Los nombres de países van en dos sistemas incompatibles, la división entre ambos es arbitraria, y la Federación Española lleva peleándose con ello desde 1949
En esperanto, de Kanado sale kanadano: la raíz nombra el territorio y el sufijo -an- saca de ahí al habitante. De franco, en cambio, sale Francujo o Francio: aquí la raíz nombra al pueblo y es el país el que se deriva de él. Los dos mecanismos son regulares. Lo que no se puede deducir de la forma de la palabra es cuál de los dos le toca a cada país, y la Plena Manlibro de Esperanta Gramatiko (PMEG) titula esa sección, sin rodeos, «Arbitra divido».
No es una rareza de manual. Es una de las pocas cuestiones gramaticales que ha producido polémica sostenida dentro del movimiento español: el Boletín de la Federación la lleva arrastrando desde el número 3, impreso en Valencia en marzo de 1949, hasta la década de 1990, y uno de sus colaboradores habituales, Salvador Gumà, acabó dirigiendo la sección de la Academia dedicada al problema.
Los dos sistemas
La Academia y PMEG usan la misma terminología: nombres basados en el país (landobazaj) y nombres basados en el pueblo (gentobazaj).
En los primeros la raíz designa el territorio, y el habitante se forma con -an-:
| país | habitante |
|---|---|
| Kanado | kanadanoj |
| Andoro | andoranoj |
| Pakistano | pakistananoj |
| Alĝerio | alĝerianoj |
| Aŭstralio | aŭstralianoj |
En los segundos la raíz designa al pueblo, y el país se forma con el sufijo fundamental -uj- o con el no oficial -i-:
| pueblo | país |
|---|---|
| francoj | Francujo / Francio |
| japanoj | Japanujo / Japanio |
| hispanoj | Hispanujo / Hispanio |
| poloj | Pollando |
Esta categoría «koncernas nur malplimulton da landnomoj», dice la Academia: la gran mayoría de los nombres de países en esperanto son del primer tipo.
De la regla sale una trampa que PMEG señala expresamente: si se quiere usar -an- con un nombre basado en el pueblo, hay que añadirlo al nombre del país, no al del pueblo. Francujano o franciano, nunca francano, que significaría «miembro de un francés». La propia Academia lo repite: pollandanoj, no polanoj.
La terminación no dice de qué clase es
Podría parecer que la forma de la palabra lo resuelve, y no.
Si un nombre acaba en -ujo, sí que es seguro: está basado en un pueblo, y existe la palabra simple para ese pueblo. Pero con -io no hay manera. Francio se analiza franc- + -i-; Aŭstralio, en cambio, es Aŭstrali- + -o, con la i dentro de la raíz. PMEG lo dice así:
«Se oni aŭdas landonomon, kiu finiĝas per …io, oni ne povas esti certa, ĉar multaj landobazaj nomoj (hazarde) finiĝas tiel, kvankam ili ne havas Esperantan sufikson, ekz. Aŭstralio, Namibio kaj Ĉilio. En tiuj landoj ne loĝas aŭstraloj, namiboj aŭ ĉiloj.»
Con -lando pasa igual: Pollando es el país de los poloj, pero los habitantes de Nederlando no son nederoj, sino nederlandanoj. Y con -istano el reparto tampoco es uniforme: en Pakistano viven pakistananoj, porque no existen los pakoj, mientras que para Afganistán, donde sí hay afganoj, PMEG recomienda Afganujo/Afganio.
Quien dude tiene una salida siempre correcta: el compuesto con -an- sobre el nombre del país. Francianoj, ĉinianoj, pollandanoj. «Tia uzado neniam povas esti erara.»
Es arbitrario, y no dice nada de los países
Aquí conviene no pasarse de listo, porque la tentación es leer la división como si tuviera contenido. PMEG corta esa lectura en seco:
«La kategoria divido, kiu esence estas arbitra, diras absolute nenion pri la landoj aŭ pri la popoloj de tiuj landoj. Ĉu ekzistas aŭ ne ekzistas aparta vorto por grupo de homoj, neniel montras, ĉu tiuj homoj estas unueca gento aŭ ne.»
