«Hola, ¿habláis esperanto?»: el grupo, en directo en À Punt Ràdio (2025)

La noche del 15 de julio de 2025, el magacín A poqueta nit de À Punt Ràdio dedicó diecinueve minutos al esperanto. En el estudio había dos miembros del Grupo Esperanto Valencia —Luis Salag Laguarda y José Venancio Ferrer Tarín— y, al teléfono desde Cheste, Rosa Zanón Ferrando, del grupo Lum-Radio. La conversación, en valenciano y castellano, salió con el título «Cheste, un baluard de l’esperanto».

Imagen del episodio en la web de À Punt Mèdia.
Imagen del episodio en la web de À Punt Mèdia.

A poqueta nit era el magacín nocturno de À Punt Ràdio, en emisión desde el 7 de abril de 2025 de nueve a once de la noche. La casa lo presentaba como «una mirada serena, entretenida e inteligente de la actualidad»: la primera hora para el análisis del día, con tertulia y entrevistas, y la segunda para cultura y entretenimiento. La presentadora habitual era Clara Castelló, y la redacción corría a cargo de Elena Tamarit Escrivà, Xelo Miralles y Cristina Molina; aquella noche de julio fue Elena Tamarit quien condujo el programa e hizo la entrevista.

El programa no duró mucho más. A poqueta nit acabó ese mismo mes de julio de 2025, junto con la sección «Tenim memòria», y Elena Tamarit dejó À Punt después de siete años en la casa acogiéndose a la cláusula de conciencia del contrato —un mecanismo poco habitual—, por desacuerdo con la nueva línea editorial de la radiotelevisión pública valenciana. El ente se la reconoció y la indemnizó como si fuera un despido improcedente. En la entrevista que le hizo VilaWeb el 12 de septiembre de 2025 lo resumía así: «Me costó mucho irme de À Punt, pero no me reconozco en una dirección que es una correa de transmisión del Consell».

La sinopsis que publicó la casa sitúa de entrada el tema:

El esperanto es una lengua planificada, creada a finales del siglo XIX por el polaco Ludwig Zamenhof con la idea de ser neutral y fácil de aprender. A pesar de su simplicidad gramatical y vocación internacional, nunca consiguió convertirse en lengua global por falta de apoyo político, represión en regímenes autoritarios y la irrupción del inglés como idioma dominante. No obstante, todavía queda una comunidad activa de hablantes por todo el mundo, incluyendo Cheste, considerado una de las cunas del esperanto, que promueven el idioma como herramienta de paz, cultura y comprensión internacional.

Era la segunda vez en cuatro años que la radio pública valenciana hablaba con el grupo: el 26 de julio de 2021, Día del Esperanto, Podríem estar millor había entrevistado al presidente y al tesorero. Esta vez el espacio lo gestionó Luis Salag, después de contactos continuados con la casa, según explicó al grupo Elías Hernández el mismo día de la emisión.


Entrevista completa (19 minutos), emitida en À Punt Ràdio el 15 de julio de 2025.

Lo que se cuenta

Cada uno explicó cómo llegó ahí. Venancio Ferrer, por una noticiecita de dos líneas en el diario en 1979 —«curso gratuito de esperanto»— y un viaje de mochilero en tren, ese mismo año, por Bulgaria, Yugoslavia e Italia durmiendo en casa de esperantistas; su profesor había sido don Félix Navarro, y años después, de cartero en Valencia, le tocó repartirles la correspondencia a dos hijos suyos. Luis Salag, por un curso por correspondencia en Callosa de Segura a principios de los noventa y el 78.º Congreso Universal del Palau de la Música, en 1993. Rosa Zanón, por Cheste: «desde muy pequeñita, aquí ya se hablaba esperanto».

De Cheste, Rosa Zanón cuenta el origen: que el pueblo es una referencia del esperanto gracias a Francisco Máñez Sánchez, agricultor y autodidacta, que se hacía enviar la correspondencia internacional al casino del pueblo para que se viera. Hay, además, lo que se hace hoy: los cursos de la escuela de adultos, con la parte de conversación por Zoom que hace Elías Hernández, y el «Callejero Chestano» del colegio Giner de los Ríos, con las placas de las calles traducidas por QR a cuatro lenguas, el esperanto entre ellas.

Del grupo de Valencia salen la biblioteca de Tres Forques —«ciento veinte años de libros de esperanto», con el rótulo de normas que caligrafió don Félix en 1990—, la Casa del Voluntariado, los cursos por internet y el curso de verano de Dennis Keefe en la playa de Cullera. La entrevista se cierra con Luis Salag pidiendo a la presentadora que cite Los trenes de la esperanza, el libro de José Vicente Castillo García sobre los niños austríacos que los esperantistas valencianos acogieron en 1920, y con Rosa Zanón contando que el II Concurso Internacional Francisco Máñez de aquel año había recibido, según dijo, treinta y ocho trabajos de veinte países.

