núm. 40, septiembre de 1934.

Dos años después, cuando la guerra ya había empezado, la misma revista todavía recordaba que «SAT, organización esperantista nada neutral, organizó y llevó a cabo el Congreso de Valencia», y que la asociación española le dio apoyo moral y material (Hispana Esperanto-Gazeto núm. 61, julio de 1936). De aquellos años es también la Memoria del año 1935 que el Grupo Esperantista de Valencia publicó como folleto.

Guerra, cárcel y silencio

La guerra lo cortó todo. Luis Hernández Lahuerta (Valencia, 1906 – 1961), que a los veintiocho años había presidido el comité local del congreso de SAT, redactó durante la guerra el boletín Popola Fronto, publicado en esperanto para difundir en el extranjero la posición del gobierno republicano. Al final, fue a la cárcel.

De Popola Fronto conocemos el detalle por el estudio de Antonio Marco Botella: lo editó el Grupo Laborista Esperantista de Valencia, el primer número es de noviembre de 1936 y Hernández Lahuerta era su redactor jefe. Llevaba información de las operaciones militares y de la vida en los frentes, dibujos del propio redactor y una sección de agradecimiento por las aportaciones económicas titulada «Nia municio» —«nuestra munición»—. Firmaba en él gente como Dolores Ibárruri, que publicó «Sango k mitralo». La prensa obrera de otros países reproducía sus textos, llegó a hacerse una edición en neerlandés y del número 10 se tiraron 5.000 ejemplares.

Fuente: Antonio Marco Botella, Crónicas del movimiento obrero esperantista (Madrid, Asociación Izquierda y Esperanto, 2009), p. 71, citado por Patricia Merello Guzmán en Ámbitos núm. 44 (2019).

La Fundación Esperanto de la Comunidad Valenciana resume así lo que pasó con el resto: los esperantistas valencianos fueron perseguidos, acusados de comunismo, aunque algunos cursos se siguieron impartiendo más discretamente. No fue un caso aislado: el movimiento fue perseguido en medio mundo, de la Alemania nazi —que prohibió sus organizaciones en 1936 y donde murieron los tres hijos de Zamenhof— hasta la Unión Soviética de Stalin.

Sobre qué pasó exactamente con el grupo entre 1939 y 1947 las fuentes que hemos vaciado no dicen nada. Es un agujero real, no una omisión: quien tenga papeles de aquellos años, que nos escriba.

1947-1962: la Federación Española, con sede en Valencia

Cuando el movimiento vuelve a organizarse, lo hace desde aquí, y Hernández Lahuerta está: participa en la fundación de la Federación Española de Esperanto y será su secretario y redactor del boletín. El Boletín de la Federación Esperantista Española se imprime en Valencia durante trece años, y la cabecera cambia de dirección junto con la sede:

Años Dirección
1949 – 1955 Ruzafa, 7 (Casa Chaume)
1956 – 1958 Pelayo, 7, 1.º
1959 – 1962 Marqués de Caro, 6

Portada del Boletín de la Federación Esperantista Española de marzo de 1949, con la dirección de la sede: «Ruzafa, 7 · VALENCIA (ESPAÑA)». El boletín de toda la federación española se hacía desde aquí.
Portada del Boletín de la Federación Esperantista Española de marzo de 1949, con la dirección de la sede: «Ruzafa, 7 · VALENCIA (ESPAÑA)». El boletín de toda la federación española se hacía desde aquí.

La sede era una horchatería. En 1949 el Boletín contaba, en un diálogo de propaganda, que los valencianos se reunían en la horchatería Chaume «todos los días laborables, de tres y media a cuatro y media», que allí se hablaba «en Esperanto y del Esperanto, de arte, cultura, viajes» y que se exhibía la correspondencia llegada de todo el mundo; lo único que no se admitía eran «chismes ni discusiones que lleven a terreno de discordia». El dueño, J. Chaume, era esperantista y desde allí mismo buscaba corresponsales en Asia oriental. Las clases, en cambio, se daban en el Montepío de la Dependencia Mercantil, en la calle de San Vicente. (Boletín núm. 2, de 1949.)

Conviene precisar qué significaba «sede», porque no quiere decir que la Federación tuviera oficinas propias en una horchatería. Casa Chaume prestaba el local y la dirección, y con los años la documentación distingue las tres cosas: la sede (sidejo) seguía siendo Ruzafa, 7; la oficina administrativa (oficejo) ya estaba en la calle de Pelayo; y el lugar de reunión era la horchatería, donde hacia 1953-1955 la tertulia se había pasado a los martes, de 22.30 a medianoche, muy lejos de la hora de tarde de 1949. (Boletín núm. 65, de 1954.) En 1956 Casa Chaume deja de aparecer como sede y toda la actividad federal pasa formalmente a Pelayo.

Dicho de otro modo: la Federación se reorganizaba después de la guerra y de la represión sin local propio, y el primer apoyo material lo encontró en el negocio de un socio. La dirección a la que escribía el esperantismo español durante siete años era la de una horchatería.

