La revista pedagógica que se escribe en esperanto

Empieza el curso, y entre las revistas que circulan entre el profesorado hay una escrita en esperanto: la Internacia Pedagogia Revuo, órgano de la liga internacional de docentes esperantistas. Es una red mundial de verdad y pequeña de verdad —690 socios en 2024, de los cuales 294 reciben el papel y 10 viven en España—, y ha pasado por aquí: su congreso mundial se hizo en Valencia en 1993 y un maestro de Callosa de Segura fue vicesecretario

La cifra que mejor describe la Internacia Ligo de Esperantistaj Instruistoj (ILEI) no es el número de países a los que llega, sino la tirada de su revista. La última estadística mundial completa que ha publicado, la de 2024, cuenta 690 socios repartidos en 72 territorios —solo 60 con algún miembro— y, junto a cada país, cuántos reciben Internacia Pedagogia Revuo (IPR) en papel: 294 en todo el mundo. En España, 10 socios y 2 ejemplares. (estadística oficial, PDF)

La propia ILEI se presenta de otra manera: «tiene 37 secciones nacionales y miembros en más de 70», dice su portada, con la frase cortada como aparece allí (ilei.info). Las dos cosas son ciertas y conviene leerlas juntas, porque «presencia en setenta países» y «trescientos ejemplares» describen el mismo objeto desde distancias muy diferentes.

Eso es, exactamente, lo que hace interesante el caso. No hay ninguna masa social detrás: hay unos cuantos centenares de personas dispersas que han mantenido durante décadas una revista especializada, un congreso anual, unos exámenes y unos cuantos proyectos docentes. Y una parte de esa historia se escribió en la Comunidad Valenciana.

Docentes esperantistas, no profesores de esperanto

El nombre contiene una distinción que la liga se toma en serio. Esperantistaj instruistoj quiere decir «docentes esperantistas», no instruistoj de Esperanto, «profesores de esperanto». El redactor de la revista desde 1995, el húngaro Jozefo Németh, lo dejó por escrito en una conferencia sobre la historia de la cabecera:

«ILEI = Internacia Ligo de Esperantistaj Instruistoj (ne EO-instruistoj) · IPR = Internacia Pedagogia Revuo (ne ILEI-revuo)»

Es decir: ni la liga es de profesores de esperanto, ni la revista es el boletín de la liga. En la misma presentación, hecha en 2022, lo cuantifica: en los cuatro números anteriores, los artículos sobre ILEI eran el 23 % de los textos y el 23 % de las páginas; el resto iba de otras cosas (presentación, PDF).

Que esto no se debe exagerar lo dice el plan de trabajo vigente, aprobado en 2026: formación de profesores de esperanto, cursos, exámenes, proyectos escolares, materiales didácticos (PDF). ILEI es una organización esperantista especializada en educación, no una asociación general de ciencias de la educación. Pero el lema que lleva en la cabecera —«…ni instruas Esperante!», «enseñamos en esperanto»— señala la otra mitad de la idea: la lengua como instrumento para hablar de enseñanza, y no solo como asignatura.

Qué hay dentro de la revista

Portada de la Internacia Pedagogia Revuo 2024/1
Portada de la Internacia Pedagogia Revuo 2024/1

Portada del número 2024/1, el que ILEI ofrece como muestra. Encima, el ISSN y la oficina de expedición postal en Amberes; debajo, el comité de redacción y los dieciséis colaboradores del número.

El número 2024/1, que se puede leer entero, da la medida exacta de lo que es IPR: la presencia del esperanto en la Conferencia General de la UNESCO, un artículo de Renato Corsetti sobre quién debe ocuparse de la enseñanza universitaria de la lengua, una crónica del Museo de Esperanto de la Universidad de Zaozhuang, diez páginas de noticias de nueve secciones nacionales y una entrevista sobre la teoría Nakamura (PDF).

Presentar esto como una revista académica sería engañar al lector, y quien lo dice más claro es el propio redactor. Hay un comité científico desde 2006 —lo preside Humphrey Tonkin, de la Universidad de Hartford— pero solo actúa cuando hace falta: «si llega a la redacción un artículo dudoso, pedimos la opinión del comité científico». Y a continuación, la frase que mejor describe el funcionamiento real:

«Fakte – krom kelkaj esceptoj – ni aperigas ĉion, kion ni ricevas.»

«De hecho, salvo algunas excepciones, publicamos todo lo que recibimos.»