Transcripción de la entrevista

Transcripción automática, corregida solo en los nombres propios y en los errores inequívocos; puede contener errores, y los pasajes ininteligibles van marcados con […]. La entrevista se emitió en dos lenguas —la presentadora y los dos invitados del estudio hablan en valenciano, y Rosa Zanón responde desde Cheste en castellano—; aquí las preguntas van traducidas y las respuestas de Rosa Zanón se reproducen tal cual, y la versión valenciana conserva ambas lenguas originales. Los tramos en esperanto no los reconoce el transcriptor —Whisper no tiene esta lengua—, y aquí van restituidos a partir de lo que se oye. Las marcas de tiempo son clicables: llevan el audio a ese punto.

Elena Tamarit [00:34] — Ahora sí, a ver si lo digo bien: «Saluton. Ĉu vi parolas Esperanton?» Si no has entendido nada, traduzco: «Hola, ¿habláis esperanto?» A finales del siglo XIX, el oftalmólogo polaco Ludwik Zamenhof inventó lo que pretendía ser una lengua sin país, fácil de aprender y común. Cristina Molina, buenas noches.

Cristina Molina [00:55] — Buenas noches, Elena. Zamenhof, con una gran pasión por las lenguas, creó un sistema muy práctico. Solo tenía dieciséis reglas gramaticales y su pronunciación era casi fonética. Su facilidad de aprendizaje hizo que al principio pareciera una solución práctica para la diplomacia internacional, pero también se topó con multitud de obstáculos.

Elena Tamarit [01:17] — Nos lo explican a continuación. Venancio Ferrer, saluton! Kiel vi fartas?

Venancio Ferrer [01:23]Tre bone.

Elena Tamarit [01:24] — Y Luis Salag, saluton!

Luis Salag [01:27] — Buenas noches. Yo quería añadir que Zamenhof, cuando estaba en Varsovia, tenía unos motivos graves para crear esta lengua: en Varsovia había muchas religiones, muchas etnias, y no paraban de pelearse entre ellos.

Elena Tamarit [01:54] — Ahora nos lo contáis, ahora nos lo contáis. Dejadme saludar desde Cheste: tenemos a Rosa Zanón. Rosa, ¿cómo estás?

Rosa Zanón [02:01] — Hola, muy bien.

Elena Tamarit [02:03] — […] ¿Nos das una prueba?

Rosa Zanón [02:06] — Sí, muy bien. (Saluda en esperanto a Cheste, a los oyentes de À Punt Ràdio y a sus samideanoj Luis y Venancio.)

Elena Tamarit [02:26] — […] Cuéntanos, venga: Venancio, Luis, Rosa… Dime, Rosa, perdona.

Rosa Zanón [02:33] — No, perdona: si me hablas en castellano, mejor; pero bueno, te entiendo perfectamente.

Elena Tamarit [02:40] — ¿Me entiendes? Muy bien. Tú puedes contestar en castellano o en esperanto, como tú digas.

Rosa Zanón [02:43] — Yo puedo contestar en castellano o en esperanto, pero aquí en Cheste hablamos el castellano.

Elena Tamarit [02:48] — Sí, sí, sí. Si me entiendes, yo, si no te importa, mantendré el valenciano. ¿Cómo irrumpió el esperanto en vuestras vidas?

Rosa Zanón [02:57] — Pues yo conozco el esperanto desde muy pequeñita, porque aquí en Cheste, cuando yo ya era muy pequeñita, aquí ya se hablaba esperanto, pero hacía ya muchos años. Entonces, pues nada, siempre ha sido un atractivo para mí el aprender el esperanto.

Elena Tamarit [03:17] — ¿Y vosotros, Luis, Venancio?

Venancio Ferrer [03:20] — Yo, en 1979 —hace un montón de años—, leí un artículo… o sea, un artículo no, una noticiecita en el diario: «curso gratuito de esperanto». Yo no tenía ni idea, pero ya que me sobraba un poquito de tiempo, fui a ver, y descubrí que era una cosa muy interesante, un idioma muy sencillo. Y luego, después de hacer el curso, ese mismo año hice un viaje de mochilero en tren por medio del esperanto: por Bulgaria, Yugoslavia y todo eso, e Italia, y me mantenía en esperanto con la gente. Claro, previamente había contactado con ellos; no es que a todo el mundo le hables en esperanto, pero vamos, quiero decir que… Y después, lo que vi es que el esperanto, además de ser una lengua para poder comunicarse, era un sentimiento, no sé, de solidaridad de la gente, de poder entenderse sin que ninguna lengua se imponga.

