Anki es un programa gratuito de tarjetas para memorizar que decide él cuándo te toca repasar cada palabra: justo antes de que se te olvide. Funciona en el ordenador, en el móvil y en el navegador, y se usa en ratos de diez minutos. Aquí tienes qué es, cómo se instala paso a paso y cómo meterle el mazo de las 1.000 palabras más usadas del esperanto que hemos preparado en el grupo.
¿Qué es Anki?
Anki es un programa de tarjetas de memoria. Cada tarjeta lleva una pregunta delante y la respuesta detrás, como las fichas de cartón de toda la vida: domo por un lado, «casa» por el otro.
La diferencia con el cartón es que el programa lleva la cuenta. Cuando ves una tarjeta le dices si te has acordado o no, y con esa respuesta calcula qué día conviene volver a enseñártela. Lo que llevas bien se aparta durante semanas; lo que se te atraganta vuelve mañana.
El nombre viene del japonés: anki (暗記) quiere decir «memorización». Es software libre, con licencia AGPL-3, y lo puedes usar para lo que quieras sin pedirle permiso a nadie. Las tarjetas se guardan en tu ordenador, no en el de una empresa.
¿Por qué funciona mejor que repasar una lista?
Porque aprovecha cómo olvidamos. Una palabra que miras hoy se te va en un par de días; si la vuelves a ver justo cuando estaba a punto de irse, aguanta mucho más. Repetir eso unas cuantas veces, cada vez más espaciado, es lo que se llama repetición espaciada.
Anki hace esa cuenta por ti. Con los ajustes que recomendamos más abajo, una palabra que vas acertando aparece a los diez minutos, a los dos días, a los once días, a los cuarenta y tres días, a los cinco meses, al año y cinco meses y luego a los casi cuatro años. Si fallas, vuelve al principio y sube más despacio.
El cálculo lo hace un algoritmo llamado FSRS, que aprende de tus propias respuestas en vez de aplicar una regla fija igual para todo el mundo. Le dices qué porcentaje de aciertos quieres —lo normal es el 90 %— y él decide los días.
¿Cuánto cuesta?
Nada, salvo en iPhone y iPad.
- Ordenador —Windows, Mac y Linux—: gratis.
- Android: gratis.
- Navegador, desde cualquier aparato: gratis.
- iPhone y iPad: la aplicación oficial, AnkiMobile, cuesta 29,99 € una sola vez, sin cuotas ni compras dentro (precio de la tienda española, mirado el 20 de septiembre de 2026). Ese pago es lo que financia todo lo demás.
Si tienes iPhone y no quieres pagar, puedes estudiar igualmente desde el navegador del móvil, que es gratis.
¿Cómo se instala en el ordenador?
La página oficial de descarga es apps.ankiweb.net. La versión de ahora es la 26.09.2, del 15 de septiembre de 2026.
- Entra en apps.ankiweb.net y pulsa el botón de descarga. La página reconoce sola si estás en Windows, en Mac o en Linux.
- Windows: se baja un archivo acabado en .exe. Doble clic y siguiente, siguiente.
- Mac: se baja un .dmg. Se abre y se arrastra Anki a la carpeta de Aplicaciones.
- Linux: el archivo de la página oficial, o desde Flathub con la orden
flatpak install flathub net.ankiweb.Anki. - La primera vez que se abre pregunta el idioma. Está en castellano, en catalán y también en esperanto.
Cuidado con una trampa en Linux: en el gestor de programas de algunas distribuciones sale un Anki con el mismo nombre que es la versión 2.1.15, de 2019, y no tiene FSRS. Baja el de la página oficial o el de Flathub.
¿Cómo se instala en el móvil?
- Android: se llama AnkiDroid y está en Google Play y en F-Droid, gratis. La versión de ahora es la 2.24.1.
- iPhone y iPad: AnkiMobile, en la App Store, 29,99 €.
- Sin instalar nada: en ankiweb.net te haces una cuenta gratuita y estudias desde el navegador.
Cuidado con las imitaciones: en las tiendas hay aplicaciones con nombres parecidos que no son ésta. La de Android es AnkiDroid y la de iPhone es AnkiMobile, y las dos salen enlazadas desde la página oficial.
¿Cómo se añade el mazo de esperanto?
El mazo es un archivo suelto que acaba en .apkg. Se descarga una vez y se abre con Anki; a partir de ahí vive dentro del programa.
En el ordenador
- Entra en la página del mazo en AnkiWeb y pulsa Download. El archivo se queda en tu carpeta de descargas.
- Abre Anki y ve al menú Archivo → Importar…
- Busca el archivo que acabas de bajar y ábrelo.
- Sale una pantalla de opciones de importación. No hay que tocar nada: pulsa Importar.
- Cuando ponga Importación completa, cierra esa ventana. El mazo ya está en la lista de la pantalla principal.
Atajo: si haces doble clic sobre el archivo descargado, Anki se abre solo y va directo al paso 4.
En Android
- Descarga el archivo desde el móvil, en la página del mazo en AnkiWeb.
- Ábrelo, desde el aviso de descarga terminada o desde la carpeta de descargas.
