El 7 de marzo de 2017, Enric Baltasar firmó para TEJO —la organización mundial de la juventud esperantista— un informe de cuarenta y dos páginas con una conclusión incómoda: de las 46 secciones nacionales que TEJO tenía sobre el papel, el estudio solo pudo identificar 29 con alguna actividad, y unas cuantas estaban «sin duda muertas desde hace varios años». El informe proponía dar de baja trece países, y advertía de que dos de esos tenían representante con voto en el comité.

Mapa de los países que contestaron la encuesta KODEJO 2016, en verde sobre el mapamundi, en la portada del informe.
Portada del informe: en verde, los sesenta países que contestaron.
«Informado ne estas celo, sed agado»
El informe abre con una frase que resume todo lo que Baltasar piensa de cómo se promociona el esperanto:
«Kiam mi trejnas aktivulojn, unu el miaj oftaj demandoj estas “Kion vi celas fari kiam vi prelegas pri Esperanto?”, kies respondo kutime estas “Informi onin”. Ne, informado ne estas celo, sed agado. La ĝusta respondo estas okazigi rezulton, kutime sukcesi ke oni faru agon kiun ni deziras, ekzemple eklerni la lingvon.»
«Cuando formo a activistas, una de mis preguntas frecuentes es “¿qué pretendes conseguir cuando das una charla sobre el esperanto?”, y la respuesta suele ser “informar a la gente”. No: informar no es ningún objetivo, es una actividad. La respuesta correcta es producir un resultado, normalmente conseguir que la gente haga una acción que queremos, por ejemplo ponerse a aprender la lengua.» (La traducción es nuestra.)
La palabra informado es de las más repetidas del vocabulario organizativo esperantista: es lo que hacen las comisiones de información, los folletos y las charlas. Decir que no es un objetivo sino una actividad es, dicho en un documento oficial de la organización mundial, una enmienda a la manera de trabajar de medio movimiento.
Qué es KODEJO y qué medía
KODEJO —Kompleta Demandaro por Esperantaj Junularaj Organizoj, «cuestionario completo para las organizaciones juveniles esperantistas»— es una encuesta anual de TEJO que existe desde 2008. La de 2016 la llevaron las comisiones de Landa Agado (actividad por países) y de Scienca kaj Faka Agado, y la firma Baltasar.
Contestó gente de sesenta países: treinta y cinco organizaciones juveniles constituidas y veinticinco «referencpunktoj», la figura que él mismo había impulsado para dar voz a los países que no tienen ninguna organización. Por continentes, Europa el 40 %, Asia y América el 20 % cada una, África el 18,3 % y Oceanía —que aparecía por primera vez— el resto.
El embudo
El modelo de análisis es el que él aplicaba a todo: un embudo de fases.

Gráfico del informe con las cuatro fases: DEZERTO, ĜERMO, KONSTRUO y DISVOLVIĜO, cada una con su símbolo.
Cuatro estados —desierto, germen, construcción y desarrollo— para situar cada país y, sobre todo, para saber en qué fase está y qué le hace falta. El sistema anterior, de 2014, clasificaba las organizaciones en cinco grados de actividad; él lo cambió para que no dependiera de la encuesta y sirviera también para los países sin ninguna organización.