Elena Tamarit [04:23] — Y tú, allá donde ibas en tus viajes, ¿encontrabas también gente que hablaba el esperanto, vuestra lengua?

Venancio Ferrer [04:30] — Sí. A ver, el tema es que, claro, no vas por ahí […]. Por ejemplo, hablas en esperanto, pero si has contactado previamente, en esperanto, con un esperantista que te ha ayudado a hacer una visita, a localizar un alojamiento… La verdad es que sí, que no había problema.

Elena Tamarit [04:48] — A ver si nos da tiempo a que nos cuentes tus batallitas viajeras. Luis, en tu caso, ¿cómo irrumpió el esperanto en tu vida?

Luis Salag [04:55] — A principios de los años noventa veo en una revista: «curso de esperanto por correspondencia en Callosa de Segura». En el colegio público de Callosa hay un profesor de esperanto que enseña, por medio de los carteros y de los medios de la época, esperanto a toda España por correspondencia. Hago aquel curso, un librito de veinte lecciones, y al año siguiente, en el Palau de la Música de Valencia, deciden el Grupo de Esperanto de Valencia, la Federación Española de Esperanto y la asociación internacional hacer el congreso universal —que se hace cada año en un país— allí, en el Palau de la Música. Y me apunté, con mi curso de veinte lecciones. Voy allí, veo que entiendo a todo el mundo y digo: «esto es una maravilla». Y ya no lo he dejado.

Elena Tamarit [05:54] — […] Y cuando has hecho referencia a Correos… Tú, Venancio, has trabajado toda la vida en Correos. ¿Tiene alguna vinculación tu trabajo también con el esperanto?

Venancio Ferrer [06:06] — Ha sido más cuestión anecdótica. Porque, por ejemplo, mi profesor de esperanto fue don Félix Navarro y, curiosamente, al cabo de muchos años, repartiendo en Valencia, le repartí a un par de hijos suyos. […] Hablaban en esperanto, y yo estaba repartiendo en la puerta de la calle, y los oía hablar y me parecía que era de aquella gente. Pero muy bien. Y después, a nivel… por ejemplo, alguna vez que he hecho alguna carta y he puesto un saludo en el sobre.

Elena Tamarit [06:38] — Y, curiosamente, Cheste está considerado una de las cunas del esperanto. ¿Por qué?

Venancio Ferrer [06:45] — Eso, mejor que yo, Rosa, que es la… Venga, Rosa.

Rosa Zanón [06:48] — Pues sí, es una referencia del esperanto gracias a nuestro pionero Francisco Máñez, que es el que lo introdujo en Cheste; también le atrajo la filosofía del esperanto. Y era un agricultor, pero se interesó mucho porque en una revista extranjera leyó que había una lengua que divulgaba la paz entre todos y que podíamos entendernos de todos los países. Y entonces este señor empezó a tener contactos con el Grupo de Valencia, compró una gramática en una de las librerías y empezó a estudiarlo como autodidacta. Entonces, ese interés lo transmitió a los chestanos, porque en realidad lo que hizo él es que recibía cartas, se carteaba con gente de todo el mundo y hacía que estas cartas se las enviaran al casino del pueblo, con lo cual atraía mucho a las personas el interés que se estaban tomando por esta lengua, y consiguió que la mayoría de la gente del pueblo quisiera, por lo menos, saber algo del esperanto y aprenderlo.

Elena Tamarit [08:22] — Qué curioso.

Rosa Zanón [08:23] — Y de esta forma lo fue divulgando, y creó también el grupo de esperanto, que actualmente todavía lo mantenemos: se llama el grupo de esperanto Lum-Radio. Siempre ha estado apoyado mucho el esperanto en Cheste por las autoridades de la época. Y todavía estamos en ello, todavía estamos en ello: se están haciendo muchas cositas y estamos manteniendo esta tradición que tenemos y que no queremos que se pierda.

Elena Tamarit [08:57] — Luis, no nos da tiempo a profundizar en todas las ramificaciones del esperanto a escala internacional, pero ¿nos puedes contar un poquito la relación del esperanto con la UNESCO, con el programa cultural de la paz, con figuras como Zamenhof, Duncan Charters…?

