El déficit que las cuentas no mostraban: UEA lleva desde 1998 sosteniéndose con herencias y rentas

El 19 de mayo de 2018, el director general de la Universala Esperanto-Asocio hizo un cálculo y lo firmó: si la asociación no se hubiera subvencionado a sí misma con las rentas y las extracciones de su propio patrimonio, habría cerrado en pérdidas todos y cada uno de los años entre 1998 y 2016. La suma de esas subvenciones internas en diecinueve años es de 2.056.872,66 €. El documento no es una filtración ni una denuncia: está colgado en el archivo de documentos del comité de la asociación, firmado y con su nombre.

Gráfico de barras titulado «Spezokonto sen ĉefaj subvencioj»: diecinueve barras, todas por encima de cero, entre 34.000 y 191.000 euros.
Gráfico de barras titulado «Spezokonto sen ĉefaj subvencioj»: diecinueve barras, todas por encima de cero, entre 34.000 y 191.000 euros.

El gráfico del documento. Cada barra es lo que habría perdido UEA ese año sin el dinero que sacó de su propio capital. El original no lleva los años en el eje: los da la tabla de al lado, que reproducimos más abajo.

Por qué no bastaban los socios

Antes del cálculo conviene un dato de escala, porque explica todo lo demás: la UEA nunca ha tenido suficientes socios para financiarse con las cuotas.

Gráfico de líneas con los socios de la UEA de 1908 a 2016: los socios individuales se mueven siempre entre cinco mil y nueve mil, mientras que los socios adheridos suben desde los años cincuenta hasta un máximo de 36.351 en 1987 y caen en picado después de 1989.
Gráfico de líneas con los socios de la UEA de 1908 a 2016: los socios individuales se mueven siempre entre cinco mil y nueve mil, mientras que los socios adheridos suben desde los años cincuenta hasta un máximo de 36.351 en 1987 y caen en picado después de 1989.

Socios individuales y socios adheridos, 1908-2016. Datos de los Jarlibroj y de la revista Esperanto de la UEA, recopilados en la Wikipedia en esperanto.

En más de cien años, los socios individuales nunca han pasado de diez mil: el máximo fue en 1925, con 9.424, y desde los años cincuenta la cifra oscila entre seis mil y ocho mil. En 2016 eran 4.365.

La otra línea engaña. Los socios adheridos —los socios de las asociaciones nacionales, por los que cada asociación paga a la UEA una cincuentava parte de la cuota— llegaron a 36.351 en 1987, y con ellos el total de la asociación tocó los 43.642. Parecía una organización de masas, y no lo era: entre 1989 y 1994 la cifra se desplomó a la mitad, y en 2016 el total era de 13.054. La Wikipedia en esperanto lo atribuye sin rodeos: «La kresko kaj malkresko inter 1979 kaj 1994 estis plejparte efiko de la evoluo en orienta Eŭropo».

Con cinco o siete mil socios de pago completo no se financia una organización internacional con oficina, revista y representación ante la ONU. La pregunta, por tanto, no es por qué la UEA tiene déficit: es de dónde ha salido el dinero durante un siglo.

Quién es UEA y qué es un spezokonto

La Universala Esperanto-Asocio (UEA) es la asociación mundial de esperantistas, fundada en 1908 y con sede en Rotterdam. Organiza cada verano el Congreso Universal, publica la revista Esperanto, mantiene una librería y tiene representación ante la ONU y la UNESCO. La gobierna un comité (komitato) formado sobre todo por delegados de las asociaciones nacionales, y la gestiona una junta (estraro) con una oficina central de personal contratado.

El spezokonto es la cuenta de resultados: lo que entra y lo que sale en un año. El bilanco es el balance: lo que se tiene y lo que se debe a 31 de diciembre. Los dos se presentan cada año al comité, y están en el elŝutejo de documentos comitales de la web de UEA, con documentos desde 2001.

El cálculo

La pregunta que se hace el documento es la que no se hace una cuenta de resultados normal: ¿qué habría pasado si UEA no tuviera patrimonio?

«Kia estus la situacio, se UEA estus nova organizaĵo, se ĝi do havus nek enspezojn pro uzo de kapitalo, nek enspezojn pro rento de kapitalo? Nu, en tiu kazo, UEA jam delonge tute ne estus daŭripova organizaĵo.»

«¿Cuál sería la situación si UEA fuera una organización nueva, si por tanto no tuviera ni ingresos por uso del capital ni ingresos por las rentas del capital? Pues, en ese caso, UEA hace mucho tiempo que no sería una organización sostenible.» (La traducción es nuestra.)