Es una revista profesional y asociativa con contenidos pedagógicos, con artículos de nivel muy desigual, y es ILEI quien lo dice.

Los números recientes muestran de qué se ocupa hoy: en 2025 se abre una sección sobre inteligencia artificial en la enseñanza, a cargo de Françoise Noireau (sumario); en 2026, una serie de Ekaterina V. Bebenina sobre el experimento de Paderborn —la tentativa alemana de usar el esperanto como preparación para otros idiomas—, una crónica de un coloquio sobre pedagogía Freinet firmada por Renée Triolle y un artículo de TIDA Syuntaro sobre la enseñanza del esperanto en las universidades japonesas (2026/1 · 2026/2).

Que un experimento aparezca en IPR no quiere decir que esté demostrado: sobre Paderborn y el resto de experiencias propedéuticas ya vimos aquí que la evidencia es mucho más floja de lo que se repite. Lo que la revista permite es otra cosa: seguir qué prueban, qué discuten y qué se creen los docentes esperantistas, década tras década.

Valencia, 1993: el congreso mundial de los maestros

Aquí la historia deja de ser de otros. La 27.ª Conferencia de ILEI se celebró en Valencia la primera semana de agosto de 1993, justo después del 78.º Congreso Universal. La crónica la escribió el 5 de agosto el presidente entrante, Duncan Charters, y el Valencia Luno la publicó en el número 38, de diciembre de aquel año:

«Los 50 participantes de 16 países incluían 10 jóvenes que estudiaron en la Lengua Internacional Esperanto materias diversas como matemáticas y geografía, incluida una lección de lengua española. Ese gimnasio para escolares de 13 a 16 años lo dirigieron dos alumnas de la rama pedagógica de la sección de esperanto de la Universidad ELTE de Budapest, Hungría.»

Charters, catedrático en el Principia College de los Estados Unidos, fue elegido allí presidente de la liga en aquella sesión valenciana. Treinta y un años después sigue figurando en el comité científico de IPR, junto a Tonkin y Corsetti. Del comité local de organización, el boletín del grupo deja constancia de que ayudaron Ana Montesinos de Gomis y Augusto Casquero de la Cruz, que años después recibiría el título de profesor de esperanto de ILEI (Valencia Luno n. 38).

No fue un episodio aislado. El vínculo valenciano con la liga viene de antes y continúa después:

  • Francisco Zaragoza Ruiz (1909-1997), maestro de escuela pública en Callosa de Segura, fue vicesecretario de ILEI. Su Método frásico · Perfraza metodo, un libro de veinte lecciones, se hizo en el colegio nacional de aquella ciudad bajo los auspicios de la liga; la segunda edición, de cinco mil ejemplares, la pagó la Caja de Ahorros de Alicante y Murcia.
  • En diciembre de 1984, el servicio correspondiente de la Generalitat Valenciana aceptó una propuesta «de los dirigentes de ILEI de Callosa de Segura» para hacer un curso de esperanto en horario lectivo en un colegio público de la población. El boletín que lo contaba, parte interesada, lo presentaba como «la primera vez en España» que eso ocurría (Valencia Luno n. 13, enero de 1985).
  • Félix Navarro Clemente, delegado de UEA para la enseñanza en Valencia, era delegado de ILEI en 1990.
  • En diciembre de 1995, el boletín anunciaba que Julio Tarín asumía el cargo de jefe de delegados de ILEI en España desde el Grupo Esperanto de Valencia, con dos encargos: saber qué socios españoles querían seguir siéndolo y retomar los exámenes de la liga (Valencia Luno n. 41).

Contrasta con el mapa de ahora. En la lista de secciones con representación en el comité —actualizada el 14 de julio de 2025— está China con 69 socios, Francia y Alemania con 38 cada una, Italia con 31, Corea y Hungría con 25, los Estados Unidos y Canadá con 26 conjuntamente… y España no aparece, aunque la estadística de 2024 todavía la contaba como sección (comité).

Treinta horas de oro, y lo que salió de verdad

El proyecto más elaborado de ILEI es 30 Oraj Horoj («30 horas de oro»), puesto en marcha en Italia en 2021 con el Instituto Italiano de Esperanto: 20 horas de videocurso y 10 de trabajo autónomo para profesorado de secundaria, con la idea de que después enseñen la lengua a sus alumnos (presentación de ILEI).