- AnkiDroid se abre solo y pregunta si quieres importarlo. Dile que sí.
Si no se abre solo, entra en AnkiDroid, abre el menú de la lista de mazos y busca Importar.
En iPhone y iPad
- Descarga el archivo con Safari, en la página del mazo en AnkiWeb.
- Toca el archivo descargado y elige compartir → AnkiMobile.
- La aplicación pregunta si lo importas. Acepta.
Cuando salga una versión nueva
Si corregimos algo o añadimos cosas, habrá una versión nueva del mazo. No hay que borrar nada ni empezar de cero: se descarga el archivo nuevo y se importa encima, igual que la primera vez. Lo que cambie se actualiza y lo que llevas estudiado se queda como estaba.
¿Qué lleva el mazo por dentro?
Las 1.000 palabras más usadas del esperanto, puestas en orden: primero la que más sale en los textos y al final la que menos.
La lista no nos la hemos inventado. Sale del Tekstaro, el corpus del esperanto, que recoge más de diez millones de palabras de libros, revistas y textos desde Zamenhof hasta hoy. De ahí sale un dato que anima bastante: las 100 palabras más usadas son el 52,70 % de todo lo que se escribe en esperanto, y las 1.000, el 76,15 %. O sea, que con mil palabras entiendes tres de cada cuatro que te encuentres.
Cada tarjeta lleva:
- La palabra y el puesto que ocupa: «la 214 de 1.000».
- El significado en castellano, en dos o tres palabras.
- Qué clase de palabra es: verbo, nombre, adjetivo o partícula.
- Una frase de ejemplo corta con la palabra dentro, y su traducción.
- La familia de la raíz, cuando la tiene: lerni (aprender) → lernejo (escuela), lernanto (quien aprende), lernolibro (libro de texto).
De momento el mazo va en un solo sentido, del esperanto al castellano, y no lleva audio. Está pensado así a propósito: la vuelta dobla el trabajo diario y conviene encenderla cuando ya se lleven bien las primeras. El audio no está porque no tenemos voces creadas con inteligencia artificial: más adelante buscaremos personas voluntarias que graben los audios, para incluirlos en el mazo.
¿Qué ajustes conviene ponerle?
En la lista de mazos, pulsa la rueda dentada que hay a la derecha del nombre y elige Opciones. En el bloque Límites diarios y en el de FSRS, del final:
- Tarjetas nuevas/día: 10. A ese ritmo las 1.000 salen en unos cien días. Con 20 el repaso diario se te va a media hora.
- Repasos máximos/día: 20. Es el freno para que no se te amontonen si un día no estudias.
- FSRS: encendido. Está en el último bloque de esa misma pantalla. Si aparece apagado, enciéndelo.
- Retención deseada: 0,90. Quiere decir recordar nueve de cada diez. Subirla a 0,95 casi dobla el trabajo de cada día.
Luego, el botón Guardar, arriba a la derecha.
Un aviso: los repasos y las tarjetas nuevas comparten el mismo tope. Con 20 repasos pendientes no te saldrá ninguna palabra nueva ese día, y eso es justo lo que se busca: primero se consolida lo que ya tienes.
¿Cómo se estudia cada día?
Pulsas el mazo, sale la palabra, piensas la respuesta y le das a Mostrar respuesta. Entonces salen cuatro botones:
- Otra vez: no me acordaba. Vuelve en menos de un minuto.
- Difícil: me ha costado. En una palabra nueva, vuelve a los seis minutos.
- Bien: me he acordado. En una palabra nueva, vuelve a los diez minutos.
- Fácil: lo sabía de sobra. En una palabra nueva, no vuelve hasta dentro de seis días.
Lo único que hay que hacer bien es contestar con honradez. Si pulsas «Bien» cuando en realidad has dudado, el programa se cree que lo sabes y te la enseña dentro de un mes, cuando ya se te habrá ido.
Y diez minutos todos los días valen mucho más que dos horas el domingo. El cálculo entero está montado sobre que aparezcas a diario.
¿Se puede estudiar en el móvil y en el ordenador?
Sí. Te haces una cuenta gratuita en ankiweb.net, la pones en los dos aparatos y pulsas sincronizar. Lo que estudies en el autobús aparece en el ordenador al llegar a casa.
Un detalle: los mazos no se pueden meter directamente desde la web. El archivo se importa primero en el ordenador o en el móvil, y desde ahí sube solo al sincronizar.
¿Basta con Anki para aprender esperanto?
No, y conviene decirlo claro. Un mazo de vocabulario te da las piezas, no el idioma: saber mil palabras sueltas no es saber hablar, igual que saberse los ingredientes no es saber cocinar.
Anki va bien como complemento de un curso, de un libro o de una clase, para que el vocabulario no se te escape entre semana y semana. Si estás empezando, mira Aprende esperanto y los cursos de esperanto en línea.
¿Y si me atasco?
Escríbenos desde la página de contacto y te echamos una mano, tanto si se te resiste Anki como si lo que falla es una tarjeta del mazo. El mazo lo estamos haciendo nosotros, así que si ves un fallo o una frase que chirría, dínoslo y lo arreglamos para todo el mundo.
