En la literatura española, «blasfemar en esperanto» es un chiste: significa una cosa imposible o ridícula. La respuesta es que sí se puede, que hay dos diccionarios dedicados a ello, que el Boletín de la Federación Española ya hablaba del asunto en 1983, que en 2007 se convocó un concurso con un académico en el jurado y que en 2024 todavía se publicaba un fanzine sobre el tema en Reus.
Primero, el chiste
Que insultar en esperanto sea una imagen cómica está documentado en nuestro catálogo de menciones:
«Uno no sabe si revolcarse de risa o blasfemar en esperanto cuando imagina el cuadro.»
— Arturo Pérez-Reverte, Con ánimo de ofender (2001)
«[…] fuera de lugar cada vez que intentaba poner una coma, y el resultado era como renegar en esperanto.»
— John Dickson Carr, La estatua de la viuda
«[…] idioma que el Penumbra no entiende, aunque hay frases que se entienden en cualquier idioma: el esperanto del insulto.»
— Felipe Benítez Reyes, Mercado de espejismos (2007)
Los dos primeros usan la lengua como sinónimo de esfuerzo absurdo. El tercero hace lo contrario, y es el más fino: el insulto es tan universal que ya es un esperanto.
Dos diccionarios, y lo que dice la columna de lengua
El esperanto tiene dos vocabularios enteros dedicados a este registro, y los dos son obra de gente de aquí cerca:
- Tabuaj vortoj en Esperanto. Vortaro kun ekzemploj pri praktika uzado, de Hektor Alòs i Font —sociolingüista catalán— y Kiril Velkov, editado por Ljubomir Trifonĉovski (Vratsa, Bulgaria, 1991). Se puede leer entero: está digitalizado en la Bitoteko, la biblioteca de la Federación Española, y son catorce páginas con el vocabulario etiquetado por registro —
GVpalabra normal,Ĵarpalabra de jerga «que no conviene usar en conversación pudorosa»,Neoneologismo apenas usado,Scitérmino científico,Mitmitología. - Knedu min, Sinjorino! Tabuaj kaj insultaj esprimoj en Esperanto, de Renato Corsetti y otros (La KancerKliniko, 1987; segunda edición ampliada, Thaumiers, 2006). El título es un juego con la novela Kredu min, sinjorino! de Cezaro Rossetti: «amásame, señora» en lugar de «créame, señora». Corsetti llegó después a presidente de la Asociación Universal de Esperanto. Son 36 páginas en nueve secciones —insultos, juramentos, expresiones eufemísticas, interjecciones, onomatopeyas, palabras tabú, metáforas, argot y expresiones compuestas—. No está digitalizado: todavía se vende en la Retbutiko de la Liga Esperantista Flamenca. Corsetti le añadió después una Propono por kromvortaro.
Quien los pone en contexto es Antonio Valén, en su columna «Lingva Angulo» del Boletín de HEF, en el número 344 (enero-febrero de 2000). Hablando de cómo crece el léxico de la lengua, lo despacha en dos líneas:
«Esperanto disponas abundon da fivortoj. De kiam la granda Peneter lanĉis sian superban sonetaron en 1931, oni neniam ĉesis uzi ilin: tion klare pruvas du simpatiaj vortaroj pri fivortoj kaj insultoj.»
[El esperanto dispone de una abundancia de palabrotas. Desde que el gran Peneter lanzó su soberbia colección de sonetos en 1931, no se han dejado de usar nunca: lo demuestran claramente dos simpáticos diccionarios de palabrotas e insultos.]
— Antonio Valén, Boletín de HEF núm. 344 (enero-febrero de 2000)
El prólogo del diccionario búlgaro dice lo mismo con menos entusiasmo, y es el mejor resumen que hemos encontrado de todo el asunto:
«Nek Zamenhof nek la aliaj pioniroj de lingvo Internacia en siaj verkoj uzis obscenajn vortojn, kvankam ĉiuj ili klopodis fari el Esperanto realan lingvon. Unue la tabuaj vortoj publike aperis en «Sekretaj Sonetoj» de Peter Peneter en 1931(?). […] Sed la vortaroj, kie i.a. estas tabuaj vortoj, ne multenombras. Ankoraŭ la esperantistaro hontas…»
[Ni Zamenhof ni los demás pioneros de la Lengua Internacional usaron palabras obscenas en sus obras, aunque todos ellos se esforzaban por hacer del esperanto una lengua real. Las palabras tabú aparecieron públicamente por primera vez en los Sekretaj Sonetoj de Peter Peneter en 1931(?). […] Pero los diccionarios que recogen palabras tabú no abundan. Los esperantistas todavía se avergüenzan…]
— Ljubomir Trifonĉovski, prólogo a Tabuaj vortoj en Esperanto (1991)
Ese interrogante después de «1931» no es nuestro: es suyo. El Boletín de la Federación dice 1931, los catálogos bibliográficos dicen 1932, y el diccionario que recoge el género tampoco se atreve a decidirlo.