Y remata el apartado con un aviso que vale la pena leer dos veces: «Oni ne provu kompreni tion kiel iaspecan indikon pri genta pureco aŭ simile». En Irán, en Camboya, en los Países Bajos o en Islandia viven pueblos bien definidos, y los cuatro países llevan nombre basado en el territorio.
Eso no quiere decir que la distinción no pueda usarse cuando hace falta. El Ekzercaro del Fundamento tiene el ejemplo clásico (§37):
«Germanoj kaj francoj, kiuj loĝas en Rusujo, estas Rusujanoj, kvankam ili ne estas rusoj.»
Alemanes y franceses residentes en Rusia son habitantes de Rusia sin ser rusos. Pero PMEG añade el matiz que suele caerse de las divulgaciones: «ordinare oni ignoras tiun teorian diferencon», y solo se marca cuando se habla expresamente de pueblos distintos.
La misma arbitrariedad que martelo y ŝraŭbilo
La comparación que viene al caso no nos la hemos inventado nosotros: la hace PMEG en ese mismo párrafo, y es exactamente la de otro artículo de este archivo:
«Oni komparu kun ekz. instrumentoj: broso, aŭto, gitaro (sensufiksaj), kombilo, aviadilo, tajpilo (sufiksaj). Tio estas same arbitra kiel la divido de landonomoj.»
La morfología es regular; lo que no es deducible es el carácter de la raíz. Es el mismo problema que hemos contado en «¿Por qué se dice martelo pero ŝraŭbilo?».
La teoría del Viejo Mundo y el Nuevo Mundo
La explicación que más circula es que los países del Viejo Mundo tienen un pueblo histórico principal y por eso derivan el territorio del pueblo (francoj → Francujo), mientras que los del Nuevo Mundo, de poblamiento diverso, parten del territorio (Kanado → kanadanoj). Zamenhof y otros hablaron de ello.
PMEG reconoce que la teoría describe una tendencia real —los nombres basados en pueblos se concentran en el Viejo Mundo— pero la despacha como instrumento: «Tio estis nura teorio, kiu neniam vere realiĝis en la lingvo […] ekzistas tiom da esceptoj, ke la teorio estas praktike neuzebla». Nederlando, Irlando e Irano son europeos o asiáticos y están basados en el territorio.
Tampoco es una avería posterior a Zamenhof. Las dos categorías ya conviven en La Esperantisto (1889-1895) y en los escritos públicos y privados de Zamenhof de los primeros años; lo que había eran vacilaciones sobre casos concretos, y en textos muy antiguos se encuentran Kanadujo y Alĝerujo, que hoy son siempre Kanado y Alĝerio.
Cuarenta años de pelea en el Boletín
Aquí es donde la cuestión deja de ser un apartado de gramática y se convierte en historia del movimiento de aquí.
1949. En el número 3 del Boletín (marzo de 1949), cuando la redacción estaba en la calle de Ruzafa, 7, de Valencia, la columna de reseñas «Inter la prozo de la esperantista gazetaro» —firmada con el seudónimo «La Legema Koboldeto»— da cuenta de una «interesan polemikon inter du kompetentaj lingvospertuloj pri la tikla demando inter la formoj IO kaj UJO por la landnomoj» aparecida en Literatura Mondo, y reproduce su argumento sociolingüístico:
«sur la lingva tereno efikas la leĝo pri malplej granda peno (la io-formoj estas pli facile memorigeblaj, ĉar pli internaciaj); sur la socia tereno, efikas la leĝo pri imitado […] Estas do nenia ŝanco, ke la esperantistaro, en sia granda plimulto revenos al la ekskluziva uzado de —UJ—.»
1972. En el Boletín 194 (noviembre-diciembre de 1972), Salvador Gumà reseña el Compendio de Esperanto para adelantados de Daniel Quarello y le reprocha precisamente eso: «Quarello forbalaas per la genio de Zamenhof mem la fundamentan sufikson UJ por landnomoj, kaj senĝene enŝovas «I»: Polio, Urugvio, Argentinio…». Y le objeta que avisa de que -i- no es oficial pero no dice que la Academia lo había rechazado: «se la sufikso por landnomoj estas i kaj ĝi ne estas oficiala, kion do faris Zamenhof?».
