Acabamos de publicar en la Wikipedia en esperanto la biografía de Pascual Pont Martínez (Xàtiva, 1937 – Valencia, 13 de abril de 2023), humanista, sindicalista y esperantista veterano de nuestro grupo.
Durante muchos años, Pascual estuvo muy presente en la vida del Grupo de Esperanto de Valencia: acudía con regularidad y se implicaba. Hombre trabajador y de convicciones firmes, era el esperantista intelectual y político: le interesaba la lengua, pero sobre todo le interesaba para qué servía.

Pascual Pont Martínez, durante una charla en el Grupo de Esperanto de Valencia (diciembre de 2005).
Una lengua para otro modelo de mundo
Pascual no defendía el esperanto por afición filológica. Lo consideraba una herramienta realista para una comunicación mundial no imperialista: una manera de que los pueblos pudieran entenderse sin que la lengua de unos se imponga sobre la de los otros. De ahí venía su interés constante por el papel de la lengua en Europa y en las instituciones internacionales.
Esa convicción tiene un episodio bien documentado. En septiembre de 1996, Pascual asistió a la conferencia que el premio Nobel de Economía Reinhard Selten pronunció en la Universidad de Murcia. Tanto la conferencia como la intervención de Pascual en el coloquio público fueron en esperanto, con traducción simultánea al castellano. Años después él mismo lo recordaba así: compartían la convicción de que el esperanto es indispensable para estructurar el nuevo paradigma que la humanidad necesita.
Esa mirada le llevaba a conectar la lengua con cualquier asunto que considerara importante. En febrero de 2007, por ejemplo, publicó el artículo «Cambio climático e idioma común», donde defendía que una lengua común ahorraría el derroche que supone traducirlo todo y favorecería una solidaridad de verdad planetaria. Su conclusión era la de siempre: el esperanto ya ha demostrado que puede funcionar como lengua común de toda la humanidad, y eso desmiente a quien lo tilda de utopía irrealizable.
Él tenía claro que su trato personal con Selten había sido breve —se limitó prácticamente a aquel encuentro—, pero la coincidencia de fondo le confirmó que no iba descaminado.
Su voz
Conservamos grabada una de las charlas que dio en la sede del grupo, en esperanto:
Una vida de trabajo y de compromiso
La biografía de Pascual explica buena parte de su manera de ver las cosas.
Nació en Xàtiva en 1937 y quedó huérfano por la Guerra Civil cuando tenía solo quince meses. Trabajó en una oficina, como ayudante de camión y en una fábrica de baldosas. A los quince años se trasladó a Valencia para entrar de aprendiz en MACOSA, la gran empresa metalúrgica; allí la Juventud Obrera Cristiana (JOC) le despertó el sentido de la dignidad del trabajo.
En 1957 vivió en Ginebra, enviado por la empresa a los talleres Sécheron. Estableció fuertes contactos con los sindicatos suizos y con la JOC francesa, y el espíritu democrático suizo le marcó profundamente. Participó en el Congreso Internacional de la JOC en Roma como intérprete entre el francés y el castellano.
De vuelta, fue Responsable Nacional de Aprendices (1958–1960) y, desde 1961, director de estudios del Instituto Social Laboral. En 1963 fue elegido jurado de empresa, y reelegido en 1966 con más del 99 % de los votos. Intentó poner en marcha el sindicato clandestino USO en Valencia, pero dos negociaciones de convenio y un expediente de crisis que amenazaba más de doscientos puestos de trabajo le obligaron a dejar la actividad clandestina. Su mayor satisfacción sindical era que, al final, ningún trabajador fue despedido en aquellas dos crisis.
El nacimiento de sus tres hijos le descubrió el estado lamentable de las escuelas de su barrio, la Cruz Cubierta. En 1979 la familia se trasladó a San Marcelino, donde entró en la asociación de vecinos como responsable de urbanismo; la batalla más complicada fue oponerse a la construcción ilegal de un crematorio municipal en la única zona verde del distrito.
La escritura como diálogo
La prejubilación, en enero de 1993, le dio lo que le faltaba: tiempo para pensar y escribir. Lo hizo abundantemente y sobre temas muy diversos, porque para él todo en la vida está entrelazado. Decía que su escritura era, antes que nada, un diálogo consigo mismo, abierto a los demás.
Un vecino, Miguel Fuster, le animó a poner sus textos en Internet, y su sobrino Alberto Pérez, informático, le ayudó a hacerlo. Dudaba sobre qué publicar, por miedo a contribuir a la sobrecarga de información; decidió incluir también textos muy personales, como «Demanda de fe» y «Camino personal», y un estudio de 1992 titulado «La Trinidad se llama E.M.I.». Los dejó tal como estaban, con sus cambios de tiempo verbal incluidos: aunque hablaban de cosas pasadas, sus efectos seguían actuando en el presente.
Para saber más
- Pascual Pont Martínez, artículo en la Wikipedia en esperanto.
- Autobiografía, en su sitio web Universo complejo (su web ya no está activa; enlazamos la copia de Internet Archive).
- Recuerdo de Reinhard Selten, texto suyo publicado en Atrio.org en septiembre de 2016.
- Cambio climático e idioma común, artículo suyo de febrero de 2007.
La fotografía procede de Wikimedia Commons (CC0). Este texto se basa en el artículo de la Wikipedia en esperanto, disponible bajo licencia CC BY-SA 4.0, y en la autobiografía del propio Pascual Pont.