El «gran Peneter» es Kálmán Kalocsay, uno de los mejores poetas de la lengua, que publicó bajo el seudónimo de Peter Peneter los Sekretaj sonetoj —sonetos eróticos con un glosario final en verso de las palabras que hacían falta—. Valén cita la tercera edición (Budapest, Hungara Esperanto-Asocio, 1989). No hemos visto el original.
La maquinaria: -aĉ- y fi-
Ahora bien, para insultar en esperanto no hace falta ningún diccionario, porque la lengua tiene dos piezas que se enganchan a cualquier palabra y la degradan. No son sinónimas:
-aĉ-degrada la calidad. Domo es una casa; domaĉo, un caserón cochambroso. Skribi es escribir; skribaĉi, garabatear.fi-degrada la moral. Fidomo no es una casa que se caiga a pedazos: es una casa de mala reputación. Fama es famoso; fifama, tristemente célebre.
Con eso, aĉulo («individuo de mala calidad») y fiulo («individuo de mala ley») no hay que buscarlos en ninguna parte: se fabrican. Y se pueden acumular: fiaĉulo.
El sufijo -aĉ- no estaba en el Fundamento de 1905: se oficializó en 1909, en la Primera Adición Oficial al Universala Vortaro, la primera ampliación que aprobó la Academia. Viene del italiano -accio. La lengua tenía cuatro años y el movimiento ya había decidido que le hacía falta una manera reglamentada de decir que una cosa es una porquería.
En cambio, raíces para insultar las había desde el primer día. El Universala Vortaro del Fundamento de 1905 ya trae kanajl' (canaille · łajdak), fripon' (fripon, coquin · szelma) y diabl'.
Hay un tercer prefijo que parece que debería servir para lo mismo y no sirve: mal-, que no significa «malo» sino «lo contrario de». Malavara no es un avaro malo: es un generoso —y la lengua tiene para eso un sinónimo que suena tan bien como malavara suena mal: sindona, «quien se da a sí mismo»—. Quien insulta con mal- sin comprobarlo se queda sin insulto, una trampa que ya se explica en la charla del Centro Aragonés de 2022.
Zamenhof y una palabra que no quiso
El Etimologia Vortaro de Esperanto de Ebbe Vilborg deja planteado un enigma en el artículo kurbo: «no está claro por qué Z. prefirió -b- en lugar de -v-, más internacional». En polaco es krzywy, en ruso krivoj: todo apunta a kurv-, y Zamenhof eligió kurb-, del francés courbe.
En el Boletín núm. 325 (marzo-abril de 1996), Bernard Golden propone una explicación, y hay que decir desde el principio que es una hipótesis suya, no un hecho documentado: que kurwa —«prostituta» en polaco, y todavía hoy una de las palabrotas más frecuentes de los grafitis— era una palabra que el niño Zamenhof tenía prohibida en casa, y que evitó la raíz por eso.
Añade dos cosas más. La primera, también con un «parece que» suyo: que en la reforma de la lengua que Zamenhof propuso en 1894, siete años después, kurva ya no le molestaba y proponía que sustituyera a kurba —la reforma no se aprobó nunca y la palabra se quedó como estaba—. La segunda es comprobable sin matices: todas las demás lenguas planificadas importantes —Ido, Occidental, Novial, Interlingua, Neo— tomaron kurv- sin ningún problema.
La prudencia, documentada
El mismo artículo de Golden acaba con una nota que vale por todo un ensayo sobre el pudor en la lengua. En la Twelfth Night de Shakespeare, el personaje de Malvolio deletrea unas letras que en inglés forman una palabra obscena. El traductor al esperanto fue William Auld, el poeta más importante que ha tenido la lengua:
«La puritana tradukinto William Auld kaŝis la veran anglalingvan signifon de la literoj C, N, T diritaj de Malvolio […] per la nenidiraj Esperantaj literoj F, U, Ŝ, anstataŭ fidele redoni la ĝustan signifon per P, I, Ĉ.»
[El puritano del traductor William Auld escondió el significado inglés real de las letras que dice Malvolio, poniendo unas letras esperantas que no quieren decir nada en lugar de dar fielmente el sentido exacto.]