La relación no terminó con el traslado. El 2 de marzo de 1967, tras la boda de los esperantistas Antonio Moya y Vicentita Tudela —hija de Ernesto Tudela—, los invitados celebraron allí mismo el banquete; el boletín lo llama «salono Chaume, iama sidejo de nia Federacio», el salón Chaume, antigua sede de nuestra Federación. (Boletín núm. 160, de marzo-abril de 1967.) Y el negocio todavía funcionaba en diciembre de 1979: se conservan participaciones de lotería de Navidad con el nombre y la dirección completos.

Participación de lotería de Navidad de «Horchateria Casa Chaume, Ruzafa, 7, Valencia-4» para el sorteo del 22 de diciembre de 1979. Doce años después de dejar de ser la sede de la Federación, el negocio seguía abierto en el mismo sitio. Fotografía de una ficha de venta de coleccionismo (todocoleccion).
Participación de lotería de Navidad de «Horchateria Casa Chaume, Ruzafa, 7, Valencia-4» para el sorteo del 22 de diciembre de 1979. Doce años después de dejar de ser la sede de la Federación, el negocio seguía abierto en el mismo sitio. Fotografía de una ficha de venta de coleccionismo (todocoleccion).

Lo que no sabemos de Casa Chaume. El nombre completo de J. Chaume —en los boletines solo aparece la inicial— y cuándo cerró. Circulan un par de fotografías atribuidas a la horchatería que no hemos podido usar: una de 1952 se ha perdido con el servidor que la alojaba, y otra de los años veinte muestra el número 47 de la calle, no el 7, así que probablemente es otra casa. Si alguien tiene una fotografía de Chaume, o recuerdos de la tertulia, escribidnos.

En diciembre de 1962 el Boletín anuncia que, «después de trece años de su fundación, la Federación se traslada de Valencia a Zaragoza», porque ha aceptado su presidencia el profesor Miguel Sancho Izquierdo.

La Federación no se pone de acuerdo consigo misma sobre cuándo nació: el número de diciembre de 1949 celebra «dos años de existencia legal» (es decir, finales de 1947); el de diciembre de 1962 cuenta trece años desde la fundación (1949); y en 1988 se celebró el 40.º aniversario (1948). Damos las tres.

Mientras tanto, el grupo de la ciudad se refuerza. En diciembre de 1950 el Boletín escribe: «En la propia Valencia, con más de cien socios, donde acaba de fundarse el grupo de la ciudad, siguen funcionando los cursos», con excursiones, visitas y acogida de esperantistas extranjeros.

Los nombres de aquella etapa son los del doctor Rafael Herrero Arroyo, que da cursos y conferencias —una, en el Colegio de Médicos, sobre el esperanto como lengua auxiliar para los estudios de medicina—, Juan Devís, el doctor Ernesto Tudela, Rafael Vizcaíno y el veterano Fernando Soler Valls, a quien sus compañeros llamaban «maestro de maestros» y que murió en Valencia el 24 de marzo de 1956: fue el doctor Herrero quien leyó su necrológica en la radio. En noviembre de 1956 se funda además un Grupo Esperantista dentro de la organización sindical «Educación y Descanso».

En 1952 Valencia acoge el 13.º Congreso Español de Esperanto y la emisora valenciana Radio Alerta cede veinte minutos para emisiones en esperanto. En 1953 los esperantistas valencianos se reúnen a hacer fiesta en la calle del Doctor Zamenhof. Y el 27 de febrero de 1954 hacen un homenaje a Hernández Lahuerta como exredactor del Boletín.

1964: dos congresos a la vez

En julio de 1964 Valencia acogió a la vez el 25.º Congreso Español de Esperanto, que era el del jubileo, y el 30.º Congreso de la Unión Internacional Católica Esperantista (IKUE), este del 23 al 29 de julio. Hubo recepción en el Ayuntamiento, sesión inaugural en la calle de los Trinitarios, misas en San Lorenzo y en la Capilla del Santo Cáliz de la Catedral. La Federación la presidía el doctor Sancho Izquierdo y el comité local, el doctor Herrero.

Fuente: Boletín núm. 145, septiembre-octubre de 1964.

Los sesenta y los setenta: jóvenes, radio y sede

Entre 1965 y 1968 hay en la ciudad un grupo juvenil esperantista que da clases, excursiones, radio y teatro. Sabemos lo que nos ha contado un testigo directo, y aún buscamos a quienes participaron: seis fotos y sesenta años. Los cursos los emitió durante años Radio Juventudes de Valencia.

Los jóvenes esperantistas de Valencia saludan al público al final de una representación teatral, entre 1965 y 1968. Fotografía de Foto-Reportaje Badía (Pintor Gisbert, 8, Valencia), cedida por Pedro García Domínguez.
Los jóvenes esperantistas de Valencia saludan al público al final de una representación teatral, entre 1965 y 1968. Fotografía de Foto-Reportaje Badía (Pintor Gisbert, 8, Valencia), cedida por Pedro García Domínguez.

Una junta de aquellos años la forman Juan Devís Calpe como presidente, Francisco Marco Máñez como secretario, José Pérez Catalá como tesorero y José Soler Semper como bibliotecario. Devís murió de repente, de una embolia, el 6 de noviembre de 1976; la noticia la dio el programa «Esperantista Mikrofono» de La Voz de Levante y lo sucedió al frente del grupo Juan Bosch. (Boletín n.º 218, de noviembre-diciembre de 1976.)