1984. En el Boletín 266 (noviembre-diciembre de 1984, p. 10-11), Gumà dedica un artículo entero al tema, «Pri la landnomoj», y la conclusión es desoladora:
«Simplan, klaran kaj plene oficialigeblan solvon ni ankoraŭ ne havas, kaj kiom mi scias, neniu ĝin formulis. Plu regas ĥaoso. Korektante artikolojn mi trovas la formojn ujo, io, kaj eĉ lando en la sama teksto, kio pruvas ke oni ĝenerale tute ne scias kiun formon elekti.»
Su propuesta no era elegir entre -ujo e -io, sino quitarlos de en medio: esperantizar directamente el nombre que el país se da a sí mismo, como ya se hace con ciudades y ríos. Nipono, Helaso, Espanjo, Polsko en lugar de Japanio, Grekio, Hispanio, Polio, porque «neniu popolo […] rajtas trudi nomon al alia». Y cierra:
«La ŝanĝo de UJ per IO solvis nenion, kontraŭe, ĝi malsolvis la problemon.»
1987. El Boletín 281 publica un artículo de Bernard Golden con un título que lo dice todo: «Ankoraŭ unu transbapto de gento: la kolombianoj fariĝas kolumboj!». Golden ataca a la «escuela lituana» —la redacción de Horizonto de Soveta Litovio, que quería eliminar -uj- y deducir los gentilicios de manera uniforme— demostrando que con ese criterio en Colombia vivirían kolomboj, «palomas». Ante el ridículo, cuenta Golden, los proponentes renombraron el país Kolumbio para que los habitantes fueran «pranepoj de Kolumbo», y él ve ahí una impertinencia: cambiar el nombre de un estado de veinticuatro millones de habitantes sin pedírselo. Recuerda de paso que André Albault, presidente de la Academia, había rebautizado a los portugueses como portugoj por un razonamiento parecido.
1991. En el Boletín 300, Richard Schulz —de la Analiza Skolo— replica a Golden y lleva la discusión al terreno fundamental: sostiene que «la uzo de «-io» kiel landnoma sufikso» es contrario al Fundamento. La redacción del Boletín publicó la réplica sin tocarla, pero añadió una nota advirtiendo de que no compartía ni el estilo ni ciertas etimologías del autor.
1996. En el Boletín 325 (marzo-abril de 1996), Gumà cuenta su trabajo en la Academia. Según su relato —es una memoria personal, no un documento académico—, había dirigido la Sección del Vocabulario General y había presentado en los Aktoj de 1963-1967 el estudio La vortfarado en Esperanto, redactado con Kálmán Kalocsay; después, el presidente William Auld le pidió que se hiciera cargo de la sección dedicada a los landnomoj. Reporta también la decisión académica sobre -io, que era «nuligi la antaŭan malkonsilon de la Lingva Komitato, sed ne ŝanĝante ĝin al rekomendo, (lasi) al la ĝenerala uzado libere decidi pri la venko de la pli oportuna formo», y el recuento de la Octava Adición Oficial: 32 nombres de países y 15 de gentilicios oficializados.
Esa cifra se puede contrastar, y cuadra: las Rekomendoj pri Landnomoj de 1985 recuerdan que la Academia «jam publikigis liston de 32 landnomoj kaj de 15 landano-nomoj en la Oka Oficiala Aldono al la Universala Vortaro».
Qué dice la Academia hoy
Las Rekomendoj de noviembre de 1985, firmadas por el presidente André Albault, no intentan reconstruir el sistema desde un principio lógico. Hacen lo contrario: «Pro respekto al la tradicio, kaj en pacema spirito», declaran adecuado el nombre que todos o la gran mayoría usan sin discutirlo, y en caso de conflicto recomiendan preferir la forma más internacional, por obediencia a la Regla 15 del Fundamento. Desaconsejan, eso sí, fabricar nombres nuevos con -io o -(i)stano si la forma resultante no existe ya internacionalmente. Y renuncian a oficializar más: en lugar de eso, una lista de nombres «normales», revisable.
Esa lista es hoy la Listo de Rekomendataj Landnomoj (2009, revisión de la de 1989), preparada por Bertilo Wennergren como director de la misma sección que había dirigido Gumà treinta años antes. No es obligatoria, admite en paralelo Francujo y Francio, y deja claro que la inclusión de un territorio no dice nada sobre su independencia. La Deka Oficiala Aldono al la Universala Vortaro (2023) vuelve sobre ello con un aviso sobre el uso de los nombres de pueblos.