— Bernard Golden, Boletín de HEF núm. 325 (marzo-abril de 1996)
Golden también observa que un diccionario polaco-esperanto de 20.000 palabras, publicado en 1986, no recoge kurwa.
En nuestro archivo, desde 1983
El Boletín llevaba años en esto. En el número 257 (mayo-junio de 1983), Josep Maria Pi publica «La fivorto» —«la palabrota»—, un artículo que la defiende como medio de comunicación, y que arranca del Diccionario secreto de Camilo José Cela. Cuenta, entre otras cosas, la de un viejo puritano que, en una reunión y acorralado, decidió soltar la palabrota más gorda que se le ocurría:
«—Kanarioj!
—Sed tio ne estas fivorto —, la kunsidanoj diris.»
[—¡Canarios! / —Pero eso no es ninguna palabrota —dijeron los asistentes.]
Él replicó que era una palabrota de salón. La conclusión del artículo es que una interjección vulgar «también es un medio de comunicación, rudimentario, sí, pero muchas veces eficaz».
Y no era una excentricidad aislada:
- En el número 313 (noviembre-diciembre de 1993) se da cuenta del tercer encuentro de debate de la Juventud Esperantista Catalana, cerca de Sant Celoni, con el tema «Sexo y esperanto»: allí habló Hektor Alòs sobre las palabras tabú, y Abel Montagut sobre las canciones de amor de Ausiàs March.
- En el número 323 (noviembre-diciembre de 1995), en una conferencia de lexicografía con Michel Duc Goninaz y Sabine Fiedler, Kiril Velkov —el otro autor del diccionario— dio una charla «sobre la esencia y el futuro de los vocabularios de palabrotas en nuestra lengua».
Y un fanzine de Reus, en 2024
La cosa no se acaba en los años noventa. En 2024, la Asociación Cultural Ĝuo de Reus publicó un fanzine de una hoja —de esos que se doblan y se recortan— titulado «Guía para insultar en esperanto: usar el idioma de la paz para hacer el mal», firmado con el seudónimo de Manel Mensoganto («Manel Mentiroso»). Está depositado en la Bitoteko, la biblioteca digital de la Federación Española, con licencia libre, y conservamos copia propia.
El planteamiento es el mismo que el de este artículo, dicho con menos palabras:
«¿Un lenguaje para sentirte miembro de la humanidad, más allá de las fronteras? ¿Comunicarte sin colonialismo cultural? ¿Paz? […] Aquí te damos un instrumento sacrílego para que insultes a la humanidad en pie de igualdad.»
El vocabulario básico que da es este —las palabras son suyas, no nuestras—: piĉo, kaco, kojonoj, pugo, fekaĵo o merdo, fiki, putinido. Y lo que realmente enseña es lo que decíamos más arriba: que aquí el léxico importa menos que el mecanismo. Con fi-, -aĉ-, -ul-, -eg- e -id-, la lista se hace sola:
| construcción | qué hay dentro | resultado |
|---|---|---|
| fiaĉulo | fi- + -aĉ- + -ul- |
persona degradada moral y físicamente |
| merdulo | merdo + -ul- |
un mierda |
| manĝmerdulo | manĝi + merdo + -ul- |
comemierdas |
| puglekulo | pugo + leki + -ul- |
lameculos |
Y el fanzine lo remata con el argumento que hace gracia porque es cierto: que en las antípodas no entenderán qué es «un tonto del culo», pero fiulo, aĉulo, merdulo o fekaĵido les quedarán clarísimos.
Un concurso, con un académico en el jurado
En junio de 2007, la Juventud Esperantista Noruega convocó un Sakraĵkonkurso —concurso de juramentos— para demostrar que la lengua sirve también para eso. Llegaron 57 propuestas y los resultados se proclamaron en el congreso nacional noruego, en Trondheim. El jurado no era ninguna broma: Jardar Eggesbø Abrahamsen, doctor en lingüística; Otto Prytz, miembro de la Academia de Esperanto; y Heming Welde Thorbjørnsen, presidente de la organización mundial de la juventud esperantista.
| premio | texto | autoría |
|---|---|---|
| 1.º | Fiku fratinon de erinaco | Etel Zavadlav (Croacia) |
| 2.º | Serĉu vian kacon per pinĉilo | Etel Zavadlav (Croacia) |
| 3.º | Vi estas pli delikata ol felo de fekaĵo | Manuel Pancorbo Castro (España) |
El tercer premio tiene nombre conocido para quien lea el Boletín: Manuel Pancorbo aparece en el número 336 respondiendo preguntas en nombre de la asociación, y en el 386 cantando versiones en esperanto de «La morena de mi copla» en el Congreso Universal de Rotterdam.