Tabla del informe con los países repartidos en las cuatro fases y en tres filas según si son más activos, igual o menos activos que el año anterior.
Cada país, en su fase y con la flecha de si sube o baja. Lo dice el informe mismo: son «tipos puros», y un país puede estar muy cerca del siguiente.
Las bajas
La parte que tenía que doler es la 4.3, Eksigo. El cálculo: 46 secciones nacionales oficiales, 29 identificables como mínimamente activas —un 37 % menos—, y algunas de ellas muertas desde hacía años.
La propuesta era dar de baja trece: Bulgaria, China, Grecia, Haití, Israel, Cuba, Croacia, Madagascar, Portugal, Rumanía, Serbia, Suecia y Estados Unidos. Y el informe añade lo incómodo: dos de esas trece tenían Komitatano A, es decir, representante con voto en el órgano que tenía que aprobar la baja.
El argumento contra limpiar la lista era de cara al exterior —queda mejor decir que estás en muchos países—, y Baltasar responde con un caso:
«Kiam tiu okazinta la pasintan monaton, kiam danke al nia kvantargumenta fanfaronado reprezentanto de neesperanta amerika organizo petis al ni kontaktinformojn kaj komenciĝis diskuto en la eksterrilata komisiono pri kiun nomon diri, ĉar nia usona sekcio estas mortinta.»
«Como pasó el mes pasado, cuando, gracias a nuestra fanfarronada de cantidad, un representante de una organización americana no esperantista nos pidió contactos y se abrió una discusión en la comisión de relaciones exteriores sobre qué nombre darle, porque nuestra sección de Estados Unidos está muerta.» (La traducción es nuestra.)
También proponía cambiar la norma que impide a una organización dada de baja volver a pedir el ingreso hasta dos años después: «ni ne devus eterne loĝi kun amasiĝantaj kadavroj» —no deberíamos vivir para siempre acumulando cadáveres—, pero tampoco castigar a quien reconoce que está inactivo.
Y acababa invitando a UEA a hacer el mismo ejercicio con sus asociaciones nacionales, y ofreciéndose a ayudar.
El otro lado: el taller de treinta minutos
El mismo que escribía esto preparaba materiales para el otro extremo de la cadena. De aquellos años se conserva su taller de esperanto de treinta minutos, una presentación de cincuenta diapositivas con el logotipo de la Valencia Esperanto-Asocio, que hace exactamente lo que él predicaba: no explicar la lengua, sino poner a la gente a usarla.
El itinerario es escribir y pronunciar → inventar palabras → contar hasta el infinito → empezar a hablar, y las diapositivas centrales son pizarras con una palabra: Amiko, Lerni, Tago, Ĉokolado, Mi estas Enric. La idea es que el público adivine qué quieren decir antes de que nadie le explique ninguna regla.
Tiene, eso sí, un detalle que vale la pena señalar, porque se contradice con lo que él diría después: la diapositiva «¿Qué es el esperanto?» dice que es «la lengua planificada más popular del mundo», «la más fácil de aprender» y que «ayuda a aprender otros idiomas más rápidamente» — las tres frases del argumentario que años más tarde calificaría de insuficientes por no ir acompañadas de ningún dato.
- Taller de esperanto, 30 min (PDF, 49 diapositivas)
- Raporto pri KODEJO 2016 (PDF, 42 páginas, en esperanto)
Qué ha sido de ello
KODEJO sigue existiendo —la última edición que TEJO anuncia en su web es la de 2020—, pero el informe de 2016 ya no está. De la serie todavía se pueden leer, en Internet Archive, las ediciones de 2008, 2009, 2010, 2011 y 2013. La copia que reproducimos aquí es la que conserva su autor.
Fuentes
- Baltasar, Enric. Raporto pri KODEJO 2016: Raporto pri la junulara movado. TEJO, Komisiono pri Landa Agado y Komisiono pri Scienca kaj Faka Agado, 7 de marzo de 2017, 42 p. Ejemplar conservado por el autor y cedido a este sitio el 13 de septiembre de 2026; se conserva copia aquí.
- Baltasar, Enric. Taller de esperanto, 30 min. Presentación de la Valencia Esperanto-Asocio, sin fecha. Copia aquí, sin la última diapositiva, que lleva datos de contacto personales.
- TEJO. Página de KODEJO y las ediciones anteriores conservadas en Internet Archive.
Véase también
- La Asociación Valenciana de Esperanto (2013)
- «Ninguna activa»: el año en que TEJO dejó de preguntar a sus secciones y las midió
- Los eternos principiantes
Entrada incorporada retrospectivamente el 13 de septiembre de 2026. La fecha de la entrada corresponde al documento o actividad original.
Referencias
- La Asociación Valenciana de Esperanto (2013): un ensayo de relevo generacional
- «Ninguna activa»: el año en que TEJO dejó de preguntar a sus secciones y las midió
- Los eternos principiantes
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