Las tres partidas que el documento descuenta son:

  • el déficit que la cuenta de resultados ya mostraba: 310.281,34 €;
  • las extracciones por la «regla del 20 %», que permite gastar una parte del dinero que llega por herencias: 488.713,85 €;
  • las rentas del capital: 1.257.877,47 €.

En total, 2.056.872,66 € con los que se alimentó la cuenta de resultados en diecinueve años. Y todavía falta una que el documento menciona sin cifrar del todo: el alquiler que UEA no paga por ser propietaria de la sede, un ahorro que calcula en «pli ol 500.000 EUR».

Año por año

Año Año
1998 34.531,00 2008 87.104,00
1999 43.923,00 2009 115.771,24
2000 72.643,00 2010 118.952,33
2001 147.108,00 2011 116.780,77
2002 191.706,00 2012 148.820,54
2003 163.468,00 2013 155.243,12
2004 84.048,00 2014 144.845,39
2005 64.565,00 2015 113.035,00
2006 55.714,00 2016 132.054,68
2007 66.559,59 Suma 2.056.872,66

La conclusión del documento es de una frase:

«Tio montras, ke UEA jam delonge havas strukturan deficiton. Antaŭe la deficito ne estis videbla, sed pro la akra falo ĉe la rentoj, la struktura deficito rekte estas videbla en la spezokonto.»

«Esto muestra que UEA hace mucho tiempo que tiene un déficit estructural. Antes el déficit no se veía, pero por la caída brusca de las rentas, el déficit estructural se ve directamente en la cuenta de resultados.» (La traducción es nuestra.)

Es la parte que vale la pena entender. El problema no apareció cuando las cuentas pasaron a números rojos: ya estaba ahí, y lo que cambió fue que los tipos de interés dejaron de taparlo. Mientras las rentas de un patrimonio de dos millones daban cien mil euros al año, el agujero se cubría solo y no salía en ninguna parte.

Tres meses antes: el grupo de trabajo

El documento de mayo de 2018 no llega en el vacío. El 19 de febrero de ese año, un grupo de trabajo nombrado por el comité había entregado su informe final, y es todavía más explícito. El primer punto:

«En la daŭro de nur 5 jaroj ni ne plu entute povos pagi salajrojn kaj aliajn elspezojn kaj ni devos komenci vendi la domon kaj uzi la investitan monon.»

«En solo 5 años ya no podremos pagar de ninguna manera los sueldos y otros gastos y tendremos que empezar a vender la casa y gastar el dinero invertido.» (La traducción es nuestra.)

Y añade que ese dinero invertido es de fondos finalistas y de cuentas de los socios, de manera que gastarlo en administración sería «ne nur morale neakceptebla sed supozeble eĉ kontraŭleĝa» —no solo moralmente inaceptable sino probablemente incluso ilegal.

Las cifras del anexo del informe, sobre el balance de 2016:

  • patrimonio bruto, poco menos de 6 millones de euros; acreedores, 2,4 millones; por tanto patrimonio neto de unos 3,6 millones;
  • de esos, el capital general es de casi 1.800.000 €, pero ahí entran el valor de los inmuebles, los deudores y el stock de la librería; descontándolos quedan «nur ĉ. 660.000 EUR, kiuj estas rekte kaj libercele uzeblaj» —solo unos 660.000 € directa y libremente disponibles;
  • con un déficit presupuestado de unos 150.000 € al año, «estos risko, ke UEA bankrotos post kvar aŭ kvin jaroj».

Y un dato que explica por qué el agujero no se había visto antes:

«Menciindas, ke la asocion savis du membroj en la pasintaj jaroj. En 1999 fluis al la kapitalo heredaĵo de ĉirkaŭ 900.000 EUR kaj en 2010 temis pri ĉirkaŭ 450.000 EUR. Sen tiu mono la asocio jam delonge estus bankrota.»

«Cabe decir que a la asociación la salvaron dos socios en los años pasados. En 1999 llegó al capital una herencia de unos 900.000 € y en 2010 se trató de unos 450.000 €. Sin ese dinero la asociación hace mucho tiempo que estaría en quiebra.» (La traducción es nuestra.)

La partida más grande del gasto era la nómina de la oficina central: 313.500 € presupuestados para 2018.

Cómo funcionan las herencias, y por qué no se gastan

Esas dos herencias de 1999 y 2010 no son una anomalía: son el modelo de financiación de la casa desde el primer día. Quien fundó la UEA en 1908, Hector Hodler, murió de tuberculosis en 1920 a los 32 años; era hijo del pintor suizo Ferdinand Hodler y en su testamento dejó la mitad de su patrimonio a la asociación, y la otra mitad a su mujer, Emilie. Los tres o cuatro mil volúmenes que tenía son el origen de la Biblioteca Hector Hodler.