Ha salido del círculo esperantista: en 2023 llevó al Instituto Italiano a recibir el European Language Label de Erasmus+ y el INDIRE, y en 2025 Alessandra Madella lo presentó en EuroCALL, el congreso internacional de aprendizaje de lenguas asistido por ordenador, con publicación de la Editorial de la Universitat Politècnica de València.

Y la comunicación de EuroCALL es mucho más franca que cualquier folleto. Dice que 32 profesores han pedido el certificado del curso —27 en 2022, 10 en 2023, 3 en 2024, 2 hasta agosto de 2025—, que las matrículas bajan, y que la segunda fase, la de devolverlo al aula, «se ha realizado pocas veces»: solo un profesor, Carlo Nicola Colacino, ha podido hacer un curso elemental completo dentro del currículo, en un liceo científico de Cascina, cerca de Pisa, y el texto califica su caso de «unicum». Colacino no es profesor de lenguas sino de matemáticas y física, y planteó el esperanto como proyecto AICLE para mostrar a sus alumnos que las matemáticas también son una lengua, pero sin excepciones. Sus alumnos acabaron manteniendo correspondencia en chino y esperanto con los estudiantes de Zaozhuang.

La causa del freno que señala la autora no es pedagógica: el Instituto Italiano no ha conseguido entrar en la plataforma SOFIA del Ministerio de Educación italiano, de manera que a los profesores que hacen el curso no les cuenta como formación (texto completo, PDF). Una iniciativa documentada y reconocida, con resultados de aula de un solo caso: eso es lo que hay, y decirlo no le quita mérito.

El otro proyecto vivo es EToSo (Esperanto-Kursaro Tibor Sekelj), de 2020, con la Asociación Iraní de Esperanto y una idea de Renato Corsetti: cursos gratuitos por Zoom con lenguas vehiculares poco atendidas —suajili, indonesio, vietnamita, árabe—. De ahí ha salido una serie de talleres de origami en esperanto que ya pasa de los cien, que es la demostración más literal del lema: no aprender esperanto, sino aprender otra cosa en esperanto.

Por qué no en inglés, simplemente

Para un profesor de lenguas, la objeción es evidente: el inglés le da una comunidad profesional incomparablemente más grande, bibliografía, congresos y revistas indexadas en cualquier disciplina. Aprender esperanto solo para hablar con otros docentes no es una decisión eficiente, y no tiene sentido fingir que sí.

El interés es otro. Una parte es experimental —qué pasa cuando gente con lenguas maternas distintas elige deliberadamente una lengua planificada como idioma común—; otra es que ninguno de los interlocutores tiene que hacer el papel de hablante nativo ante los demás; y la tercera, la más sencilla, es que estas personas ya tenían en común el esperanto antes de tener en común el oficio.

Eso hace de ILEI un nicho dentro de un nicho, cosa que no le quita existencia institucional: es una de las cuatro únicas asociaciones internacionales de una sola lengua que pertenecen a la FIPLV, la federación internacional de profesores de lenguas vivas fundada en París en 1931. Las otras tres son LATEUM para el inglés, IDV para el alemán y MAPRYAL para el ruso (FIPLV).

Una cabecera de 1908, con los cortes contados

Portada del primer volumen de la Internacia Pedagogia Revuo, 1908-1910
Portada del primer volumen de la Internacia Pedagogia Revuo, 1908-1910

Primer volumen de la revista (1908-1910), «órgano oficial de la Internacia Asocio de Instruistoj», redactado por Theodor Čejka en Bystřice-Hostýn, entonces en Moravia, Austria-Hungría.

El nombre viene de lejos, pero la publicación no ha sido continua y sería fácil venderla como si lo fuera. La ficha bibliográfica de referencia cuenta cinco series entre 1908 y 1939, una sexta francesa a finales de los años cincuenta y la que sale ahora. La primera va de noviembre de 1908 a finales de 1910: cuatro cuadernos, 114 páginas, unas 400 copias, editada por Theodor Čejka y Josef Krumpholc. La segunda y la tercera pasan por Amberes, Pirna y Dresde hasta 1922. La cuarta y la quinta son el órgano de la TAGE —fundada por doscientos maestros durante el congreso universal de Viena de 1924— hasta 1939, con 883 ejemplares en 1930 y 600 en 1932. Y la sexta, francesa, va de 1958 a 1960 (BitArkivo, que aloja los números digitalizados).