En 1969 el doctor Herrero da un curso al que se apuntan de golpe cinco hermanos Casquero. De aquella aula sale buena parte del grupo de las décadas siguientes.

El cuartito de la calle de San Vicente

Antes de la Gran Vía, la sede del grupo es un cuartito en la calle de San Vicente. Allí da clase el doctor Herrero, y las da con papelitos de frases hechas que los alumnos memorizan, sin gramática por delante. De la persecución queda el relato: se contaba que el régimen había mirado a los esperantistas como si fueran masones y que si el grupo pudo continuar fue porque entre los propios franquistas había esperantistas que movieron hilos. Se aprendía, dice un alumno de entonces, «de tapadillo».

El reclutamiento lo hace la radio. Un aprendiz de metalurgia oye hacia 1969 o 1970, en el transistor y ya en la cama, una lengua que no reconoce; al acabar, el programa da la dirección de la calle de San Vicente y ofrece cursos gratuitos. Es «Esperantista Mikrofono», de La Voz de Levante, y la voz es la de una mujer a la que en el grupo llamaban «Micaelino». El oyente se presenta allí con un compañero de trabajo: era Antonio Madrigal, y quien los recibió fue el doctor Herrero.

El local se lo quedó Comisiones Obreras. Muerto Franco, el sindicato emerge y ocupa aquel local —que tenía incluso barra de bar— y el grupo tiene que irse. El piso nuevo lo encuentra un socio a través de un compañero de trabajo, y las sillas las llevan de Macosa, la fábrica de material ferroviario: son las sillas de pala de la escuela de aprendices, que la empresa acababa de cerrar.

Fuente: testimonio de Antonio Madrigal Sáez (agosto de 2026).

Un 17 de octubre —el de 1976 o el de 1977, si vale este relato— se inaugura la nueva sede de la Gran Vía de Fernando el Católico, 45, 3.ª, con más de setenta y cinco asistentes y con un parlamento de Ada Fighiera-Sikorska, redactora de Heroldo de Esperanto. Esa dirección todavía será la del grupo décadas después. El grupo ha tenido revista propia, Valencia Luno, con cabecera dibujada por Monleón. Duró más de sesenta años y ochenta y seis entregas —ochenta y cinco números y una hoja suelta sin numerar—, pero a trompicones, en cuatro épocas: diez números entre diciembre de 1960 y diciembre de 1962; siete entre 1968 y 1975, ahora con el título Lun-Radio, «rayo de luna», jugando con el nombre de la revista; cincuenta entre mayo de 1982 y noviembre de 2002 —más la hoja suelta, de diciembre de 2001—, con diferencia la etapa más constante; y dieciocho en la tercera época, del número 0 de diciembre de 2019 al 17 de septiembre de 2023, redactados y compaginados por Eduardo Alonso Navarro, con la revisión de Elías Hernández Capdevila e Iván García. Desde aquel número 17 no ha salido ninguno nuevo: las noticias del grupo salen ahora en esta misma web y en el boletín de la Federación Española de Esperanto. La colección entera, transcrita y con los facsímiles, está en Valencia Luno, número a número.

Los encuentros con Alicante

Cada año, los esperantistas de las provincias de Valencia y Alicante se reunían un domingo de mayo en un pueblo de la costa. José Miguel Bernabéu Egea los recuerda empezados en Benidorm —hacia principios de los setenta— y continuados por Gandía, Denia, Cullera…, con su padre, secretario del grupo de Callosa de Segura, ocupándose cada año del autobús de Callosa y Alicante. Duraron hasta 1989 o 1990: después se fundó la Federación Valenciana de Esperanto y los encuentros dieron paso a los congresos de la Federación y a los de Murcia. Si es la misma serie que el 8.º Encuentro Esperantista de la Región Valenciana de Buñol de 1980, el primero habría sido hacia 1973.

El Boletín documenta dos seguidos. El 16 de mayo de 1976 el encuentro se hace en Cullera: cerca de cien esperantistas de Alicante, Benidorm, Callosa de Segura, Valencia, Burjasot, Cheste y Cullera se reúnen en el Santuario, donde se celebra una misa en memoria del padre José López Gonzálbez —superior de los conventos franciscanos de Alcoy, Valencia y Cullera, políglota y esperantista, muerto hacía dos años—. Después, en el Auditorio que cede el ayuntamiento, cada provincia cuenta el año: los alicantinos, los cursos de Alicante, Callosa de Segura y El Campello; los valencianos, los veinticinco años de las emisiones de «Esperantista Mikrofono» en La Voz de Levante y los cursos de la sede y de la Sociedad Vegetariana. Hay una delegación joven de Madrid, guiada por Augusto Casquero, y dos belgas; cierran el programa los alumnos de Francisco Zaragoza, de Callosa de Segura, con unos diálogos. (Boletín núm. 215.)

Al año siguiente toca Benidorm —la segunda vez que el encuentro se hacía allí, según Bernabéu Egea—, y quien lo anuncia desde Callosa de Segura es el secretario del grupo, José María Bernabéu Franco: será «el segundo domingo de mayo, como cada año». (Boletín núm. 220.)