Y una canción
El fanzine de Reus remite a La Pafklik, el grupo que abrió el rap en esperanto con el disco Fek’ al Esperanto (2009) —«mierda para el esperanto»—, que no va contra la lengua sino contra la solemnidad del movimiento. La primera línea ya lo dice todo:
«Mi nur lernis esperanton por insulti vin.»
[Solo he aprendido esperanto para insultarte.]
Y la estrofa que lo remata es una amenaza por el exceso de fraternidad: si vuelves a llamarme samideano —«compañero de idea», el tratamiento clásico entre esperantistas—, pondré tu salud en peligro.
Nuestra opinión, y solo esto es opinión
Todo lo que hay encima de esta raya es lo que dicen las fuentes. Lo que viene ahora es lo que pensamos nosotros.
El insulto es lo último que se aprende de una lengua y lo primero que delata a quien no la habla: hay que saber el registro, la compañía y el momento exacto. Por eso el tópico de «blasfemar en esperanto» hace gracia, y por eso no es cierto. Lo que el esperanto no tiene no son insultos —los tiene, y propios— sino aquello que hace que un insulto duela: cien años de gente diciéndoselos a la cara sin pensarlo.
Fuentes
- Alòs i Font, Hektor; Velkov, Kiril. Tabuaj vortoj en Esperanto. Vortaro kun ekzemploj pri praktika uzado. Redactor: Ljubomir Trifonĉovski. Vratsa, 1991; digitalizado por Igor Fedorov en 1999. Texto completo en la Bitoteko (PDF).
- Corsetti, Renato, y otros. Knedu min, Sinjorino! Tabuaj kaj insultaj esprimoj en Esperanto. La KancerKliniko, 1987; 2.ª edición ampliada, Thaumiers, 2006, 36 págs. No está digitalizado; se vende en la Retbutiko, de donde viene la descripción del contenido.
- Peneter, Peter [Kálmán Kalocsay]. Sekretaj sonetoj. 1931 o 1932 según la fuente; 3.ª edición, Budapest, Hungara Esperanto-Asocio, 1989. No lo hemos visto; ficha en «Sekretaj Sonetoj» de la Wikipedia en esperanto.
- Valén, Antonio. «Lingva Angulo», Boletín de HEF núm. 344 (enero-febrero de 2000).
- Golden, Bernard. Artículo sobre kurb-/kurv- en el pra-esperanto, Boletín de HEF núm. 325 (marzo-abril de 1996), a partir del Etimologia Vortaro de Esperanto de Ebbe Vilborg.
- Pi, Josep Maria. «La fivorto», Boletín de HEF núm. 257 (mayo-junio de 1983).
- Boletín de HEF núms. 313 (noviembre-diciembre de 1993) y 323 (noviembre-diciembre de 1995). La colección entera del Boletín está en gazetoteko.com.
- Mensoganto, Manel [seud.]. Guía para insultar en esperanto: usar el idioma de la paz para hacer el mal. Reus, Associació Cultural Ĝuo, 2024. Fanzine de una hoja, descargable en la Bitoteko, la biblioteca digital de la Federación Española; conservamos copia propia.
- Norvega Junularo Esperantista, «La Sakraĵkonkurso: la rezultoj estas pretaj» (junio de 2007), esperanto.no.
- La Pafklik, Fek’ al Esperanto (2009); sobre el grupo, «La Pafklik» en la Wikipedia en esperanto.
- Fundamento de Esperanto (1905), Universala Vortaro, edición en línea de la Akademio de Esperanto: entradas
kanajl',fripon',diabl',mal'. - Unua Oficiala Aldono al la Universala Vortaro (1909), donde se oficializa
-aĉ-; el texto de las adiciones está en steloj.de. - Reta Vortaro, raíces
donyavar, para sindona y malavara. - Pérez-Reverte, Arturo. Con ánimo de ofender (2001). — Dickson Carr, John. La estatua de la viuda. — Benítez Reyes, Felipe. Mercado de espejismos (2007).
- Una panorámica general del tema, con bibliografía, está en el artículo «Esperanto profanity» de la Wikipedia inglesa. Lo que aquí se añade es lo que allí no hay: el rastro en el Boletín español desde 1983 y el fanzine de Reus.
- Las traducciones al español son nuestras.
Véase también
- Catálogo: el esperanto en 108.009 libros, de donde salen las tres citas literarias del principio.
- Presentación del libro «Esperanto y esperantistas de Teruel», con la charla sobre la lengua transcrita entera.
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