Lo que pasa con una herencia cuando llega está reglamentado, y conviene leerlo porque es lo que hace que el patrimonio crezca y la caja no. El artículo 14 del Reglamento General dice que toda donación o herencia que pase de 50 cuotas MA holandesas se parte: «80% de la valoro aperas senpere en la bilanco» y el 20 % va a una reserva de la cual se puede pasar un tercio por año durante tres años a la cuenta de resultados — y aun así, «La Estraro povas tamen prokrasti la utiligon de tiu rezervo, se la spezokonto atingas ekvilibron sen ĝi». Lo que va al balance «aldoniĝas al la Asocia Kapitalo».

Una herencia, pues, no se gasta: se capitaliza, y solo se gotea una parte de ella. Por eso, de lo que tapó los déficits entre 1998 y 2016, las rentas del capital (1.257.877,47 €) son más del doble que el uso directo de herencias (488.713,85 €). Lo que pagaba las facturas no era el legado: era lo que el legado rendía.

Hay una cosa más que conviene decir: no se sabe cuántas herencias ha habido ni de quién. Libera Folio lo escribía en 2018 —«Laŭ la publike alireblaj financaj dokumentoj de UEA ne facile eblas vidi, precize kiom da donacoj kaj heredaĵoj la asocio efektive ricevis dum la lastaj jaroj»— y en 2020 volvía con el titular «UEA kaŝas informojn pri siaj fondaĵoj». Es exactamente la información que el comité seguía reclamando en agosto de 2026.

La otra serie: la edad de los socios

El mismo informe adjunta la estructura de edades del padrón de socios a 18 de octubre de 2017, publicada por el director general. El 44,63 % de los socios de UEA tenía más de 65 años. En Alemania, el país que el informe toma como referencia, la proporción equivalente era del 24,26 %. En el tramo de 36 a 40 años, UEA tenía el 3,51 % de sus socios, cuando la distribución alemana daría el 6,95 %.

La lectura del grupo de trabajo no se endulza:

«Simple oni povas diri, ke de nun ĝis 20-30 jaroj la plej granda parto de nia nuna membraro estos malaperinta pro forpaso kaj restos ĉefe nur malmultaj nun junaj membroj.»

«Simplemente se puede decir que de aquí a 20-30 años la mayor parte de nuestros socios actuales habrá desaparecido por defunción y quedarán sobre todo unos pocos socios que ahora son jóvenes.» (La traducción es nuestra.)

Los otros tramos del mismo documento afinan el retrato. En el de 66 a 70 años había 515 personas, que son el 12,93 % del padrón, cuando en Alemania ese tramo es el 6,07 %. En el de 36 a 40, la UEA tenía el 3,51 % y la distribución alemana daría el 6,95 %. (De paso: si 515 personas son el 12,93 %, el padrón de aquel día era de unas 3.983 personas. La aritmética es nuestra.) Schäffer lo cierra con una pregunta que, que sepamos, todavía no tiene respuesta: «Indas do eltrovi, kial la pli junaj Esperanto-parolantoj tiel malmulte aliĝas al UEA».

Al año siguiente, Mark Fettes publicó la distribución entera:

Gráfico de barras de la distribución de edades de los socios de la UEA en 2018, por tramos de cinco años: la barra más alta es la de 66-70 años, con cerca de 580 personas, y hay un valle claro entre los 31 y los 45 años.
Gráfico de barras de la distribución de edades de los socios de la UEA en 2018, por tramos de cinco años: la barra más alta es la de 66-70 años, con cerca de 580 personas, y hay un valle claro entre los 31 y los 45 años.

«Membraro en 2018 laŭ aĝo». Reproducción del gráfico publicado por Mark Fettes en Evoluvojoj por UEA surbaze de financaj faktoj kaj analizoj (2019).

El tramo más numeroso de toda la asociación es el de 66 a 70 años, con cerca de 580 personas. Hay un repunte entre los 21 y los 30 —los socios que vienen de TEJO— y a continuación un valle entre los 31 y los 45: la gente que se va cuando se acaba la edad juvenil y no vuelve.

Fettes añade una advertencia de método que conviene no esconder: «La datumoj ne estas perfektaj – supozeble ni ne vere havas tiom da membroj pli ol 100-jaraj». El gráfico, efectivamente, todavía tiene barras en los tramos de 101-105 y 106-110. Dicho de otra manera, el padrón conserva gente que ya ha muerto. Y su diagnóstico es de una frase: «Ja alvenadas pli junaj membroj (t.e. la membroj de TEJO), sed ne sufiĉaj por plene anstataŭi la homojn, kiuj forpasas aŭ simple iĝas tro aĝaj por plu pagi kotizon».