Los ochenta: registro, calle, radio y congreso

  • 1980. Se registra la asociación que da al grupo la personalidad jurídica que todavía tiene. Hoy consta inscrita como Grupo Esperanto de Valencia —el nombre registrado, que no se traduce—, con el NIF G46149399, en la Sección Primera del Registro de Asociaciones de la Comunitat Valenciana, número 1754. Con qué nombre exacto se inscribió en 1980 no lo tenemos documentado. (Véase el aviso legal.)
  • 18 de mayo de 1980. El 8.º Encuentro Esperantista de la Región Valenciana se celebra en Buñol, con un centenar de asistentes, organizado por los jóvenes de Valencia y de Buñol con Carlos N. Moya y José Venancio Ferrer Tarín al frente: acogida en el albergue de San Luis, visita al castillo y a la cueva del Turche, mascletà por la calle, recepción en el ayuntamiento, diplomas a los alumnos de los cursos de manos del presidente del grupo, Félix Navarro, y proyección de una película sobre la Tomatina. Saludan la Federación Española y Augusto Casquero, que invita al congreso español de Madrid. (Boletín núm. 240.)
  • Navidad de 1982. Del 26 de diciembre al 5 de enero, el grupo planta un estand en la Expo Jove, en la Feria de Muestras, subvencionado por el Ayuntamiento. Un grupo de socios, sobre todo jóvenes, informa a centenares de visitantes y reparte más de cinco mil folletos editados por la Diputación. En el estand hay un mural pintado por F. Aliaga, una exposición de libros y revistas, carteles de congresos y un mapa de las lenguas de Europa. El día de la inauguración el secretario, Carlos N. Moya, entrega a Joan Lerma, presidente de la Generalitat, un ejemplar de El Esperanto de Pierre Janton. Las emisoras se hacen eco: Radio Popular FM (la emisora que después pasaría a llamarse COPE Valencia) entrevista a Isidro Rey el primer día y Radio 80 entrevista a Moya el 28 de diciembre y el 13 de enero. Poco después, la Consellería de Educación y Cultura encarga enviar tres manuales básicos de esperanto a más de trescientas bibliotecas populares valencianas.
  • Diciembre de 1982. El día 12, domingo por la mañana, el grupo pone una corona de laurel en la placa conmemorativa de la calle del Doctor Zamenhof y canta la primera estrofa de La Espero; a mediodía, banquete en un restaurante de la ciudad. En ambos actos los acompañan, «como en años anteriores», los esperantistas de Cheste. El día 15 hablan tres miembros del grupo: el presidente Juan Bosch («¿Está cerca la victoria final del Esperanto?»), el expresidente Félix Navarro (sobre el poema «La Vojo» de Zamenhof) y el bibliotecario Pascual Pont (sobre Hilda Dresen, E. Lanti y Helmar Frank). (Boletín núm. 256.)
  • 30 de julio de 1983. El grupo pide por escrito a la Consellería de Cultura, Educación y Ciencia que autorice, patrocine y evalúe una experiencia piloto de aprendizaje de esperanto en alumnos de Enseñanza Media de Valencia durante el curso 1983-84, a ser posible en el Instituto San Vicente Ferrer, con cuyo director ya habían contactado y de quien tenían autorización provisional. La instancia, firmada por el secretario Ramón Diago Marco, argumenta que el esperanto ya se incorpora como idioma optativo a la enseñanza oficial de otros países, que existen proyectos favorables en el Parlamento Europeo y en la Organización de Países No Alineados, y que antes de introducirlo en la enseñanza media y superior hacen falta experiencias piloto sobre cursos, métodos, horas lectivas, niveles alcanzados, utilidad y costos. Adjunta la relación de seis esperantistas que podrían hacerse cargo: Dennis Keefe, Antonio León Sánchez, María Soledad Romero Aguirre, el presidente Pascual Pont Martínez, el vicepresidente Carlos N. Moya Seguí y Rosa María Baz Temprano. (Archivo del grupo.)
  • 1984. En enero, el presidente del grupo, Pascual Pont Martínez, pide al Ayuntamiento una calle para Hernández Lahuerta; el Ayuntamiento la aprueba el 9 de febrero.
  • 7 de febrero de 1985. La asamblea general ordinaria elige junta nueva: presidente Ramón Diago Marco; vicepresidente José Pérez Sempere; secretario Juan Bosch Fornals; vicesecretaria Renata Krüger; tesorero Francisco Amorós Rico; contador Ricardo Flores Navarro; vocales Manuel Gargallo, Antonio León, José Seguer, Ramón Sánchez Arnau, Pascual Pont y José Miguel Monrabal. (Valencia Luno n.º 14.)
  • Diciembre de 1985. Los esperantistas de Cheste organizan la celebración del 126.º aniversario del nacimiento de Zamenhof, con samideanoj llegados de Valencia y de otras ciudades de la región: ofrenda de coronas de laurel en las calles de Francisco Máñez y del Doctor Zamenhof, con parlamentos del alcalde, de Ramón Sánchez Arnau y del presidente del grupo de Valencia, Ramón Diago; después, visita a una cooperativa vinícola y comida en el restaurante León. (Valencia Luno n.º 16.)
  • 1986. Empieza el programa propio en Radio Klara, la emisora libre de Valencia. Lo llevaba Félix Navarro Clemente, los martes de cuatro a cinco, dividido en tres partes: historia, curso y noticias del movimiento. Se conservan diez grabaciones.
  • 1987. El grupo publica el Curso práctico elemental de Esperanto de Félix Navarro Clemente —128 páginas, 600 pesetas—, el «libro verde» con el que se ha enseñado aquí durante años; buena parte de la tirada la pagó de su bolsillo Ramón Diago Marco. El boletín lo saludó como un método «completamente nuevo», con ejercicios prácticos, dibujos, refranes y un vocabulario ilustrado con juegos de palabras, pensado para niños, jóvenes y adultos sin estudios universitarios. (Boletín núm. 282.)
  • 14-18 de julio de 1988. Valencia organiza el 48.º Congreso Español de Esperanto: «el primer congreso español del segundo siglo del movimiento», con 170 inscritos. La asamblea general de la Federación se celebra el día 16 en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, en la calle de Blasco Ibáñez, 30. El comité local se forma dentro del grupo: presidente Augusto Casquero; vicepresidente Ramón Diago; secretario Juan Antonio Giménez; tesorero Ricardo Flores; relaciones internas Félix Navarro; relaciones externas Antonio León; publicaciones José Pérez y Pascual Pont; excursiones y banquete Manuel Gargallo.