Luis Salag [09:12] — Como os decía Rosa hace unos momentos, el esperanto va unido a la cultura de la paz. La cultura de la paz empieza con Zamenhof, antes de que se creen instituciones como la ONU o la UNESCO, muchos años atrás, y continúa actualmente: el señor Duncan Charters, que comentabas, recorre los cinco continentes dando conferencias sobre este tema. Y los esperantistas de Valencia queremos ayudar, contactando con las ONG valencianas que quieran apuntarse al carro, para que la cultura de la paz y el esperanto vayan de la mano muchos años más.

Elena Tamarit [09:57] — ¿Y nos contáis qué tiene de especial la biblioteca de Tres Forques?

Luis Salag [10:01] — La biblioteca de Tres Forques es la biblioteca del Grupo de Esperanto, que tiene ciento veinte años de libros de esperanto y que es visita obligada de los esperantistas extranjeros que nos visitan. Yo soy un poco el guía del Grupo de Esperanto para los esperantistas, y la Casa del Voluntariado y la biblioteca de Tres Forques son visitas obligadas.

Elena Tamarit [10:29] — Bien, Venancio, ¿es cierto que se puede aprender el esperanto en pocas semanas? ¿Qué hace que sea tan fácil de hablar?

Venancio Ferrer [10:37] — Hace que sea tan fácil, en principio, la simplicidad que tiene. Y al mismo tiempo, al ser una lengua artificial, evidentemente no es de ningún país: cualquier persona del mundo la habla igual, no tiene una pronunciación nativa de ningún país. Es que es una lengua de la lógica; entonces, muchas veces tú, por ejemplo, sabes que la terminación es un sustantivo: no sabrás qué palabra es, pero ya sabes que es un nombre. Y muchas veces hay palabras que las vas formando por lógica. Un ejemplo muy rápido: pluvo es la lluvia, y ombrelo es un paraguas…

Elena Tamarit [11:22] — Como umbrella en inglés.

Venancio Ferrer [11:23] — Entonces, claro, ¿qué ocurre? ¿Cómo dirías «paraguas» en esperanto? Muy sencillo: pluvombrelo, paraguas para la lluvia. […]

Elena Tamarit [11:35] — Mira, yo tenía apuntado: «mi amas lerni novan lingvon». Hay muchas consonantes, disculpadme; a ver si vosotros —tú, Rosa— lo sabréis pronunciar mejor que yo. ¿Puedes repetir, perdona?

Rosa Zanón [11:49]…novan lingvon. La jota se pronuncia «i».

Venancio Ferrer [11:53] — Una «i».

Elena Tamarit [11:54] — A ver, ¿nos enseñáis alguna frase más, o alguna regla de esta lengua, para ver si la audiencia que no esté familiarizada se anima a aprender un poquito?

Venancio Ferrer [12:02]Hodiaŭ nokte ni parolas pri Esperanto en la radio, en À Punt Radio.

Elena Tamarit [12:10] — ¿Que estás hablando de esperanto en la radio?

Venancio Ferrer [12:12]Hodiaŭ, hoy; nokte, por la noche. Estamos hablando de esperanto por la radio, en À Punt Ràdio.

Elena Tamarit [12:21] — A ver si dices tú alguna, Luis.

Luis Salag [12:23]Mi volas diri al vi ke la grupo de Esperanto de Valencio esperas esti parolanta en la radio tre baldaŭ.

Elena Tamarit [12:34] — ¿«Muy pronto»? ¿Qué quiere decir la última parte?

Luis Salag [12:36] — Que el Grupo de Esperanto de Valencia está encantado de poder estar muchas veces así, en la radio, hablando con vosotros.

Elena Tamarit [12:42] — Muy bien, si es que Luis ya quería convocarnos para hacer un programa semanal en la radio. Escuchad, habladnos de las actividades actualmente en el territorio valenciano: ¿qué presencia y qué acciones estáis llevando en marcha?

Luis Salag [12:54] — Os he comentado que tenemos la biblioteca pública. Hacemos cursos por internet: hay un profesor del Grupo de Esperanto de Valencia que todas las semanas, durante el curso, se conecta con Rosa para ayudarla a hacer el curso de esperanto que hacen allí en Cheste, en la escuela de adultos. Y, por ejemplo, una actividad a nivel internacional la hace un profesor que se llama Dennis Keefe, que lleva a esperantistas que ya están avanzados a hacer el curso más largo de esperanto que se hace actualmente en el mundo, y que se hace en la playa de Cullera.

Elena Tamarit [13:40] — ¿Y pensáis que sigue en vigencia? Quiero decir, ¿tenemos cifras de la cantidad de gente que la habla, que se suma año tras año a sus estudios?