Y eso se lee directamente en la cuenta de resultados

Gráfico de línea de los ingresos por cuotas de la UEA de 1998 a 2018: se mueven alrededor de los 240.000 euros hasta 2015 y caen hasta unos 153.000 en 2018.
Gráfico de línea de los ingresos por cuotas de la UEA de 1998 a 2018: se mueven alrededor de los 240.000 euros hasta 2015 y caen hasta unos 153.000 en 2018.

«Kotizoj 1998-2018». Reproducción del mismo informe.

Los ingresos por cuotas se mantienen alrededor de los 240.000 € al año durante quince años y caen a partir de 2015 hasta unos 153.000 € en 2018: un tercio menos. Y Fettes advierte de no esperar que vuelvan: «Ni tamen ne antaŭvidu ke la enspezoj pro kotizoj baldaŭ rekreskos ĝis la nivelo de la antaŭa jardeko».

Quién decide, y cuántos años tiene

Como los socios eligen el comité y el comité elige la junta, la edad de arriba es consecuencia de la edad de abajo. Los años de nacimiento que son públicos:

Cargo Nacimiento
Duncan Charters presidente de la UEA, 2019-2025 1948 (presidió de los 71 a los 77)
Fernando Maia Jr. presidente de la UEA desde 2025 1983, Recife
François Lo Jacomo miembro de la junta 1954
Ana Ribeiro presidenta de TEJO desde 2025 1996

Cuando se anunció la elección de Maia, un miembro del comité lo celebró así: «Nia movado bezonas novan sangon… Mi tre ĝojas ke la Asocio havos junan prezidanton» — nuestra asociación necesita sangre nueva, me alegra mucho que tenga un presidente joven.

Joven, a los 43.

Qué pasó después

El plan del grupo de trabajo preveía ir cerrando el agujero poco a poco: déficits de 80.000 € en 2019 y 2020, 70.000 en 2021 y 2022, 50.000 en 2023 y equilibrio en 2024. Lo que pasó fue más brusco. El comunicado de prensa de UEA del 6 de septiembre de 2021 lo resume:

  • el gasto medio, de unos 466.000 € al año entre 2000 y 2019, se redujo a la mitad, hasta unos 231.000 €, en 2020;
  • la plantilla quedó en «ekvivalento de nur 3,22 plentempaj salajratoj», y aun así los sueldos son «pli ol 50 % de la jara elspezo»;
  • en veintiún años, «la akumulita deficito forprenis de la Kapitalo pli ol 675 000 EUR», mientras que los ingresos por rentas del periodo fueron de «pli ol 1 318 570 EUR».

Y la frase del mismo comunicado que alarga la serie hasta 2020:

«Se oni analizas la spezokontajn rezultojn ekde la jaro 2000, konsulteblajn en la menciita teko, oni konstatos, ke de tiam ĉiu jara rezulto estis deficita, escepte de 2020, kun pozitiva saldo de 184 EUR.»

«Si se analizan los resultados de la cuenta de resultados desde el año 2000, consultables en el mencionado archivo, se constatará que desde entonces cada resultado anual fue deficitario, excepto el de 2020, con un saldo positivo de 184 €.» (La traducción es nuestra.)

Veintiún ejercicios, uno en positivo, y por 184 euros.

La casa: la predicción de 2018 se cumplió

El grupo de trabajo había escrito en febrero de 2018 que en cinco años no podrían pagar los sueldos y «devos komenci vendi la domon». Pasó exactamente eso.

Fachada de la oficina central de la UEA en Rotterdam: una casa de ladrillo de tres plantas entre medianeras, con el número 176 al lado de una puerta de arco de medio punto, un escaparate a pie de calle con libros y un cartel pequeño con el nombre de la asociación.
Fachada de la oficina central de la UEA en Rotterdam: una casa de ladrillo de tres plantas entre medianeras, con el número 176 al lado de una puerta de arco de medio punto, un escaparate a pie de calle con libros y un cartel pequeño con el nombre de la asociación.

La oficina central en el Nieuwe Binnenweg 176 de Rotterdam, fotografiada en 2002. Foto de Joost Witteveen, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.

Es una casa de ladrillo entre medianeras en el barrio de Oude Westen, con el escaparate de la librería a pie de calle, y aloja la oficina central desde 1962.