El redactor actual no cuenta igual. En su conferencia habla de tres épocas anteriores, avisa de que la clasificación que circula «seguramente se equivoca» en las fechas de final de las dos primeras, y añade un dato que la ficha no da: que en 1958 IPR se convirtió en órgano de ILEI y un año después dejó de salir. La serie actual arranca de una decisión del comité de la liga reunido en Helsinki en 1969; el primer número apareció en 1970, con Helmut Sonnabend de redactor (archivo histórico de ILEI). Las dos versiones se contradicen en los bordes, y ninguna de las dos es la nuestra: las dejamos aquí las dos.

Desde 1995 la hace Németh. Hasta el número 2022/2 había publicado 110 números y 4.712 páginas. Aquel año contó cuántos ejemplares enviaba: 336 en papel, de los cuales 145 gratis a bibliotecas, cargos y socios honorarios, y 221 electrónicos.

Cómo leerla, ahora que empieza el curso

IPR sale cuatro veces al año. Desde 2026 son 40 páginas por número, 160 al año, después de que la junta recortara el número de final de año para ahorrar la mitad del franqueo y poder mantener la edición en papel (nota del presidente). Es volver, exactamente, a la extensión que la revista tenía entre 1995 y 2008.

  • Todo el archivo es libre, y eso es lo más aprovechable de todo: desde el primer número de 1908 hasta el último de 2026, número a número, en el archivo de IPR. No hace falta ser socio ni pedir nada.
  • Si se quiere una muestra sin elegir, el número 2024/1 (PDF).
  • Los números históricos también están en BitArkivo, con la ficha bibliográfica de cada serie.
  • La cuota de ILEI con revista en papel y digital es de 25 € al año para los países de categoría A y 12,50 € para los de categoría B; solo digital, la mitad. Suscribirse a la revista sin hacerse socio cuesta 30 € (condiciones).

Este julio el congreso de la liga se ha hecho en la Universidad de Zaozhuang, en Shandong, con el tema «educar esperantistas profesionales y proteger la cultura del esperanto» y un simposio sobre conciencia lingüística «en tiempos de inteligencia artificial». Queda lejos. La 27.ª Conferencia, no: esa se hizo aquí, y todavía hay quien la recuerda.

Si has enseñado esperanto en un aula valenciana —o te has apuntado alguna vez a los exámenes de ILEI, o guardas materiales de aquellos cursos de Callosa—, nos interesa.

Véase también

Fuentes

  • ILEI. Membraro en 2024, estadística oficial de socios y suscripciones en papel por países (PDF).
  • ILEI. Página principal (secciones y presencia internacional) y Komitato (secciones representadas y número de socios, actualización de julio de 2025).
  • ILEI. Internacia Pedagogia Revuo: descripción, redacción, cuotas y condiciones de suscripción · archivo de números.
  • Németh, Jozefo. IPR – hieraŭ, hodiaŭ kaj morgaŭ, conferencia en VEKI-3, 24 de julio de 2022 (PDF): historia de la cabecera, redactores, tiradas y funcionamiento de la redacción.
  • Internacia Pedagogia Revuo 2024/1 (PDF) y sumarios de 2025/3, 2026/1 y 2026/2.
  • Mamduhi, Ahmad Reza. Ŝanĝo de paĝonombro de IPR en 2026 (nota).
  • ILEI. Laborplano de ILEI (2026-) (PDF) y presentación internacional de los proyectos (30 Oraj Horoj, EToSo).
  • ILEI. Historio: fundación de la liga en 1949, primer número de la serie actual (1970) y documentación administrativa.
  • Madella, Alessandra. «The «30 Golden Hours» project to learn and teach Esperanto», en EuroCALL 2025: Advancing CALL: New Research Agendas, Editorial Universitat Politècnica de València, 2025, p. 398-404. DOI 10.4995/EuroCALL2025.2025.21289 · PDF · ficha en RIUNET.
  • FIPLV. Organisation: perfil de la federación y lista de asociaciones miembros.
  • BitArkivo. Internacia Pedagogia Revuo: ficha bibliográfica de las series y números digitalizados desde 1908, entre ellos el primero, de noviembre de 1908.
  • Valencia Luno: n. 13 (enero de 1985), sobre el curso en horario lectivo de Callosa de Segura; n. 38 (diciembre de 1993), con la crónica de la 27.ª Conferencia de ILEI firmada por Duncan Charters; n. 41 (diciembre de 1995), sobre el nombramiento de Julio Tarín. Transcritos en Valencia Luno 1982-1990 y Valencia Luno 1991-2002.

Esta entrada todavía no tiene ningún comentario. Sé la primera persona en comentarla desde el fediverso.