Luis Salag [13:54] — Sí. Es que, por ejemplo, hace unos años —hace poco tiempo— en Duolingo había un millón de personas aprendiendo esperanto.

Elena Tamarit [14:05] — ¿Un millón?

Luis Salag [14:06] — Sí. Los cursos de esperanto se hacen en español, en inglés, en francés y en portugués; la versión china estaba en proyecto, no tengo noticias de que se haya llegado a hacer. Pero las redes sociales lo han revolucionado todo, de alguna manera.

Elena Tamarit [14:30] — ¿Estás de acuerdo, Rosa? ¿Nos puedes hablar un poquito de la actividad que hacéis en Cheste?

Rosa Zanón [14:34] — Pues sí, mira, te puedo decir lo que ha comentado Luis: pues que en la actualidad estamos haciendo cursos en la Escuela de Adultos, en la que tenemos cursos presenciales, que impartimos gramática y pronunciación, traducción, y hay una segunda parte. Este sería el primer nivel. Y en el segundo nivel tenemos una parte virtual, a través de Zoom, con un profesor que se llama Elías Hernández, vocal de enseñanza del Grupo de Esperanto de Valencia, en la que se imparten clases de conversación. O sea que estamos en ello. Y también participamos en un proyecto de uno de los colegios de aquí de Cheste, concretamente el colegio Giner de los Ríos, que ya llevan unos cuantos años que están haciendo un proyecto que se llama El Callejero Chestano. Con lo cual, vamos a ver, estos niños… Se coloca una placa, una placa que está grabada con el nombre de la calle y la explicación que tiene —por ejemplo, imagínate que es una calle dedicada a Santiago Ramón y Cajal—, y los niños lo traducen, en código QR, en cuatro idiomas. Uno de ellos es el esperanto; o sea, que lo traducen en valenciano, en castellano, en esperanto y en inglés. Entonces, para nosotros esto también es un logro, porque en realidad cualquiera de los que vengan y quieran ver cualquier calle de las que ya se están transformando —porque claro, esto lo vamos haciendo por cursos, por etapas—, pues simplemente con el código QR pueden oírlo en estos cuatro idiomas.

Elena Tamarit [16:35] — Y al mismo tiempo… Leyéndolo un poquito desde la ignorancia sobre la historia de esta lengua con intenciones tan honorables, leí aspectos como que, en el contexto de la Guerra Civil española, el dictador Franco vio el esperanto como una amenaza; que en la Segunda Guerra Mundial intentaron acabar con el proyecto de Zamenhof porque los nazis identificaban el esperanto con una conspiración judía, intentaron eliminarlo. O sea, que es una lengua que, a pesar de todos los retos y dificultades, sigue viva.

Luis Salag [17:12] — Sigue viva. Otro problema muy complicado fue la caída del telón de acero. Los países del este no saben inglés, saben esperanto como lengua de comunicación internacional; cuando cae el telón de acero, los profesores de esperanto de todos estos países se quedan en el paro. Fue un fracaso, porque eran los mejores profesores de esperanto que teníamos en aquella época. De hecho, cuando hablaba del congreso de esperanto de Valencia, vinieron muchos de ellos, y yo estuve en esas clases.

Elena Tamarit [17:47] — Pues ya se ha demostrado que sigue vivo. Quizá en este futuro más abierto, interconectado, veamos que despierta cada vez más y más interés por este idioma que nació con la esperanza de construir puentes entre los pueblos. Lo tenemos que dejar así. Luis, Venancio, Rosa: ha sido un placer conversar con vosotros, gracias por la visita, y queda el compromiso de que tenemos que profundizar más en estos aspectos. Luis, muy rápidamente… Muy rápidamente, Rosa: treinta segundos.

Rosa Zanón [18:20] — Se me ha quedado en el tintero que este año se ha celebrado el segundo concurso internacional Francisco Máñez […], concurso de ideas para la difusión y desarrollo del esperanto. […] Han habido 38 trabajos procedentes de 20 países.

Elena Tamarit [18:38] — Pues la enhorabuena por este trabajo. Animamos a la gente a que se interese, y tantísima bibliografía que ha aportado Luis. En treinta segundos llegamos al boletín informativo. Luis me está pidiendo que lo cite: Los trenes de la esperanza, de José Vicente Castillo García. Animamos a la gente a que se informe sobre el esperanto, si le apetece. Llegamos al boletín informativo y una horita más de A poqueta nit. Hasta ahora.

Rosa Zanón [19:01] — Muchas gracias.

Véase también

Fuentes

Entrada incorporada retrospectivamente el 4 de septiembre de 2026. La fecha de la entrada corresponde al documento o actividad original.

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