En enero de 2022 el comité decidió, por 35 votos contra 15, que la venta la decidiría él y no los socios en votación general. Y en febrero de 2022 votó vender: 37 a favor, 13 en contra y 4 abstenciones, con la condición de que se vendiera «je prezo egala aŭ supera al la merkata valoro, kiu laŭ la esploroj de la estraro kaj la ĝenerala direktoro estas proksimume unu miliono da eŭroj». En el balance figura por unos 500.000 €. Uno de los que se oponían lo formuló así: lo que importa es que «post la proponita solvo UEA ne pli havus veran Centran Oficejon».

Cuatro años después todavía no se ha vendido. En septiembre de 2025 apareció un comprador que ofrecía 1,15 millones de euros y que en enero de 2026 no había pagado la garantía; en mayo de 2026 la casa volvía a estar en el mercado.

El contenido, en cambio, ya se ha ido

  • La Biblioteca Hector Hodler —las 30.000 piezas que empezaron con los libros del fundador— salió hacia Varsovia, a la Biblioteca Nacional de Polonia. El acto lo firmaron su director general, Tomasz Makowski, y el presidente de la UEA, Duncan Charters, el 14 de julio de 2023.
  • El archivo institucional —unos 800 contenedores, alrededor del 5 % del conjunto— fue a Viena, a la Biblioteca Nacional de Austria. El comité lo había decidido el 16 de octubre de 2021 por 35 votos contra 6.
  • El servicio de libros se traslada a Eslovaquia, y Ionel Oneț, la persona que lo llevaba, se jubiló en enero de 2026: desde entonces no tiene personal fijo.

Primero se vació la casa; todavía se tiene que vender.

El relevo del capital no han sido las cuotas: ha sido Bruselas

El presupuesto de 2025 prevé un déficit de solo 6.424 €. Pero se llega ahí con unos costes salariales de 120.000 € que «grandparte estu kovritaj de administra subvencio de EU»: Libera Folio lo tituló «UEA plu vivos per eŭropaj subvencioj» y concreta que la subvención europea cubre dos tercios de los sueldos. La frase que lo resume es del mismo artículo: «Ĉio dependas de la administra subvencio». La plantilla es hoy de 3,45 equivalentes a jornada completa.

El riesgo de ese modelo ya se ha materializado, pero en la organización hermana: TEJO no ha recibido la subvención administrativa de 2026, que según su propio presupuesto habría sido «preskaŭ duonon de la planitaj enspezoj», y en julio buscaba tesorero bajo el titular «Kiu volas esti la kasisto de krizanta TEJO?». Cuánto dinero europeo han recibido las entidades esperantistas y para qué, lo contamos en 1,6 millones de euros en dieciocho años.

En tres etapas: herencias y rentas hasta los años 2000; nada que las sustituya cuando caen los tipos; y subvenciones europeas desde mediados de la década pasada. Ninguna de las tres es lo que pagan los socios vivos por servicios que quieren.

Cómo está la cosa hoy

El pulso continúa. El 1 de julio de 2026, Libera Folio informaba de que los revisores del comité llevan años pidiendo que las cuentas de UEA pasen una auditoría profesional y que eso todavía no ha ocurrido. El 8 de agosto de 2026, el comité se negó a tratar el presupuesto y la subida de cuotas porque le faltaba información detallada sobre la economía de la asociación y sobre los fondos, y encargó a la junta un plan financiero plurianual, el detalle de ingresos y gastos de cada fondo y el cierre de las cuentas de los congresos de 2022, 2023, 2024 y 2025.

Qué no dice todo esto

Conviene no leer ahí más de lo que hay.

  • No dice que UEA esté en quiebra. Dice que tiene patrimonio y que una parte es líquida, y que el problema es la diferencia sostenida entre ingresos y gastos corrientes.
  • No dice que nadie lo escondiera. Todo lo que aquí se cita lo escribió la propia asociación, lo firmó su director general o un grupo nombrado por su comité, y está colgado en su web.
  • No es una peculiaridad del esperanto. Una organización con patrimonio antiguo, socios envejecidos y gasto fijo alto es un caso común en el mundo asociativo. Lo que tiene de interesante este es que hay veinte años de cuentas publicadas para poder mirarlo.

Y una advertencia sobre las fuentes: desde 2020 los documentos financieros de UEA ya no se descargan sin cuenta. Las direcciones existen y devuelven una respuesta vacía. Los documentos que aquí se citan son los que todavía estaban abiertos cuando se archivaron; para los años posteriores solo tenemos lo que la asociación publica en comunicados y lo que informa la prensa del movimiento.

Fuentes

Véase también

Referencias

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