Casquero venía del Liceo de Esperanto de Madrid, que había presidido, y no fue el único de allí que acabó aquí: del mismo liceo llegaron Alicia Ballester, que había sido su secretaria; Juan Carlos Ruiz Sierra, que lo presidió ocho años y sería miembro del comité del congreso universal de 1993; y Pedro Vilarroig Aroca, que ese año estrenaría allí una cantata. → El Liceo de Madrid, contado por Alicia Ballester

Portada del Boletín de julio-agosto de 1988, dedicada al 48.º Congreso Español de Esperanto celebrado en Valencia. El escaneo conserva el grano duro de la impresión de la época.
Portada del Boletín de julio-agosto de 1988, dedicada al 48.º Congreso Español de Esperanto celebrado en Valencia. El escaneo conserva el grano duro de la impresión de la época.

Ese julio el diario Levante dedica un reportaje —«Esperanto: el tercer idioma de Valencia», 17 de julio de 1988— a un grupo de jóvenes esperantistas decididos a recuperar el arraigo que la lengua había tenido en la ciudad. Su presidente, Juan Fontecha, negociaba entonces con la Generalitat la introducción del esperanto en una escuela de EGB piloto; la asociación tenía unos 400 socios, aunque solo una cincuentena estaban dispuestos a dar clases.

Y ese mismo año, José Fernando Soler Sempere (Valencia, 1913-1991), arquitecto técnico e hijo de Fernando Soler Valls, pone su patrimonio en una fundación dedicada a la difusión del esperanto y no la crea con su nombre, sino con el de su padre: la «Fundación Esperanto Fernando Soler», constituida el 18 de abril de 1988 e inscrita aquel junio. En 2004 pasaría a llamarse Fundación Esperanto de la Comunidad Valenciana, que tiene sitio web propio con su historia documentada.

La asociación y la fundación convivieron sin trato: «casi no teníamos contacto», recuerda un testimonio de la época, y cada entidad iba a lo suyo.

Fuente: testimonio de Antonio Madrigal Sáez (agosto de 2026).

1990: nace la Federación Valenciana

El 28 y 29 de abril de 1990 se celebra en Benicasim el primer congreso de la Federación Valenciana de Esperanto (VEF), donde Juan Antonio Jiménez da una conferencia sobre la historia del movimiento esperantista valenciano. El segundo congreso es en Alcantarilla (Murcia) en abril de 1991, y desde entonces los congresos se celebran junto con Murcia, cada año y cambiando de ciudad: El Puig, Benidorm (1997), Castellón (1998, donde se inaugura la plaza Esperanto con una escultura de Francisco Agut), Lorca (1999, donde Augusto Casquero es elegido presidente de la VEF), Alicante (2001), Vall de Uxó (2002), Cheste, Burriana…

1993: el Congreso Universal

La bandera llegó un año antes. Al 77.º Congreso Universal, el de Viena de 1992, vino expresamente desde España Vicente González Lizondo, vicealcalde de Valencia y parlamentario, que en nombre de la ciudad del congreso siguiente recibió la bandera en la ceremonia de traspaso e invitó a todos a venir a Valencia: primero en esperanto y después en castellano. (Boletín núm. 308.)

Y en el Congreso Infantil que se celebraba a la vez, en Gresten (Austria), quien lo anunció fue un niño de Valencia: Augusto Casquero Ballester, vestido con el traje regional valenciano, invitó a los congresistas en esperanto. Al año siguiente, en el congreso infantil de Valencia —celebrado en el colegio CEU San Pablo de Moncada—, era el único español que participaba, y le tocó hacer de intérprete para la directora del centro y para la prensa y la televisión que acudieron.