Camacho lo pone en la lista de defectos
En 2015, el escritor Jorge Camacho publicó en su blog una lista breve de lo que llamaba, entre comillas, «»difektoj» de Esperanto»: las letras con diacrítico, los nombres de las letras, los pronombres personales demasiado parecidos, la expresión desigual del género, el abuso de las palabras con mal-, la pasiva, el reflexivo, «la landnomoj», la identidad de forma entre correlativos relativos e interrogativos, la ambigüedad de aŭ, la palabra patrino.
Es una enumeración desnuda: no desarrolla ninguno. Aquí solo se puede constatar que aparece.
Lo que esto significa para quien aprende
Nada de lo que hemos contado hace la lengua incomprensible ni pide ninguna reforma. Dice algo más modesto: la morfología del esperanto es extraordinariamente regular, pero el léxico contiene convenciones que se aprenden una por una, y el carácter de la raíz —territorio o pueblo— es una de ellas. Quien sabe que Kanado es un país saca kanadano solo. Quien lee Francio no puede saber, solo por la forma, si el gentilicio es franco o franciano.
Setenta y cinco años de discusión en el Boletín y cuatro documentos de la Academia no han producido un principio único. Han producido una lista. Y eso, en una lengua planificada, también es un resultado.
Fuentes y lecturas
De nuestro corpus, todos los números del Boletín de la Federación Española de Esperanto citados son consultables en Gazetoteko:
- «Inter la prozo de la esperantista gazetaro», firmado «La Legema Koboldeto», Boletín 3, marzo de 1949: http://www.gazetoteko.com/hef/bol003.pdf
- Salvador Gumà, reseña de Compendio de Esperanto para adelantados de Daniel Quarello, Boletín 194, noviembre-diciembre de 1972: http://www.gazetoteko.com/hef/bol194.pdf
- Salvador Gumà, «Pri la landnomoj», Boletín 266, noviembre-diciembre de 1984, p. 10-11: http://www.gazetoteko.com/hef/bol266.pdf
- Bernard Golden, «Ankoraŭ unu transbapto de gento: la kolombianoj fariĝas kolumboj!», Boletín 281, 1987: http://www.gazetoteko.com/hef/bol281.pdf
- Richard Schulz, réplica a Bernard Golden, con nota de la redacción, Boletín 300, 1991: http://www.gazetoteko.com/hef/bol300.pdf
- Salvador Gumà, memoria de su trabajo en la Academia de Esperanto, Boletín 325, marzo-abril de 1996: http://www.gazetoteko.com/hef/bol325.pdf
Normativa y gramática:
- Fundamento de Esperanto, Ekzercaro, §37: https://www.akademio-de-esperanto.org/fundamento/ekzercaro.html
- Akademio de Esperanto, «Rekomendoj pri Landnomoj», Oficialaj Informoj 4, noviembre de 1985: https://www.akademio-de-esperanto.org/decidoj/landnomoj/rekomendoj.html
- Akademio de Esperanto, «Listo de Rekomendataj Landnomoj», Oficialaj Informoj 12, 4 de mayo de 2009: https://www.akademio-de-esperanto.org/decidoj/landnomoj/listo_de_rekomendataj_landnomoj/
- Akademio de Esperanto, Deka Oficiala Aldono al la Universala Vortaro (2023): https://www.akademio-de-esperanto.org/decidoj/10oa.html
- Akademio de Esperanto, Aktoj de la Akademio II, 1968-1974: https://www.akademio-de-esperanto.org/aktoj/aktoj2/Aktoj_de_la_Akademio_II_1968-1974.pdf
- Bertilo Wennergren, «Landoj, popoloj kaj lingvoj», Plena Manlibro de Esperanta Gramatiko: https://bertilow.com/pmeg/gramatiko/propraj_nomoj/landoj_popoloj_lingvoj.html
- Bertilo Wennergren, «I», PMEG, sufijos no oficiales: https://bertilow.com/pmeg/vortfarado/neoficialaj_afiksoj/sufiksoj/i.html
- Jorge Camacho, «»difektoj» de Esperanto», La blogo de Jorge, 2015: https://jorgecice.blogspot.com/2015/06/difektoj-de-esperanto.html
Véase también
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