El 78.º Congreso Universal de Esperanto se celebró en Valencia del 24 al 31 de julio de 1993, en el Palau de la Música, con el tema «Educación para el siglo XXI». La dirección del comité organizador era la del propio grupo: Gran Vía de Fernando el Católico, 45-A; lo presidía Augusto Casquero. A finales de enero ya había más de mil inscritos de cincuenta y ocho países —España (138), Francia (94), Alemania (84), Japón (79), Polonia (64), los Países Bajos…

La Federación renunció al congreso nacional aquel año: su asamblea general se reunió el miércoles 28 de julio en la Escuela de Magisterio, en la calle del Alcalde Reig, 8, muy cerca del Palau.

En el congreso fueron premiados la epopeya Poemo de Utnoa, de Abel Montagut; la cantata La profil’ de viaj spuroj, con orquesta sinfónica, coro y solistas, fruto de la colaboración entre Miguel Fernández y el músico Pedro Vilarroig; y el poemario colectivo Ibere libere, de Gonçalo Neves, Georgo Kamaĉo, Liven Dek y Miguel Fernández.

Un mes después, el 27 de agosto de 1993, el Consejo de Ministros declaró a la Federación Española de Esperanto asociación de utilidad pública. El propio boletín atribuye el desbloqueo del expediente a la impresión que causó a un alto funcionario del Ministerio de Cultura, que lo visitó, el congreso de Valencia.

Y una nota de justicia que el boletín se cuidó de dejar escrita: sin Ada Fighiera-Sikorska y Gian Carlo Fighiera —quienes sostuvieron la candidatura contra «las terribles dificultades puestas por algunos»— el congreso de Valencia no se habría hecho nunca.

Fuentes: Boletín núm. 281, 297, 307, 310, 311, 312, 315, 317, 329 y 333.

Primer comunicado del congreso en el Boletín de la Federación: «78ᵃ UK de Esperanto en Valencio, 24-31 julio 1993». La dirección del comité organizador es la sede del grupo, Gran Vía de Fernando el Católico, 45a.
Primer comunicado del congreso en el Boletín de la Federación: «78ᵃ UK de Esperanto en Valencio, 24-31 julio 1993». La dirección del comité organizador es la sede del grupo, Gran Vía de Fernando el Católico, 45a.

1997-2000: el congreso de la Universidad y el esperanto con créditos

En julio de 1997 Valencia vuelve a ser sede del 56.º Congreso Español de Esperanto, junto con el 7.º Congreso Internacional de Esperanto de Monda Turismo y el 7.º Foro Europeo, bajo la presidencia de honor de la reina Sofía. La sede fue la Facultad de Filología de la Universidad de Valencia, que no solo los acogió sino que también los patrocinó, ofreciendo gratuitamente todos los servicios; la decana, la doctora Carmen Morenilla, participó en la organización. Coordinaron Augusto Casquero, Ana Montesinos y Gian Carlo Fighiera. Se inscribieron 565 congresistas de 18 países y participaron más de 600.

Al año siguiente llega algo que no se había hecho nunca en España: en marzo de 1998 la Facultad de Filología imparte un curso de esperanto con valor académico reconocido, dos créditos de libre elección. El profesor es Augusto Casquero y la directora académica, la doctora Berta Raposo, del Departamento de Filología Inglesa y Alemana. Se desbordó: hubo que retirar la publicidad por falta de espacio y, aun así, cincuenta personas más se quedaron fuera. En 1999 el curso pasa a tres créditos y 93 estudiantes reciben diploma de la Universidad; hacia el 2000 habían pasado cerca de cuatrocientos estudiantes en cuatro años seguidos.

En 1997 la Universidad de Valencia sacó la portada de su boletín íntegramente en esperanto, mientras los cursos de la Facultad de Filología estaban en marcha.
En 1997 la Universidad de Valencia sacó la portada de su boletín íntegramente en esperanto, mientras los cursos de la Facultad de Filología estaban en marcha.

Que eso pasara se debe, según el propio boletín, a las gestiones de Jesús Raposo Montero, vicepresidente del grupo, que murió el 16 de diciembre de 1999.

2002-2003: una hora de radio cada viernes

Antes hubo una segunda época. Hacia el otoño de 1994, cuando Félix Navarro ya no pudo seguir, retomaron el programa Sebastián Peris, Jesús Marco y Eduardo Martínez, y poco después se incorporó Berta Raposo. Traducían noticias de Heroldo y de Esperanto, leían el curso que había hecho Navarro y entrevistaban a invitados: Tarín, Pascual Pont, Augusto Casquero de vuelta de Eslovaquia y una señora cubana de paso por Valencia. (Valencia Luno núm. 42, marzo de 1996.)

El esperanto volvió a Radio Klara. Entre 2002 y 2003 un grupo de esperantistas valencianos hizo, cada viernes de ocho y media a nueve y media de la noche, un programa en directo desde los estudios de la emisora (104.4 FM), que se reponía los sábados por la tarde. Se llamaba Esperanto en la radio y se hacía en castellano.

Se conservan los CD originales de 42 emisiones, unas cuarenta horas de radio, digitalizadas y transcritas. La sintonía con la que empezaba cada viernes la compuso Jesús Marco Nácher en un Commodore Amiga.

La última emisión que se conserva es la del 26 de septiembre de 2003. Después de esa fecha no nos consta ningún otro programa propio del grupo en la emisora: hemos vuelto, pero como entrevistados —el último, en noviembre de 2020.

Fuente: Fundación de Esperanto de la Comunidad Valenciana, «En la radio», que publica las 42 emisiones una por una con el audio y la transcripción.

2008-2015: cursos, visitantes y el congreso de Cullera

De estos años se conserva una fuente que no es ningún boletín: el archivo de la lista de correo del grupo, abierta en Google Groups hacia 2007. Permite fechar lo que pasó entre la última emisión de radio y el Festival de Lenguas de 2018, y explica por qué ese tramo parece vacío.

El grupo era una parada de la red mundial. La lista anuncia esperantistas de paso por Valencia que pasaban por el local: el belga Marc Cufez en enero de 2009; la alemana Lydia, que volvía en febrero; un japonés que en junio de ese año durmió en la sede del grupo; los esperantistas de Málaga, en agosto; una china y un francés en febrero de 2012, y Antonia, una joven china que estudiaba en Valencia y que en marzo quería conocer el curso. En octubre de 2014 una joven vietnamita que estudiaba en Murcia pidió ayuda para venir. Quien los avisaba y los recibía era casi siempre Augusto Casquero, que enseñaba esperanto en la Universidad de Cantón y pasaba medio año en China: desde allí mandaba noticias de los congresos chinos, de la entrega de diplomas, de la Zamenhofa Tago de Cantón y, en 2011, del encuentro de primavera de Hanói.

Los cursos los llevó cuatro años seguidos un fraile dominico. Amador Ángel García Santos, profesor de Griego bíblico en la Facultad de Teología, impartió el curso de febrero de 2011 en la sede de Peris y Valero, el de 2011-2012 y el de 2012-2013 en la calle del Pie de la Cruz, y el de 2013-2014 en el Real Convento de Predicadores. Todos gratuitos. En 2012 se añadió un curso intensivo con Dennis Keefe.

Fuera, el grupo se hacía ver. Tuvo estand en la Feria Alternativa de Valencia en 2009, 2010 y 2011 —y aún en 2013—, y la lista muestra un goteo constante de gestiones con la prensa: periodistas en el local en 2009, notas en la agenda de Levante-EMV y de Las Provincias, cartas al director en los diarios valencianos en 2011 y la reclamación, ese mismo año, de que Canal 9 y TV3 trataran el esperanto.

Dentro, se discutía de todo. Los meses de 2010 y 2011 están llenos de hilos sobre la lengua propia —el blaverismo, el valenciano en Windows y Office, la ley que cortó las emisiones de TV3 en el País Valenciano, la Junta Central Fallera quitando el valenciano de su web— y también de política general, a menudo en esperanto.

Julio de 2014

El 2 de julio de 2014, una decena de esperantistas valencianos se reunieron en el local para decidir si organizaban el Congreso Español de 2015. Casquero proponía hacerlo en Valencia; Enric Baltasar propuso Cullera, y fue lo que se acordó. Doce días después, Casquero escribía a la lista:

De hecho no se llegó a ninguna conclusión… Sobre Cullera hasta ahora no se sabe nada —ni local, ni alojamiento, ni ayudantes, ni instituciones locales—. Sobre qué asociación o persona se responsabilizará de la organización tampoco hay propuesta concreta. El asunto urge. HEF necesita información concreta y detallada. Rápido.

Al día siguiente añadía que el martes lo operaban del ojo izquierdo y que, aun así, empezaría a buscar locales. El congreso se celebró en Cullera el 1, 2 y 3 de mayo de 2015, con Baltasar al frente del comité local.

Después de ese congreso, la lista se apaga. El archivo conservado da 91 mensajes en 2008, 284 en 2011 —el máximo—, 32 en 2014 y catorce en 2015. Los de Augusto Casquero hacen la misma curva: noventa y uno en 2011, uno en 2015. Desde entonces y hasta 2017 solo escribe para avisar de que pasa por Valencia e invitar a un café; en noviembre de 2016 dice que casi no puede andar por unos dolores de espalda. Murió el 19 de septiembre de 2023.

Fuentes: archivo de la lista de correo del grupo (2007-2019); boletín Nia Voĉo (2009); anuncios de los cursos en el blog del grupo (2011-2013).

Desde entonces

El grupo no se ha parado: cursos cada año, congresos valencianos, encuentros y presencia en los medios. De eso ya tenemos testimonio directo y año tras año en el blog y en la página En los medios. Y las personas que han hecho todo eso tienen página propia: Biografías.

De la última década conviene dejar constancia de unas cuantas cosas.

  • El Festival de Lenguas de Cheste (2018). El 22 de septiembre de 2018, los grupos de Valencia y de Cheste montaron juntos el primer festival de lenguas de acceso público de esta parte del mundo: un sábado de diez de la mañana a siete de la tarde, dieciocho lenguas presentadas en sesiones de una hora y 167 asistentes, de los cuales 24 pasaron por los cursos relámpago de esperanto, la cifra más alta de todas las lenguas. El ayuntamiento pagó los costes, el local y la difusión; los esperantistas buscaron y formaron a los profesores. La crónica da el mérito a los esperantistas locales y al trabajo de Rosa Zanón Ferrando. (Boletín núm. 424.)
  • Las Kafo-Kunvenoj. Desde 2022, cada jueves a las cinco de la tarde, los socios se citan en el vestíbulo de la estación del Norte y de allí se van a un bar. La reunión es itinerante por diseño: cada semana toca el barrio de uno de los participantes, que elige la cafetería. En un año pasó por ellas una veintena larga de personas, y el formato sirve también para visitar instituciones —la ONCE, la Cruz Roja, la Casa del Voluntariado, la librería Ramón Llull— y para recibir a esperantistas de paso por la ciudad.
  • La sede vuelve a abrir (2022). Tras los años de pandemia, los socios limpian y ordenan el local de la calle de Peris y Valero en varias jornadas de septiembre y octubre de 2022, cambian el rótulo de la calle y recuperan la reunión mensual. En 2025 el grupo acabó alquilando esa misma casa: sigue siendo propiedad suya, pero dejó de ser su sede.
  • La Esperanto-Plaĝo de Cullera. Los cursos intensivos que Dennis Keefe organiza en Cullera —ocho horas diarias durante dos meses, el curso de esperanto más intensivo del mundo según Eventa Servo— traen cada año alumnos de China, Corea y Japón a la costa valenciana. Los socios del grupo suben a pasar el día y hacen de profesores ayudantes.
  • El 82.º Congreso Español de Esperanto (2024). Del 5 al 8 de septiembre de 2024, el congreso español volvió a celebrarse en Cheste, en el Complejo Educativo —la antigua Universidad Laboral—, con poscongreso en Valencia. El comité local lo formaban Luis Salag, Rosa Zanón, Ana Montesinos, Niko Voloŝin, Ramón Diago e Iván García, asesorados por Ángel Arquillos López y Laura Brazzabeni; en la fase de preparación lo presidió Dennis Keefe. Hubo 32 conferencias de 23 ponentes, el seminario AMO dirigido por Stefan MacGill con Duncan Charters, presidente de la UEA, la conferencia inaugural de José Antonio del Barrio sobre la historia de la Universidad Laboral, teatro —La ŝaknovelo de Zweig, por Arno Lagrange—, feria del libro, exposición de caricaturas de Niko Voloŝin, talleres de magia y de origami y recepción en el ayuntamiento de Cheste. La crónica de La Ondo de Esperanto cuenta 108 participantes de 20 países; la Wikipedia en esperanto da más de 180 de 18 países.

En octubre de 2022 el grupo recibió el aviso de que una casa de subastas de Madrid sacaba a la venta el archivo y la biblioteca de Vicente Inglada Ors —lote con salida de 2.000 euros—, con la correspondencia que el militar y sismólogo mantuvo con Julio Mangada, con el arquitecto Francisco Azorín, con el abogado zaragozano Manuel Maynar y, lo que más nos toca, con Andrés Piñó, abogado de Valencia, entre 1931 y 1935, sobre el intento de unificar el esperantismo español. Se avisó a la Federación y a los archivos del movimiento; no sabemos quién lo compró ni dónde está hoy.

Advertencia sobre Cheste

Buena parte de la documentación de donde sale esta página se recogió investigando el esperantismo de Cheste, que es, con mucho, el pueblo valenciano con más huella esperantista. Aquí hemos buscado lo contrario de lo que suele pasar: que el material de Cheste no se cuele como si fuera de la capital. Valencia y Cheste tienen cada una su calle del Doctor Zamenhof y su local, y las fuentes —incluso las enciclopedias— a menudo los confunden. Cuando un dato es de Cheste, lo decimos.

Fuentes

  • Prensa histórica digitalizada (Las Provincias, La Correspondencia de Valencia, El Tiempo, Levante), en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  • La Suno Hispana (Valencia, 1903-1927), Hispana Esperantisto y el Kongresa Bulteno de 1923.
  • Hispana Esperanto-Gazeto (1931-1936), digitalizada por la Biblioteca Nacional de España.
  • Boletín de la Federación Esperantista Española / de la Federación Española de Esperanto, colección de Gazetoteko.
  • Documentación de la Fundación Esperanto de la Comunidad Valenciana, para la familia Soler; BOE núm. 177 de 1988 y DOGV núm. 934 de 1988; y el boletín del grupo Valencia Luno, núms. 26 y 31.

Para leer más. Patricia Merello Guzmán, «El esperanto en los medios periodísticos: una aproximación a la historia esperantista de España», Ámbitos. Revista Internacional de Comunicación núm. 44 (Universidad de Sevilla, 2019), pp. 181-199. Va de 1898 a 1939 y cuenta la prensa esperantista española y lo que dijeron de ella los diarios de cada época. Es una síntesis bibliográfica, no una investigación de archivo, y en la parte valenciana conviene leerla con nuestro texto al lado: da La Suno Hispana por terminada en 96 números mensuales hasta 1914, cuando el núm. 88 es de septiembre de 1924 y el 103 de 1925. Vale la pena por el contexto español y por la bibliografía que reúne.

Esta página sustituye a un texto anterior que reproducía, sin más, la historia publicada en Gazetoteko. Se ha reescrito a partir de las fuentes originales y por eso algunos datos no coinciden con la versión antigua; donde hay discrepancia, lo decimos en el texto. Si encontráis un error o tenéis documentos de aquellos años —sobre todo del periodo 1939-1947, del que no sabemos casi nada—, escribidnos.

Referencias